Mal Dormir.

“Mal dormir en el espacio”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Según los resultados de una investigación sobre el sueño y el uso de fármacos en los astronautas, estos sufren insomnio tanto en las semanas anteriores como durante el vuelo espacial. Los resultados, publicados en la revista The Lancet Neurology por científicos del Hospital Brigham y de las Mujeres de Boston, se obtuvieron a partir del seguimiento del comportamiento «nocturno» de 64 astronautas que participaron en 80 misiones con el transbordador espacial y de otros 21 que participaron en 13 misiones a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés). Los datos fueron recogidos durante más de 4.000 noches tanto en la Tierra como en el espacio.

Pese a que los programas de la NASA prevén 8,5 horas de sueño por noche para cada astronauta, la duración media registrada en vuelo por los investigadores fue inferior a seis (5,96) horas en misiones del transbordador, y poco más de seis (6,09) horas en la ISS. Tan sólo el 12 por ciento de las noches pasadas en la nave espacial y el 24 por ciento en la Estación Espacial Internacional duraron siete o más horas. Estos porcentajes aumentaban hasta el 42 y 50 por ciento, respectivamente, tras el regreso de los tripulantes a sus respectivas casas. Los datos, además, sugieren que la acumulación de la falta de sueño empezaba durante la fase de entrenamiento, con un promedio de menos de 6,5 horas de descanso por noche a partir de los tres meses anteriores al lanzamiento de la misión espacial.

La investigación también pone de manifiesto el uso, entre los astronautas, de somníferos. Tres cuartas partes de los que visitaron la ISS informaron de la ingesta ocasional de medicamentos para estimular el sueño durante su estancia en el centro de investigación espacial, así como el 78 por ciento de los miembros de la tripulación del transbordador los utilizaron en más de la mitad (52 por ciento) de las noches pasadas en el espacio.

Según los responsables del estudio, en estas condiciones, la posibilidad de que cualquier tarea puede verse comprometida, tras despertarse el astronauta por una alarma de emergencia, es muy elevada. Por consiguiente, el uso de estos fármacos debe evaluarse con especial atención, puesto que no están recomendados durante el desarrollo de trabajos que requieren concentración o coordinación motora.

Las futuras misiones de exploración a la Luna, a Marte o, incluso, a cuerpos celestes más lejanos deberán adoptar medidas más eficaces para promover el sueño durante los vuelos espaciales, con el fin de optimizar el rendimiento de los tripulantes. Estas pueden incluir cambios en la programación de las tareas de los astronautas, así como en la exposición a la luz de longitudes de onda específicas durante intervalos de tiempo controlados, para asegurarles un descanso adecuado para el cuidado de su salud y la seguridad de cada misión.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

 

Las semilunas.

Resultado de imagen para Very Large Telescope-Wikipedia

“Las semi-lunas de la Tierra”

Compilado por Manlio E. Wydler  (º)

 

 La Tierra dispone desde este mes de seis semilunas conocidas 2003 YN 107, 2004 GU9, 3753 Cruithne,  2002 AA29, 2010 SO16 y 2014 OL 339.

Este último es el recién descubierto.

Los asteroides cuyas órbitas los aproximan y alejan de forma regular del Planta al cual están ligados gravitacionalmente, haciendo que vistos desde este último, casi parece un satélite, hasta el punto que se los llama semi lunas o lunas falsas

 El descubrimiento es uno de los primeros cinco objetos cercanos a la Tierra captados desde el Telescopio Isaac Newton (INT), situado en el Observatorio del Roque de los Muchachos (La Palma).

El 2014 OL339, es un asteroide que completa una órbita el Sol en el mismo tiempo en que lo hace nuestro planeta.

Se lo ha encontrado merced  al programa EURONEAR (European Near Earth Asteroid Research), al que corresponden los hallazgos, se puso en marcha en 2006 con el objetivo de estudiar los asteroides próximos a la Tierra, como parte del aviso temprano de cuerpos peligrosos.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

No fue elegido este proyecto por la ESA.

“Se buscan los límites de lo cuántico y lo clásico”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

La teoría que muchos calificarían como la más exitosa de la historia de la ciencia tiene muy poco que ver con la experiencia cotidiana. ¿Por qué la mecánica cuántica difiere tanto de la mecánica de Newton? ¿Hay algún límite físico de masa o tamaño a partir del cual la primera deje de ser válida? Si no ocurre así, ¿por qué los efectos cuánticos no se observan en objetos macroscópicos? Habíamos tratado algo de este proyecto como posibilidad. N. del R.

Para responder a tales cuestiones, hace tiempo que los físicos intentan llevar a cabo experimentos de interferencia y superposición cuánticas con objetos cada vez mayores. En 1999, en un trabajo hoy famoso, Markus Arndt y otros investigadores de la Universidad de Viena lograron observar un patrón de interferencia con moléculas del fullereno C60, formado por 60 átomos de carbono. Desde entonces, ese límite se ha ampliado a moléculas de unas 104 unidades de masa atómica (uma), formadas por unos mil átomos. Todo un récord para los estándares cuánticos, pero aún muy lejos del ámbito verdaderamente macroscópico.

La dificultad fundamental contra la que chocan tales experimentos reside en que, para observar los efectos cuánticos, el sistema objeto de estudio tiene que encontrarse perfectamente aislado del entorno. Ello exige temperaturas muy bajas, un vacío casi perfecto y, a partir de cierta masa, evitar los gradientes gravitacionales y las vibraciones a las que pueda estar sometido el montaje experimental.

Esas dificultades quizá podrían sortearse desde un entorno hasta ahora inexplorado para tales fines: el espacio exterior. Así lo creen los investigadores de la colaboración MAQRO, un consorcio formado por expertos de más de 30 instituciones de todo el mundo que hace poco presentó su propuesta ante la Agencia Espacial Europea (ESA). La memoria del proyecto apareció publicada hace unos días en el repositorio de artículos científicos arXiv. 

Según sus proponentes, las condiciones de alto vacío, bajas temperaturas y microgravedad típicas del espacio exterior permitirían aumentar varios órdenes de magnitud el límite con el que chocan los experimentos realizados en tierra firme. «MAQRO posibilitaría trabajar con partículas de entre 108 y 1011 uma, observables en principio a simple vista», asegura Rainer Kaltenbaek, investigador de la Universidad de Viena y líder del proyecto. He aquí un olvido imperdonable, hace más de tres años que investigadores de USA, lograron hacer vibrar una lámina, visible a simple vista en varios estados superpuestos: Se la llamó la máquina maravillosa, como el mítico artilugio –supuesto- de los alemanes. (N. del R.)

Los expertos consideran que un proyecto como MAQRO permitiría poner a prueba algunos modelos alternativos a la mecánica cuántica estándar; en particular, aquellos que postulan un colapso objetivo de la función de onda cuando el sistema alcanza cierto umbral de masas. (Según la explicación tradicional, basada en la decoherencia, el llamado «colapso» de la función de onda solo tiene lugar de manera efectiva, no literal, y aparece debido a las interacciones del sistema cuántico con el entorno.) «Incluso un “resultado nulo” —un perfecto acuerdo con las predicciones de la teoría cuántica— supondría un tremendo avance, ya que descartaría toda una serie de modelos teóricos alternativos que, hoy por hoy, no pueden ponerse a prueba», explica Kaltenbaek.

Por el momento, sin embargo, los investigadores tendrán que esperar. El proyecto MAQRO no ha sido preseleccionado para el programa de la ESA Cosmic Vision 2015-2025, debido a escasos recursos para invertir, cuando este proyecto no tiene ni un elemental desarrollo aún. (N. del R.)

 Kaltenbaek asegura que la decisión era de esperar: «Para esta convocatoria, la ESA buscaba misiones de bajo riesgo y que pudiesen ponerse en marcha sin necesidad de un desarrollo excesivo. MAQRO no se ajustaba a ese perfil». Con todo, el investigador se muestra optimista de cara al futuro: «Hemos recibido el apoyo de las agencias espaciales de Austria, Francia, Alemania, Reino Unido y Suiza. Con unos años de margen para desarrollar algunos aspectos técnicos, creemos que MAQRO tendrá una oportunidad en la siguiente convocatoria de proyectos de la ESA».

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

 

La hidrología de una zona marciana.

“Nuevas constancias del agua en Marte”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

Mónica Pondrelli (Universidad Gabriele D’Annunzio-Chieti y Pescara, Italia) y sus colegas han investigado los Depósitos Estratificados Ecuatoriales (DEE) de Arabia Terra, en el área del cráter Firsoff de Marte, para entender su formación y potencial habitabilidad. 

 

Los DEE incluyen montículos, depósitos llanos y campos de dunas. Pondrelli y sus colegas interpretan los montículos como pequeños depósitos de arroyos, los depósitos llanos como playas, y los campos de dunas como erosión eólica. Según ellos, las fluctuaciones de agua subterránea parecen ser el principal factor que controla los depósitos DEE. 

 

Pondrelli y sus colegas también destacan que los DEE de los cráteres se habrían originado probablemente por la surgencia de fluidos a través de las grietas de los cerros y montículos, lo que condujo a precipitación de evaporita

La presencia de depósitos de manantiales y de playas, según una nota de prensa de la Geological Society of America -que publica un artículo sobre la investigación en su boletín-, apunta a la presencia de un ciclo hidrológico, que hacía aflorar las aguas subterráneas de Marte a temperaturas de superficie por encima de cero. Podría ser a menos de cero según las sales que estén disueltas, como vimos con el perclorato, que la mantiene líquida a menos 42 grados. N del R.

 

Pondrelli y sus colegas escriben que tales condiciones en un ambiente de la Tierra similar habrían sido propicias para la colonización microbiana. 

 

Como base para su investigación, Pondrelli y colegas produjeron un mapa geológico detallado del área del cráter Firsoff. 

 

El nuevo mapa incluye fechado y conteo del cráter, un estudio de las relaciones estratigráficas, y el análisis de las geometrías de deposición y las limitaciones de la composición. 

Señalan que esta unidad DEE incluye sulfatos y muestra otras características típicas de evaporitas como un patrón poligonal e indicios de disolución.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

La zona de Arabia Terra:

Mapa geológico de Arabia Terra, y detalles. Imagen: Pondrelli et al. Fuente: GSA Bulletin.

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Gracias a los Antiguos!

“El Curiosity encontró un camino alisado”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

El Curiosity y su equipo  de la NASA encontraron un camino alisado y hasta  con restos de cordones en la primera sección de trepada al Monte Sharp.

Esto ha sido un alivio en lo referente al estado deplorable en que se encuentran las gomas de las ruedas del róver.

Un camino sin piedras es un respiro para el rodaje de trepada que debe aún realizar  para tratar de hacer cumbre-que parece que en estos días ha encontrado que la subida es imposible con el ángulo de trepada.

¡De todas formas el camino deberán agradecérselo a los homínidos marcianos que vivieron sobre Marte hace milenios!

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

 

 

La antigua biota de la Antártida.

“La biota de la Antártida”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

 

En la actualidad, la Antártida, con una superficie algo mayor a la de Europa, constituye el único continente cubierto en su totalidad por glaciares. El clima polar dificulta el desarrollo de la vida tal cual la conocemos en el resto del planeta. De este modo, la muy escasa fauna se halla principalmente asociada a los océanos circundantes, mientras que los vertebrados terrestres, inexistentes -salvo algunas especies de aves-desde que los glaciares cubrieron el continente hace unos 40 millones de años, arribaron con el hombre en el siglo XIX.

En el pasado remoto, sin embargo, la posición geográfica de la Antártida, sus relaciones con otros continentes, su clima y, en consecuencia, su biota, conformaban un mundo muy distinto al de hoy, en el que medraban mamíferos terrestres.

En un artículo publicado en la revista Palaeontology, se ha dado a conocer el registro más antiguo de este grupo en el continente. El descubrimiento aporta una valiosa información sobre la historia evolutiva de los mamíferos, así como nuevas pruebas sobre el momento en que se interrumpió la conexión terrestre entre América del Sur y la Antártida.

Desde mediados de los años ochenta del siglo XX, el Instituto Antártico Argentino y la Dirección Nacional del Antártico, a través de convenios con el Museo de La Plata, vienen realizando sin interrupción prospecciones paleontológicas en la cuenca de James Ross, al oeste de la península antártica.

Estos trabajos, liderados por Marcelo Reguero y un gran número de especialistas, han permitido descubrir restos fósiles de peces, dinosaurios, reptiles marinos, aves y mamíferos.

Durante la campaña antártica de verano del 2012-2013 en la isla Seymour, Thomas Mörs, colaborador del Museo de Historia Natural de Suecia, descubrió restos de mamíferos en sedimentos de la Formación La Meseta, datados en 55,3 millones de años (Eoceno temprano).

Los materiales corresponden a un diente y una falange de Notiolofos, un mamífero placentario de la familia Sparnotheriodontidae (del orden extinto Litopterna). Esta se halla compuesta por un grupo poco numeroso pero con una amplia distribución geográfica, con representantes en sedimentos del Eoceno de São José de Itaboraí en Brasil, y en diversas localidades de Argentina, entre ellas en la provincia de Mendoza y la región patagónica.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Notiolofos antártico:

Thomashuxleya.jpg

 

 

 

 

Agujero negro mediano.

“Un agujero negro no muy definido”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

Desde hace tiempo se sabe que existen dos grandes clases de agujeros negros: los agujeros negros estelares, formados tras el colapso gravitatorio de una estrella de gran masa, y los agujeros negros supermasivos, los cuales ocupan el centro de casi todas las grandes galaxias. La diferencia entre sus respectivas masas es abismal. Mientras que la de los primeros suele oscilar entre 10 y 100 veces la del Sol, la de los segundos varía entre millones y miles de millones de masas solares.

En un artículo publicado la semana pasada en la revista Nature, Dheeraj Pasham, de la Universidad de Maryland, y otros dos investigadores han referido el hallazgo de un objeto que no parece pertenecer a ninguna de esas categorías. Situado en la galaxia cercana M82, su masa ascendería a poco más de 400 masas solares. Aunque no se trata del primer agujero negro de masa intermedia conocido, la detección y estudio de estos objetos reviste un gran interés en astrofísica, ya que se les supone un papel esencial en la formación de los agujeros negros supermasivos. Estos últimos, a su vez, ejerecen una influencia clave en la evolución y dinámica de las galaxias.

Pasham y sus colaboradores estimaron la masa del agujero negro en M82 a partir de las propiedades de emisión de rayos X de su disco de acreción. Cuando el gas y el polvo circundantes se precipitan hacia un agujero negro, se calientan y emiten radiación electromagnética de muy alta energía. La fuente de rayos X analizada por los investigadores, M82 X-1, era ya conocida desde hacía tiempo; sin embargo, los modelos empleados hasta ahora para estimar su masa adolecían de grandes imprecisiones. Aunque se pensaba que el objeto podía corresponder a un agujero negro de masa intermedia, algunos de esos modelos habían cifrado su masa en apenas 20 masas solares.

Tras analizar los datos obtenidos durante varios años de observaciones, los investigadores detectaron cierto patrón de oscilaciones cuasi periódicas en las emisiones de rayos X del astro. En los agujeros negros de masa estelar, se sabe que la frecuencia de dichas oscilaciones es inversamente proporcional a la masa del objeto. Al extrapolar dicha relación al objeto de estudio, los autores concluyeron que la masa de M82 X-1 debería rondar las 400 masas solares.

Nadie sabe a ciencia cierta qué clase de procesos dan lugar a lugar a estos agujeros negros tan poco comunes. Algunos modelos postulan que se formarían a partir de la fusión de varios agujeros negros de masa estelar. Otros, sin embargo, atribuyen su origen al colapso de directo de gigantescas nubes de gas en el universo primitivo.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

Las alfombras de la vida.

“Suelos cubiertos de fósiles bióticos más antiguos, en Marte y la Tierra”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Nora Nofke  geobióloga, que trabaja para la Universidad de Virginia, es ciertamente una experta en los MISS-alfombras biológicas- y de hecho en 2008, en colaboración con Robert Hazen, encontró en Australia las que tal vez sean las evidencias de vida terrestre más antiguas. De aquel hallazgo  dimos  cuenta en una entrada  titulada:  “Los fósiles más antiguos hasta la fecha”.

 

Esta protagonista cree haber adivinado en las imágenes tomadas por Curiosity en una especie de lago seco marciano (llamado Gillespie) las texturas biológicas típicas creadas por la producción de alfombras de cianobacterias.

 

Nofke cree que estas alfombras, cubrieron en su tiempo la arenisca marciana protegiéndola de la erosión, y tras mineralizarse atraparon para siempre su forma original, tal y como sucedió en la Tierra.

 

Solo nos falta tener en el Curiosity las cámaras de laboratorio de la antigua Vicking para testear los componentes de estas capas y decir: ¡Vida!

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

Como identificamos.

“El cerebro ve las palabras y las caras como algo integrado, nunca por partes”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Cuando nos fijamos en una palabra conocida, nuestro cerebro la ve como una imagen completa, no como a un mero grupo de letras que hay que descifrar, revela un  estudio del Georgetown University Medical Center (GUMC) de EEUU y publicado en el Journal of Neuroscience

 

La investigación ha demostrado, además, que el cerebro aprende palabras rápidamente sintonizando a sus neuronas para que estas respondan a las palabras completas, y no a partes de estas. 

 

Nuestro reconocimiento de las palabras se produce en una pequeña área del cerebro; una región “holísticamente afinada” para reconocer palabras enteras, explica uno de los autores del presente estudio, Maximiliano Riesenhuber, director del Laboratorio GUMC de Neurociencia Cognitiva Computacional, en un comunicado del GUMC. 

“Nosotros no reconocemos las palabras deletreándolas rápidamente o identificando sus partes, como han sugerido algunos investigadores. En lugar de eso, las neuronas de esta pequeña región cerebral nos recuerdan cómo es la palabra entera, haciendo uso de lo que puede denominarse un diccionario visual”, explica el investigador. 

 

Esta pequeña zona del cerebro es el área visual de formación de palabras (VWFA) , y se encuentra en el lado izquierdo de la corteza visual, opuesta al área que recuerda cómo se ven las caras. Esta región “es selectiva para caras completas -lo que nos permite  reconocer a la gente- y la otra es selectiva para palabras completas, lo que nos permite leer con rapidez”, dice Riesenhuber.

Inicialmente, nuestras neuronas responden de manera distinta a palabras reales, como “césped”, y a palabras sin sentido, como “turt”. Pero cuando esas palabras sin sentido son aprendidas la cosa cambia, gracias a la plasticidad cerebral. 

 

Esta plasticidad asociada al aprendizaje de las palabras fue la que estudiaron, los científicos. Lo hicieron con 25 participantes adultos, a los que se pidió que aprendieran un conjunto de 150 palabras sin sentido.  La WWFA de todos ellos fue analizada con imágenes de resonancia magnética funcional (fMRI), antes y después este entrenamiento mental. 

 

En concreto, se utilizó para este análisis una técnica específica de fMRI denominada Fast fMRI (fMRI rápida). Con ella, los investigadores descubrieron que el área visual de formación de palabras cambiaba a medida que los participantes aprendían las palabras sin sentido. 

 

Antes del ejercicio, las neuronas de esta región respondían como si las palabras no tuvieran sentido, pero tras este, pasaron a hacerlo como si fueran palabras reales. 

“Este estudio es el primero de su tipo que muestra cómo las neuronas cambian su sintonía con las palabras aprendidas, algo que constata la plasticidad del cerebro”, afirma Laurie Glezer, otra autora del estudio. 

 

Los hallazgos no sólo ayudan a revelar cómo el cerebro procesa las palabras, sino que además proporcionan una visión sobre cómo ayudar a personas con discapacidades de lectura, afirma Riesenhuber por su parte. 

 

“Para las personas que no pueden aprender palabras a través de su deletreo fonético (que es el método habitual para la enseñanza de la lectura), aprender cada palabra como un objeto visual podría ser una buena estrategia”. 

 

De hecho, después de que los científicos publicaran en la revista Neuron (2009) su primera investigación sobre el diccionario léxico antes mencionado, han sido contactados por una serie de personas que habían experimentado dificultades en la lectura y  por profesores que enseñan a leer a  personas con dificultades de lectura, que les han informado de que el aprendizaje de palabras como objetos visuales les ha ayudado mucho. 

 

Este estudio anterior reveló la existencia de una representación neural para el conjunto de todas las palabras reales escritas -también conocido como léxico ortográfico-. El presente trabajo muestra ahora cómo las palabras nuevas pueden incorporarse a este léxico, después de aprendidas. 

 

“A la WWFA no le importa cómo suena la palabra sino cómo las letras de esa palabra se ven juntas”, explica el investigador. “El hecho de que este tipo de aprendizaje sólo ocurra en una parte muy pequeña del cerebro es un buen ejemplo de la plasticidad selectiva de este órgano”.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Fuente: Virginia Tech.

 
 
 
 
 
 
 
 
 

El Valium asesino.

“Enemigo oculto: El Valium”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Investigadores de las universidades de Burdeos y Montreal han publicado, en la revista British Medical Journal (BMJ), los resultados de un nuevo estudio en el que vinculan las benzodiacepinas y la demencia. En él, afirman que el uso de estos fármacos durante tres o más meses está asociado con un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad de Alzheimer a partir de los 65 años de edad. Además, muestran que el riesgo de padecer dicho trastorno aumenta con la duración del tratamiento.

Las benzodiacepinas son unos medicamentos que suelen prescribir los médicos tras manifestarse, durante unas semanas, síntomas de ansiedad y alteraciones del sueño. Un estudio de cohorte anterior, realizado en pacientes franceses por algunos de los autores que también participan en la nueva investigación, afirmó que los sujetos que tomaban estos fármacos mostraban un riesgo mayor de desarrollar demencia en comparación con aquellos que nunca los habían ingerido. En el nuevo trabajo, los investigadores se propusieron confirmar esos resultados en otra cohorte e identificar la posible relación entre la dosis del medicamento y sus efectos.

Para ello, tomaron en consideración los datos del Panel para la Seguridad Sanitaria de Québec, con el objetivo de analizar el desarrollo del trastorno de Alzheimer en pacientes de esta región de Canadá, mayores de 66 años de edad y en tratamiento con benzodiacepinas. Tras identificar 1796 casos de enfermos con alzhéimer, los investigadores los compararon, a lo largo de más 6 años, con 7184 personas sanas de edad y sexo correspondientes.

Los resultados muestran que la ingesta de benzodiacepinas durante un periodo superior a los tres meses está asociado con un mayor riesgo (de hasta un 51 por ciento) de desarrollar la enfermedad de Alzheimer. «Esta relación se hace más patente en el caso de terapias más largas y con benzodiacepinas de acción prolongada que con las de acción más corta», explica Sophie Billioti de Gage, de la Universidad de Burdeos.  Se sabía que las madres no deben nunca tomar esta droga ya que sus hijos pueden nacer autistas o deficiente parciales o totales cerebrales.

En conclusión, los investigadores aseguran que, a pesar de que no se haya demostrado una relación «causa-efecto», una exposición [a los fármacos] a largo plazo «es compatible con la sospecha de una posible vinculación directa, aunque las benzodiacepinas también pueden constituir un desencadenante de un estado asociado con un mayor riesgo de demencia» asegura la investigadora. Por esta razón, los autores piden mayor atención a los médicos y el cumplimiento de las buenas prácticas a la hora de prescribirlo.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.