Los chimpancés, hoy.

“Historia de chimpancés”

Compendio de Manlio E. Wydler (º)

Besan, abrazan, se dan la mano y palmaditas en la espalda, reclaman comida, hacen y usan herramientas, tienen buenas y malas madres, así como competencia entre machos dominantes. Es la forma en la que actúan los chimpancés (Pan troglodytes), seguramente los animales más parecidos a los seres humanos, no solo a nivel biológico –compartimos casi el 99% del ADN– sino también en cuestiones de comportamiento. Sin embargo, “la principal diferencia entre chimpancés y humanos es el intelecto”, dice Jane Goodall, doctora en Etología por la Universidad de Cambridge (Reino Unido).

“Somos capaces de hacer cosas extraordinarias. En mi juventud la tecnología que existe hoy se hubiera considerado ciencia ficción, pero está pasando de verdad. Sin embargo, la empleamos para destruir el planeta”, zanja la primatóloga.

Ejemplo de ello es que en África, la deforestación en favor de los campos agrícolas, la minería o la explotación petrolífera está fragmentando el hábitat de los chimpancés, sobre todo el de las poblaciones de la subespecie Pan troglodytes verus, que viven de Senegal a Nigeria. En esta región, se estima que quedan unos 500 ejemplares, una de las poblaciones más pequeñas del continente.

“Desgraciadamente, desde que empecé a viajar por África y a hablar sobre las amenazas de los chimpancés, la situación ha empeorado mucho. La tala ilegal ha crecido, se han destruido miles y miles de hectáreas de bosque, se sigue cazando para el comercio ilegal de animales, y las enfermedades transportadas por los humanos siguen siendo dañinas en las poblaciones salvajes.

Ante la ausencia de esfuerzos de conservación, un equipo de voluntarios españoles, liderados por Ferrán Guallar, fundador y presidente del Instituto Jane Goodall en España, creó un proyecto en el que se desarrollan programas propios de investigación, conservación, educación y desarrollo sostenible al sur de Senegal. “España es, después de EE UU, la segunda delegación que actúa activamente en África”.

 Desde que en 2007 este economista fundara el IJG se han conseguido bastantes cosas: “Se han creado dos reservas naturales, y ahora estamos en el proceso de crear otra transfronteriza entre Senegal y Guinea”, señala. En febrero de 2014 se inauguró también la Estación Biológica, “que ya se empieza a convertir en uno de los pocos centros de referencia en la conservación de chimpancés y de su ecosistema, por lo que muchas otras especies podrán beneficiarse de ello”.

Pero el mayor problema al que se enfrentan estos españoles es “la búsqueda de fondos para financiar estos estudios”, subraya Goodall. Los voluntarios viven de sus propios ahorros y llevan ya varios años. “Vivimos con 60 euros al mes”, dice a Roberto Martínez, ingeniero forestal responsable del departamento de Sostenibilidad Agroforestal en Senegal, que lleva dos años y medio en el país africano. Esto no debería suceder, regalar el trabajo, después de años de formación, no es justo (N. del R.)

Sin embargo, “con los pocos fondos que tenemos es increíble que mantengamos y crezcamos en un programa que se está convirtiendo en algo tan sólido. Y en parte es gracias al esfuerzo de muchos voluntarios”, explica Guallar quien para él, el tema de la financiación es “hacer puzles” con otros centros, ayuntamientos o fundaciones.

A pesar de todo, “la población de chimpancés está en declive, y no hay manera rápida ahora de detenerlo. A medio plazo, si los programas van calando y se invierte en ellos, posiblemente se conseguirá frenar pero la presión sobre los recursos y la tierra en África son enormes”, advierte el fundador del IJG en Senegal.

La presión que se ejerce sobre el medio es muy importante y un árbol no crece en dos días”, lamenta Pacheco, quien señala que en los seis años que lleva en Senegal cada vez llueve menos y ya no hay acceso al agua en los mismos puntos donde los había. El agua es el recurso más difícil de obtener.

En Senegal, desde la llegada del ingeniero forestal Roberto Martínez, se está desarrollando una restauración ecológica que permite recuperar un campo de cultivo abandonado o devolver el bosque degradado a un estado anterior. “Se plantan en viveros árboles sobre los cuales apenas hay ningún dato en internet y nos basamos en la dieta de los chimpancés y de otros primates y animales”, informa Martínez.

Para ello, pequeñas aldeas de campesinos abren sus campos de cultivo. “Hay que ayudar a la comunidad primero, no te puedes centrar únicamente en la vida salvaje, por eso se hacen programas de eficiencia agrícola para que con los mismos recursos se logre más productividad”, detalla el ingeniero.

El equipo del instituto sabe que, a pesar de todo, se seguirá destruyendo bosque por eso se deben priorizar las áreas que han de ser protegidas y determinar qué medidas imponer en cada una. “Es más gestión de la conservación que otra cosa, pero hay que tener mucha estrategia porque no se va a poder proteger todo. Hay que elegir”, concreta Guallar.

Estos países no tiene oportunidad de ceder tierras para los animales, cuando su población humana no la están pasando nada bien.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

La investigadora en su juventud, hoy a sus 81 años sigue ocupándose:

Jane y Flint en Gombe 1964 Crédito Nat Geographic-Hugo van Lawick

 

 

 

Bacterias que comen electricidad.

“Bacterias que parecen alimentarse de simple energía eléctrica”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

El hallazgo, anunciado por tres investigadores de la Universidad de Minnesota en la revista American Society of Microbiology (mBIO), fue realizado durante el estudio sobre el comportamiento de bacterias oxidantes del hierro, microorganismos comunes responsables de la corrosión de estructuras metálicas como tuberías, puentes, muelles o barcos.

En presencia de oxígeno, estos microbios utilizan los iones ferrosos (Fe2+) del medio como única fuente de energía, es decir, para vivir y reproducirse. En este proceso, llamado de oxidación, las bacterias utilizan las proteínas presentes en sus membranas para interactuar con los iones Fe2+, produciendo así grandes cantidades de iones férricos (Fe3+) en forma de herrumbre. En otras palabras, el hierro ferroso desempeña el papel de donador de electrones para que el microorganismo pueda producir de forma espontánea su versión férrica.

Inspirados en este fenómeno natural, los investigadores sumergieron dos electrodos alimentados con corriente eléctrica en una solución con un pequeño número de ejemplares de Mariprofundus ferrooxydans, seres capaces de sobrevivir solo en presencia de hierro. Y lo que observaron fue la formación de una película bacteriana alrededor del cátodo de dicho circuito eléctrico. Con ello demostraron que es posible hacer prosperar colonias de microbios en el laboratorio utilizando como única fuente de energía un flujo de electrones. Según sus resultados, dichos organismos son capaces de sintetizar las sustancias necesarias para su crecimiento en ausencia de oxigeno.

El descubrimiento podría tener aplicaciones muy interesantes, sobre todo a nivel industrial, en la transformación de energía eléctrica en combustible. En este caso, la corriente procedente de fuentes renovables como la energía eólica o la solar podría alimentar un cultivo de bacterias que utilizase el dióxido de carbono para producir biocombustibles. Finalmente, el conocimiento sobre su comportamiento podría arrojar nueva luz sobre la oxidación de determinados metales, así como sobre el impacto de su metabolismo en el medio desde el punto de vista geoquímico.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

Objeto muy valorado.

“La valoración de las primitivas computadoras”

Por Manlio E. Wydler (º)

Un Apple 1, valuado en 200.000 dólares, fue entregado a un depósito de reciclaje en Milpitas (California). El portal Science Alert informa este lunes que la empresa encargada de la gestión de este tipo de residuos, CleanBayArea, vendió el primitivo aparato a un museo y ahora está tratando de encontrar a la misteriosa «donante» con el objetivo de hacerle entrega de la mitad del precio de venta (100.000 dólares). Al parecer, se trataría de una mujer de unos 60 años, que no habría pedido ningún tipo de recibo ni dejado ningún número de contacto.

El ordenador «donado» fue entregado junto a otros antiguos aparatos, por parte de esta mujer que se encontró estas reliquias mientras limpiaba su garaje tras el fallecimiento de su marido. Se trata de uno de los originales Apple-1 2000 construidos por Steve Wozniak en 1976.

Adquirido por un museo, tras una subasta, el equipo tenía un precio de venta al público de 666 dólares y se cree que es uno de los 63 aparatos que quedarían de este primer Apple en todo el mundo. Este modelo primitivo tenía sólo 4kB de memoria, pero contribuyó decisivamente a revolucionar la informática personal.

«Pensábamos que era falso, sin embargo, era real», aseguró el vicepresidente de CleanBayArea Victor Gichun a NBC News. En cualquier caso, si la anterior dueña de este ordenador decide volver a ponerse en contacto con esta empresa, tendrá un cheque por 100.000 dólares esperándola.

 

“Me acuerdo de ella, y si la vuelvo a ver, sabré quien es” añadió Gichun a la periodista Sharon Noguchi de la cadena de televisión San José Mercury News.

Se da la circunstancia de que los 200.000 dólares que se lograron, palidecen en comparación a los 905.000 dólares en que se subastó el Apple-1 de Steve Jobs el año pasado. Me alegro de tener mi primera XT guardada!

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Una mujer deja en un depósito de reciclaje un Apple 1 valorado en 200.000 dólares

 
 
 
 

La perfección megalítica de Tihuanaco.

“La perfección de Tihuanaco”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Las construcciones de Tihuanaco son muy reconocidas por la perfección del corte de las grandes pìedras, perfección que se pierde en las construcciones más alejadas de esta urbe.

De hecho que los incas reconocían no saber quiénes la habían construido. Por medios akáshicos se sabe que esta zona dependía de un estado isla llamado Lemuria, de gigantes de cinco y seis metros, de notable tecnología que lograra poder viajar a Marte en la antigüedad.

Lemuria existió hasta hace 24.000 años, Tihuanaco existía y lo habitaban gigantes de seis dedos y doble dentición. Era gente culta e inteligente, aunque muy fuertes y valientes.

Sus construcciones megalíticas se hicieron para durar:

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

 

Primer qubit ruso operativo.

 

“Primer Qubit superconductor ruso”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

Un grupo de investigadores del Laboratorio de Sistemas Cuánticos Artificiales (adscrito al Instituto de Física y Tecnología de Moscú —MIPT—), el Centro Cuántico Ruso, el Instituto de Acero y Aleaciones de Moscú, y el Instituto de Física de Estado Sólido, todas estas instituciones en Rusia, ha desarrollado el primer qubit superconductor ruso, el elemento principal de una futura computadora cuántica, de una clase de ordenadores que serán mucho más potentes que las supercomputadoras modernas.

 

Se espera que los bits cuánticos, o qubits, se conviertan en los elementos principales de futuras computadoras cuánticas que utilizarán los efectos de la física cuántica para cálculos que incluso los más potentes ordenadores modernos no pueden realizar. Las computadoras cuánticas deberían ayudar a la humanidad a efectuar el próximo gran salto de progreso en computación.

 

Los elementos de los ordenadores modernos pueden almacenar solo un bit de información a la vez: un 1 o un 0. Los qubits son objetos cuánticos que pueden encontrarse en la superposición de dos estados, es decir, que pueden codificar a la vez tanto 1 como 0, abriendo nuevas posibilidades a la hora de procesar información. Un ordenador que utilice miles de qubits podría superar fácilmente a las supercomputadoras más potentes en la resolución de una gran cantidad de problemas complejos que exigen una capacidad colosal de computación.

 

Los qubits pueden venir en la forma de átomos o electrones, con los datos codificados en sus espines (momentos magnéticos). Sin embargo, los qubits son extremadamente inestables cuando son expuestos a influencias externas, y su estado puede ser arruinado fácilmente por “ruidos” exteriores. Además, leer y grabar datos en ellos es muy complicado, como también lo son las “trampas” que se emplean para capturarlos y almacenarlos.

 

A principios de la pasada década, la comunidad científica determinó que es posible obtener “átomos artificiales” que siguen las leyes de la física cuántica pero que son mucho más fáciles de manipular. Uno de ellos, conocido como unión de Josephson, consiste en dos superconductores separados por una delgada capa dieléctrica, y, debido a los efectos cuánticos, los electrones pueden “escapar” a través del aislante.

 

Los qubits hechos de varias uniones de Josephson actúan como átomos. Uno de tales qubits ha sido creado por primera vez en Rusia por el citado equipo de científicos, encabezado por Oleg Astafyev.

 

Las comprobaciones y experimentos realizados en el nuevo qubit lo ratifican como un componente operativo y que resulta idóneo para la futura computadora cuántica hacia la cual se está trabajando.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

[Img #28069]