El Hidrógeno oscuro.

“El gas hidrógeno Oscuro, casi metal”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)
Una de las mayores incógnitas es su transformación en virtud de las presiones y temperaturas extremas que se encuentran en el interior de los planetas gigantes, donde se comprime hasta que se convierte en metal líquido, capaz de conducir electricidad. Un nuevo trabajo publicado en Physical Review Letters por la Carnegie Alexander Goncharov y la Universidad de Edimburgo Stewart McWilliams mide las condiciones bajo las cuales el hidrógeno experimenta esta transición en el laboratorio y se encuentra un estado intermedio entre el gas y el metal, lo que ellos llaman “el hidrógeno oscuro.”

 

En la superficie de los planetas gigantes como Júpiter, el hidrógeno es un gas. Pero entre esta superficie gaseosa de hidrógeno y el metal líquido en el núcleo del planeta se encuentra una capa de hidrógeno oscura, según los resultados obtenidos de la simulación de laboratorio.

 

Usando una celda de yunque de diamante, con un láser se calienta para crear las condiciones que probablemente se encuentran en el gas  interior de los planetas gigantes, el equipo investigó la física de hidrógeno en un intervalo de presiones de 10.000 a 1,5 millones de veces la presión atmosférica normal y hasta 10.000 grados Fahrenheit.

 

Descubrieron esta fase intermedia inesperada, que no refleja ni transmite la luz visible, pero que transmite la radiación infrarroja, o calor.

 

“Esta observación podría explicar porqué el calor puede escapar fácilmente de los planetas gigantes gaseosos como Saturno,” explicó Goncharov.

 

También encontraron que este hidrógeno oscuro es intermedio a algo metálico, lo que significa que puede conducir una corriente eléctrica, aunque mal. Esto significa que podría desempeñar un papel en el proceso por el cual produciendo hidrógeno metálico en  gigantes núcleos planetarios se produce un campo magnético alrededor de estos cuerpos, de la misma manera que el movimiento del hierro líquido en el núcleo de la Tierra creó y sostiene nuestro propio campo magnético.

 

“Esta capa de hidrógeno oscura fue inesperada e inconsistente con lo que la investigación de modelado que nos ha llevado a creer que el cambio a partir de gas de hidrógeno a hidrógeno metálico en el interior de los objetos celestes,” añadió Goncharov.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

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Se puede viajar hacia el pasado y el futuro en el Multiverso.

“Sin embargo se puede viajar por el espacio –tiempo; los aliens lo han hecho, a su tiempo, siempre”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Un informe publicado en la revista Physical Review Letters  enfrenta una de las claves de la física: la simetría. Los investigadores lograron determinar que en el isótopo bario-144 los protones y los neutrones están distribuidos de manera asimétrica, con una mayor proporción de masa en uno de los extremos respecto del otro.

Esto genera una contradicción con otras teorías y, sobre todo, prueba que viajar en el tiempo es imposible.

Esto se debe a que la distribución asimétrica de los núcleos con forma de pera viola la denominada ‘simetría CP’, que permite el cambio de a pares que se comportan de la misma manera. En tanto, la simetría P refiere al espacio, en un sistema que puede ser invertido como con un espejo, publica el portal IFL Science.

 

Según los investigadores, la simetría CP está relacionada con una antipartícula que responde en sentido inverso a la partícula original. Por eso, afirma que la violación de la simetría C y la CP permitirían explicar la falta de antimateria en el universo.

Hasta el momento, la física conocida mostraba que todo proceso físico responde a una física idéntica, a una simetría CPT (C, conjunción de carga; P, simetría de paridad; y T, inversión temporal), que agrega una condición de inversión en el tiempo. Así, el descubrimiento de la asimetría indica que el tiempo puede ser roto y tiene una dirección específica.

“Hemos encontrado que estos núcleos, literalmente, apuntan hacia una dirección en el espacio. Esto se refiere a una dirección en el tiempo, lo que demuestra que hay una dirección bien definida en el tiempo y que siempre va a viajar del pasado al presente”, concluyó  Marcus Scheck, uno de los autores de la investigación.

 

La existencia de mundo paralelos de a pares, constituyendo un infinito y atemporal Universo inflacionario, con materia, energía, flecha del tiempo hacia el futuro, temperaturas por encima del Cero Kelvin, etc. y con núcleos tipo pera en una dirección, más allá de la velocidad de la luz, relacionado con un Universo retrayente, de anti materia, antienergía, flecha del tiempo hacia el pasado, temperaturas negativas debajo del cero Kelvin. Etc. y con núcleos tipo pera orientados en dirección inversa. Limitados por el límite caótico  tralcionado con la constante de la velocidad de la luz, con el desfasaje de las propiedades.

 

Con este concepto, si es posible viajar por el espacio –tiempo en todas direcciones. (Nota del Redactor)                                      

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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Más oxígeno en Marte.

“Marte tenía más oxígeno”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Los productos químicos encontrados en las rocas de Marte por el rover Curiosity de la NASA sugieren, una vez más, que el planeta rojo tuvo más oxígeno en su atmósfera de lo que contiene ahora.

 

Concretamente, los investigadores encontraron altos niveles de óxidos de manganeso mediante el uso de un instrumento láser del vehículo. Este toque de más oxígeno en la atmósfera del Marte primitivo se suma a otros hallazgos del Curiosity que revelan que el planeta vecino tuvo características similares a la Tierra de hoy en su pasado.

Esta investigación también añade un contexto importante para otras pistas sobre el oxígeno atmosférico en el pasado de Marte. El rover ha colocado los óxidos de manganeso analizados en una línea de tiempo de las condiciones ambientales del planeta. A partir de ese contexto, el mayor nivel de oxígeno puede estar ligado a un momento en que el agua subterránea estaba presente en el área de estudio del cráter Gale donde se encuentra el rover.

«La única manera que se conoce en la Tierra acerca de cómo se forman estos materiales manganeso implica oxígeno atmosférico o microbios. Ahora estamos viendo los óxidos de manganeso en Marte, y nos preguntamos cómo diablos se podrían haber formado», ha indicado una de las autoras del trabajo, Nina Lanza.

Los microbios parecen inverosímiles en este punto, pero la otra alternativa -que la atmósfera de Marte contuviera más oxígeno en el pasado que ahora- sí parece posible. «Estos materiales con altos niveles de manganeso no pueden formarse sin una gran cantidad de agua líquida y condiciones fuertemente oxidantes. Aquí en la Tierra, que tenía un montón de agua, no hubo depósitos de óxidos de manganeso hasta después de que los niveles de oxígeno en nuestra atmósfera aumentaron», ha explicado la investigadora.

El trabajo, que ha sido publicado en ‘Geophysical Research Letters’, señala que, en el registro geológico de la Tierra, la aparición de altas concentraciones de minerales de óxido de manganeso es un marcador de un cambio importante en la composición de la atmósfera. La presencia de los mismos tipos de materiales en Marte sugiere que los niveles de oxígeno también aumentaron allí antes de disminuir hasta sus valores actuales.

«Una posible manera en la que el oxígeno podría haberse metido en la atmósfera de Marte es con la descomposición de agua cuando Marte estaba perdiendo su campo magnético. Se cree que en este momento de la historia de Marte, el agua era mucho más abundante», ha declarado Lanza.

Aún así, asegura que es difícil confirmar si este escenario realmente ocurrió. A su juicio, es importante tener en cuenta que esta idea representa un cambio en la comprensión de cómo las atmósferas planetarias podrían llegar a ser oxigenadas.

La única explicación es la inflación universal acelerada que ha ido colocando a los planetas rocosos en la zona de habitabilidad en forma sucesiva a los planetas. Marte antes, ahora la Tierra y en un futuro lo será Venus…. Lo cual genera un montón de otros factores: el mayor enfriamiento interno del planeta, la pérdida del rotor magnético, el cambio atmosférico, etc.(Nota del Redactor).

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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Marte hace 2.500 millones de años:

 

 

 

 

El gran cañón de Caronte

“El Gran Cañón de Caronte, el más grande del Sistema Solar”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

 

Argo Chasma- en Caronte,  podría llegar a medir 700 kilómetros de largo, según científicos del proyecto New Horizons.

 

Caronte, la mayor luna de Plutón, cuenta con un cañón más largo y más profundo que el Gran Cañón de Estados Unidos, pudiendo competir con cualquier otro del Sistema Solar.

El supercañón aparece en una imagen de Caronte que fue obtenida por la sonda espacial New Horizons durante su acercamiento al satélite el 14 de julio de 2015.

En la parte superior derecha de la luna plutónica se observa una grieta que ha sido bautizada  Argo Chasma. Su parte visible mide aproximadamente 300 kilómetros de largo, pero en total podría llegar a los 700, según los científicos del proyecto New Horizons, citados en una nota   de la NASA.

 

Los investigadores opinan que la profundidad de Argo Chasma podría llegar a ser de nueve kilómetros, superando en cinco veces la del Gran Cañón, que mide 450 kilómetros de largo.

 

Por lo visto, a lo largo de la grieta hay lugares donde los acantilados parecen llegar a pronunciarse hasta varios kilómetros. En este sentido, serían equiparables al escarpe Verona Rupes en la superficie de Miranda, uno de los satélites de Urano, el más pronunciado del sistema solar con al menos cinco kilómetros de altura.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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Caronte, una de las lunas de Plutón.

Otro satélite en el sistema solar.

“Nuevo satélite, se llama MK2 y pertenece a Make-make”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

  • Un equipo de astrónomos dirigido por el Instituto de Investigación del Suroeste (SwRI) en San Antonio (Texas, EE.UU.) ha descubierto una pequeña luna oscura alrededor de Makemake, uno de los  planetas  que pueblan el cinturón de Kuiper, El anuncio fue hecho hace algunos meses, pero ahora los resultados  se detallan en un artículo publicado en la revista Astrophysical Journal Letterr

 

«La luna de Makemake  demuestra que todavía hay cosas salvajes esperando a ser descubiertas, incluso en lugares donde otras personas ya han mirado», dice Alex Parker, autor principal del artículo y astrónomo del SwRI. El investigador vio un débil punto de luz cerca del planeta  con los datos de la cámara de campo ancho del Hubble 3. «La luna de Makemake -apodada MK2es muy oscura, 1.300 veces más débil que el planeta enano», describe el científico.

 

Una configuración orbital casi de canto ayudó a evadir la detección, colocándolo en lo profundo de la vista del enano de hielo durante una fracción sustancial de su órbita. Makemake es uno de los más grandes y brillantes objetos conocidos del Cinturón de Kuiper, sólo superado por Plutón. Probablemente, la luna tienes menos de 160 km de ancho, mientras que su «padre», el planeta enano, tiene unos 1.400 km. Descubierto en 2005, Makemake tiene la forma de un balón de fútbol y está recubierto de metano congelado.

 

«Con una luna, podemos calcular la masa y la densidad de Makemake», dice Parker. «Podemos contrastar las órbitas y propiedades de los dos cuerpos para comprender el origen y la historia del sistema. Podemos comparar Makemake y su luna con otros sistemas, y ampliar nuestra comprensión de los procesos que dieron forma a la evolución de nuestro Sistema Solar».

Con el descubrimiento de MK2, los cuatro planetas  son conocidos por albergar uno o más satélites. El hecho de que el satélite de Makemake fuera invisible a pesar de las búsquedas anteriores sugiere que otros grandes objetos del Cinturón de Kuiper pueden albergar lunas ocultas.

 

Ahora, los científicos buscan en su densidad para determinar si se formó por una colisión gigante o si fue atrapado por la gravedad de su padre. La ubicuidad aparente de lunas que orbitan planetas  del Cinturón de Kuiper apoya la idea de que las colisiones gigantes son un hecho casi universal en las historias de estos mundos distantes.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

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A la izquierda, se ve el satélite, a la derecha, está pasando detrás de Make-make:

La imagen muestra diferentes vistas del sistema de Makemake tomadas con dos días de diferencia. La luna sobre Makemake es débil pero visible a la izquierda, pero completamente desaparecida en el resplandor del mundo enano a la derecha.

 

 

 

 

 

El Sol sin Manchas.

“Poca actividad solar”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Por segunda vez en menos de un mes la superficie del Sol se ha quedado ‘en blanco’, fenómeno que evidencia que el astro rey está entrando en una nueva etapa de disminución de actividad, según informa el meteorólogo Paul Dorian en Vencore Weather. Las imágenes obtenidas por la NASA  no muestran grandes manchas solares visibles en su superficie, lo que evidencia que la actividad solar es las más baja del último siglo, desde febrero de 1906.

 

La actividad solar aumenta y disminuye en ciclos de 11 años desde que en 1755 comenzó el registro de manchas solares. Actualmente estamos en el ciclo 24 y el pasado 4 de junio, por primera vez desde que se registró el récord de 1906 de baja actividad solar, la ausencia de manchas duró cuatro días. Desde ese momento, las manchas fueron apareciendo esporádicamente en las siguientes semanas hasta volver a desparecer en la actualidad.

Según los científicos, este fenómeno indica que en los próximos años habrá un número mayor de días sin manchas solares. Al principio el ‘vacío’ durará pocos días, pero después el fenómeno reaparecerá y durará semanas, pudiendo durar meses y alcanzando su punto más bajo de actividad. 

Por lo tanto, según las estimaciones, se espera que la próxima fase de la actividad mínima solar tenga lugar en torno al año 2019 o 2020. Además, existe posibilidad de que se llegue la fase de Mínimo de Maunder, una pequeña edad de hielo similar a la que causó inviernos duros en algunas partes del mundo entre los años 1645 y 1715

 

Para esos momentos, el calentamiento andropogénico sería una bendición. Nota del Redactor)

Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001

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Aparato levitante sobre el Gale.

“Notable fenómeno de levitación sobre Marte”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Solo conocemos las muestras de levitación por imanes, con los mismos polos enfrentados. Es mucho más intenso con metales superenfriados  y más con bobinados eléctricos.   En este caso nos parece que hay más tecnología oculta en este objeto técnico esferoidal, con sus estrías y acanaladuras en el metal y los orificios roscados.

Es muy probable que perteneciera a alguna nave alien, de tecnología antigravedad, que nos muestra cuanto más adelantadas son las civilizaciones que vuelan por el espacio.

El sitio está plagado de cañerías , tubos y trozos de metales trabajados por seres inteligentes.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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Objeto artificial levitando en el Gale:

 

 

 

 

 

Computadora biológica-¿Base cuatro ?-

“Unas computadoras biológicas”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Los primeros computadores eran biológicos: tenían dos brazos, dos piernas y diez dedos. «Computador» era una categoría profesional, no el nombre de una máquina. La profesión desapareció a finales de los años cuarenta del pasado siglo con la creación de las máquinas calculadoras eléctricas y programables. Desde entonces, identificamos los computadores con dispositivos electrónicos.

Así y todo, durante los últimos quince años se está produciendo una especie de renacimiento de la computación en el campo de la biología. Expertos de universidades y de nuevas empresas biotecnológicas creen estar a punto de conseguir las primeras biocomputadoras que dejarán de ser simples artefactos de laboratorio para convertirse en herramientas útiles en el mundo real. Fabricados a base de genes, proteínas y células, tales artefactos incluyen los elementos básicos de la lógica computacional: pruebas de tipo IF/THEN [SI…ENTONCES], operaciones de tipo OR o AND [O o Y], o hasta sencillas operaciones aritméticas. Algunos cuentan con primitivas memorias digitales. Cuando se les introducen los datos biológicos apropiados (input), estas computadoras vivas suelen generar casi siempre respuestas predecibles (output).

En un lustro las primeras computadoras biológicas podrían servir como sensibles y precisas herramientas para el diagnóstico o el tratamiento de enfermedades como el cáncer, los trastornos inflamatorios y ciertas metabolopatías minoritarias. Nosotros, como otros que están ideando estos sistemas lógicos celulares mediante técnicas de ingeniería genética, concebimos un futuro no muy lejano en que serán lo bastante seguros e inteligentes como para ser usados en la detección y el tratamiento de enfermedades. La tecnología hará posible la fabricación de compuestos químicos complejos, como biocombustibles o fármacos, a través de métodos novedosos más rápidos y económicos que los actuales. Y tal vez también nos permitirán hacer frente a los vertidos tóxicos introduciendo en los ecosistemas contaminados organismos diseñados para detectar y descomponer las toxinas.

Ello no significa que la tecnología de la biocomputación esté avanzada. Todo lo contrario: se halla en pañales. No pensemos en el iPhone; pensemos en Colossus.

Colossus fue una de las primeras computadoras electrónicas programables. Si hubiésemos podido acceder a Bletchley Park, el centro ultrasecreto de descifrado ubicado al norte de Londres donde empezó a operar en 1944, lo hubiéramos visto chirriar sin cesar, con la cinta perforada circulando entre juegos de poleas y envuelto por el suave zumbido de sus 1600 tubos de vacío. Comparado con los ordenadores actuales, Colossus era tan rudimentario que daba risa. Ocupaba una sala entera, de ahí el seudónimo. Solo podía ejecutar un puñado de cálculos distintos y no podía almacenar su propio programa. Los operadores tardaban días o semanas en diseñar, cargar y probar cada nuevo programa, y cada vez habían de recomponer el cableado del ingenio.

A pesar de sus limitaciones, Colossus logró descifrar el sistema de clave que los alemanes usaban para codificar sus mensajes importantes, con lo que ayudó a ganar una guerra mundial. Y décadas más tarde, sus descendientes catapultaron la civilización de la era industrial a la era de la información.

Pues bien, las computadoras celulares más impresionantes construidas hasta la fecha son mucho más sencillas y lentas que Colossus. A semejanza de las primeras computadoras electrónicas digitales, no siempre funcionan, solo pueden ejecutar programas muy sencillos y no se pueden reprogramar si no es dentro de un laboratorio. Pero en ellas vislumbramos algo de ese potencial para transformar la sociedad que tuvo la electrónica digital en sus inicios. En un sistema vivo, hasta los pequeños destellos de inteligencia pueden generar resultados casi mágicos si se saben aprovechar.

Estas biocomputadoras se comunican por medio de señales químicas intrínsecamente ruidosas. También resulta problemático predecir su eficacia antes de su construcción, porque sencillamente no sabemos lo suficiente sobre el funcionamiento de las células. Algunos laboratorios y empresas de investigación están ensayando aplicaciones, como células que se puedan ingerir para tratar enfermedades metabólicas. No se ha avanzado mucho desde los estudios de nuestro Premio Nobel Federico Leloir, con sus “computadoras de base cero”. Nota del Redactor).

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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Preparando el camino a Juno

“Juno llega a Júpiter

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Ante la inminente llegada a Júpiter de la nave espacial Juno, los astrónomos británicos han utilizado el Very Large Telescope de ESO para captar nuevas espectaculares imágenes en infrarrojo del planeta. Dichas imágenes forman parte de una campaña para preparar mapas en alta resolución del mundo gigante.

Según han explicado los expertos, estas observaciones proporcionarán información de los trabajos que llevará a cabo Juno durante los próximos meses, ayudando a los astrónomos a comprender mejor el gigante de gas, con antelación al encuentro cercano que acometerá Juno.

Un equipo dirigido por Leigh Fletcher de la Universidad de Leicester, Reino Unido, presentará nuevas imágenes de Júpiter durante el Encuentro Nacional de Astronomía de la Real Sociedad de Astronomía del Reino Unido, que se realizará en Nottingham. Las nuevas imágenes obtenidas con el instrumento VISIR, instalado en el Very Large Telescope de ESO, forman parte de un esfuerzo enfocado en mejorar la comprensión de la atmósfera de Júpiter, antes de la llegada de la nave espacial Juno, prevista para dentro de unos días, en julio de este año.

La campaña ha implicado el uso de varios telescopios con base en Hawai y Chile y ha contado, también, con aportes de astrónomos aficionados de todo el mundo. Los mapas no sólo brindan instantáneas del planeta, sino que también revelan las variaciones y cambios en la atmósfera de Júpiter, en los meses anteriores al arribo de Juno.

La nave espacial Juno fue lanzada en el año 2011, y ha viajado casi 3000 millones de kilómetros para llegar hasta el sistema Joviano. Las naves espaciales pueden recopilar datos sin las limitaciones que afectan a los telescopios con base en la Tierra, por lo cual puede parecer sorprendente que esta campaña realizada con telescopios terrestres se considere tan relevante.

Fletcher ha indicado que “estos mapas ayudarán a definir el escenario que Juno registrará en los próximos meses”. “Las observaciones en diferentes longitudes de onda a través del espectro infrarrojo nos permitirán conformar una imagen tridimensional de cómo la energía y el material son transportados hacia arriba, a través de la atmósfera”, ha apuntado.

La captura de imágenes nítidas a través de la atmósfera cambiante de la Tierra es uno de los mayores desafíos que enfrentan los telescopios terrestres. Este vistazo de la atmósfera turbulenta de Júpiter, ondulante con las nubes más frías de gas, se logró gracias a una técnica conocida como lucky imaging (imagen afortunada).

Del mismo modo, se tomaron series de imágenes de Júpiter, con tiempo de exposición breve, con el instrumento VISIR, produciendo miles de imágenes individuales. Se seleccionan las imágenes afortunadas, vale decir aquellas menos afectadas por las turbulencias atmosféricas, descartándose el resto. Las imágenes seleccionadas son alineadas y combinadas para producir imágenes finales asombrosas.

Glenn Orton, líder de la campaña terrestre de apoyo a la misión Juno, ha explicado por qué las observaciones preparatorias desde la Tierra tienen tanto valor. “Los esfuerzos mancomunados de un equipo internacional de astrónomos profesionales y aficionados, nos han proporcionado un magnífico conjunto de datos durante los últimos ocho meses. Junto con los nuevos resultados de Juno, la serie de datos VISIR, en particular, permitirá a los investigadores caracterizar la estructura térmica global, la cobertura de nubes y distribución de una variedad de gases presentes en Júpiter”, ha concluido.

Mientras que la novedosa misión Juno, que revelará al poderoso Júpiter traerá resultados nuevos y altamente esperados, su  camino habrá sido allanado por los esfuerzos realizados en la Tierra.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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Las impresionantes nubes en las bandas de Júpiter:

Júpiter espera la llegada de Juno

 

 

 

 

 

La Tierra con más de dos polos.

“La Tierra supo tener más de dos polos”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Un grupo de investigadores de la Institución Carnegie para la Ciencia, dirigido por Peter Driscoll, acaba de descubrir algo realmente sorprendente: Hace cientos de millones de años, el campo magnético terrestre era completamente distinto al actual. ¿La razón? Nuestro planeta tenía entonces más de dos polos magnéticos, algo que ha causado gran sorpresa entre los científicos. El hallazgo se acaba de publicar en Geophysical Research Letters.

 

Sabemos que la Tierra genera un fuerte campo magnético que se extiende desde su núcleo interno hasta el espacio, y que proteje nuestro mundo y nuestra atmósfera con un escudo capaz de desviar las partículas energéticas que nos bombardean continuamente desde el Sol y el espacio exterior. Sin esa protección, nuestro planeta no podría defenderse del “ataque” incesante de la radiación cósmica y la misma vida, con toda probabilidad, no habría podido llegar a existir. Al ir enfriándose se fue solidificando.

 

Sin embargo, el núcleo interno de la Tierra no siempre fue sólido como lo es hoy en día. Por eso, los investigadores se preguntan desde hace décadas por el efecto que su solidificación pudo tener sobre el campo magnético. Averiguar cuándo se produjo esa solidificación del núcleo interno y describir cómo ocurrió ese proceso es un problema científico particularmente difícil para los investigadores que tratan de comprender la evolución geológica de nuestro planeta. Y ese es precisamente el problema que Driscoll ha tratado de resolver.

 

Los científicos pueden reconstruir el registro magnético de la Tierra a través del análisis de rocas antiguas que aún conservan una “firma” que indica la polaridad magnética de la era en que esas rocas se formaron. Y esas firmas sugieren que nuestro campo magnético lleva activo (y con dos polos, como ahora) durante la mayor parte de la historia terrestre. Por desgracia, el registro geológico no ofrece muchas evidencias de grandes cambios en la intensidad del campo magnético durante los últimos 4.000 millones de años.

Pero existe una extraordinaria excepción, y tuvo lugar en la Era Neoproterozoica, entre hace 500 y mil millones de años. En este periodo, en efecto, se produjeron importantes alteraciones en la intensidad y extrañas anomalías en la dirección y orientación del campo magnético terrestre, sin que la Ciencia haya podido encontrar una explicación. ¿Podría esta excepción ser consecuencia de un evento de grandes proporciones, como por ejemplo la solidificación del núcleo interno?

 

Para resolver esta cuestión, Driscoll elaboró un modelo con la historia térmica de nuestro planeta en los últimos 4.500 millones de años. Y ese modelo indica que el núcleo interno habría empezado a solidificarse, precisamente, hace alrededor de unos 650 millones de años. Utilizando después otra serie de simulaciones de dinamos en 3D, que reproducían la generación de campos magnéticos a causa del movimiento de fluidos turbulentos, el científico se centró, con más detenimiento, en la búsqueda de los cambios en el campo magnético que debieron producirse durante ese periodo concreto.

 

“Lo que encontré fue una sorprendente cantidad de variabilidad -explica Driscoll-. Los nuevos modelos no apoyan la idea de un campo estable de dos polos durante todo el tiempo, muy al contrario de lo que pensábamos hasta ahora”.

Los resultados  de Driscoll muestran con claridad que hace cerca de mil millones de años, la Tierra podría haber pasado por una transición, desde un campo magnético fuerte y parecido al actual, con dos polos opuestos en el Norte y en el Sur del planeta, a un campo magnético “débil”, que fluctuaba tanto en términos de intensidad como de dirección y que era originado no por dos, sino por varios polos magnéticos diferentes. Después, y poco después del momento en que se produjo la solidificación del núcleo interno (hace 650 millones de años), las simulaciones muestran que el campo magnético volvió a cambiar, de débil a fuerte, y de nuevo con dos polos.

 

“Estos hallazgos -afirma Driscoll- ofrecen una explicación para las extrañas fluctuaciones en la dirección del campo magnético observadas en registros geológicos de hace entre 600 y 700 millones de años. Y estos bruscos cambios en el campo tienen grandes implicaciones“.

En efecto, los resultados tienen importantes implicaciones para la historia térmica y magnética de la Tierra, sobre todo cuando se trata de establecer cómo se utilizan las mediciones magnéticas para reconstruir los movimientos continentales y los climas del pasado. Es decir, que si Driscoll tiene razón estaremos obligados a reescribir una buena parte de lo que sabemos, o creíamos saber, sobre el pasado geológico de nuestro mundo.

 

Ahora, los modelos y simulaciones de Driscoll tendrán que ser comparados con los futuros datos obtenidos de rocas magnéticas de alta calidad. Solo así se podrá comprobar definitivamente la viabilidad de la nueva hipótesis.

Es probable que cuando estemos sobre Marte podremos entender cuál y cómo será el futuro de nuestro actual magnetismo hasta su perdida.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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El dibujo compara el antiguo campo magnético terrestre con el actual