Arma electrónica,

“USA hace fallar vector coreano a distancia”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)
Una prueba más del poderío americano, desde la distancia produce errores en los circuitos y el cohete y su ojiva atómica explotan a poco de despegar.
Si Corea del Norte hace despegar algunos vectores atómicos, creará focos de contaminación mortales en su propio territorio. USA posee equipos de descontrol electrónico que inutilizan las armas enemigas a poco de ser enviadas. (Electronic disconnection system E.D.S.)
Corea del Norte ha lanzado un misil, de mediano alcance desde la ciudad portuaria de Sinpo en la costa oriental. El lanzamiento ha sido fallido, según informa la agencia surcoreana Yonhap, citando al Estado Mayor Conjunto de Corea del Sur.

El Pentágono ha confirmado la prueba fallida realizada por Pionyang. El secretario de Defensa de EE.UU., James Mattis, ha declarado que “el presidente [Donald Trump] y su equipo militar están al tanto de la destrucción electrónica de este cohete lanzado por parte de Corea del Norte”.

Existe “un grado alto de certeza” de que el misil lanzado por Pionyang era un misil balístico de mediano alcance, para amedrentar al portaviones norteamericano, según ha declarado un oficial estadounidense citado por Reuters. Otra fuente estadounidense ha señalado que el lanzamiento fue efectuado desde tierra.

Según un comunicado del Mando Pacífico de EE.UU. citado por CNBC, los militares estadounidenses “detectaron y afectaron el lanzamiento de un misil por parte de Corea del Norte, a las 11:21 hora de Hawái” (21:21 GMT). Según el cuerpo, el misil explotó inmediatamente después del lanzamiento desparramando su radiación en ese sitio.

El lanzamiento se ha producido unas horas antes de la llegada del vicepresidente de EE.UU., Mike Pence, a Seúl en visita oficial en el marco de su gira de 10 días por Asia. Todo terminó como un gran papelón para Corea del Norte.
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Nos vigilan y recuerdan.

“Nos vigilan o nos recuerdan”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

La nave nodriza y el mensaje subliminal

En los años 50 sucedió un hecho inesperado: Dos naves nodriza de enorme tamaño (10 km de diámetro) orbitaron alrededor de la Tierra a una velocidad de 30.000 km por hora. Por aquellas fechas las dos superpotencias habían iniciado la carrera espacial y competían por lanzar artilugios fuera de este planeta. La URSS consiguió su primer éxito con el lanzamiento del Sputnik 1 el 4 de Octubre de 1957 y los americanos hicieron lo propio lanzando el Vanguard 1 el 17 de Marzo de 1958 que llevo fuera de la atmósfera un pequeño satélite de 1,47 kg . Era una competición vertiginosa, dado que se buscaba el prestigio técnico frente al oponente. La perra Laika, a finales de 1957 tuvo el privilegio de contemplar la Tierra desde el exterior, pero desgraciadamente el calentamiento de la capsula termino con su vida. Debido a todo ello, quienes descubrieron las gigantescas naves extraterrestres volando alrededor de la Tierra debieron sentir asombro, miedo y admiración, e intuyeron que quienes las dirigían procedían de otro planeta fuera del Sistema Solar.

Eran aquellas, naves que dominaban los principios de la física cuando en ese tiempo los seres humanos solo las alcanzaban a entrever. Por lógica, en el interior de aquellas enormes esferas viajaban millares de seres llegados de otros planetas en un sistema autocontenido de vida, siendo ellos capaces de recorrer todo lo ancho de la Vía Láctea para salvar distancias inabarcables a la mente humana. Aquellas naves eran pequeños planetas llegados ahora hasta fronteras muy próximas a la Tierra ( la segunda ocasión que aparecieron estaban a 500 km de distancia de la superficie terrestre) mientras que los seres humanos en ese mismo tiempo se esforzaban por lanzar pequeños satélites fuera de la atmósfera terrestre mediante una tecnología miles de años atrasada.

Las conclusiones que podrían tomarse de aquellos acontecimientos extraordinarios serian el mensaje subliminal que los extraterrestres habrían lanzado a los habitantes de la Tierra dejando ver tan increíbles maquinas voladoras, tal podría ser como:

Es ahora cuando los seres humanos han iniciado tímidamente la carrera hacia el espacio, sin embargo nosotros ya estamos ahí miles de años atrás viajando en toda la inmensidad del cosmos y así os lo mostramos con nuestras naves y damos prueba de ello.

He copiado unos párrafos del libro El Anunciador, de Victorino del Pozo, donde se narra de una forma muy clara lo acontecido en Abril de 1955. Muchos en la Tierra ni nos enteramos, para los gobiernos, por diversas razones era algo para ocultar.

SE INICIA EL PROGRAMA SOBRE EL PLANETA

1. White Sands

Estaba anocheciendo sobre White Sands. La base americana iba entrando en una calma definitiva y el personal quedaba reducido al exclusivamente necesario. Dos investigadores escrutaban el cielo como cada noche. Era el mes de julio, hacía una agradable temperatura, había luna nueva. Uno de los observadores, mientras maniobraba con el telescopio, descubrió a más de 1.000 kilómetros de altura dos cuerpos que describían una órbita alrededor de la Tierra. Avisó a su compañero:
– ¡Mira eso..!
¡Qué extraño! Son muy luminosos, no pueden ser aviones…
– ¿No podrían ser satélites artificiales de alguna potencia extrajera?
– No es conocido ningún tipo de satélite así…
– Debemos comunicarlo. Llama al jefe de la base.
El profesor Clyde Tombaugh, descubridor de Plutón en 1930, acababa de acostarse. Sonó el teléfono y al descolgarlo oyó con sorpresa que le llamaban del Pentágono:
“Es necesaria su presencia en el Observatorio de Monte Palomar urgentemente.”
El profesor Tombaugh se volvió a levantar y se dirigió al Observatorio de Monte Palomar. En su interior le esperaban dos altas personalidades del Pentágono, los dos observadores que habían descubierto los cuerpos extraños y el profesor La Paz, de la Universidad de California.
Clyde Tombaugh y La Paz observaron, durante el tiempo que estuvieron visibles todavía, los dos cuerpos. Clyde afirmó:
– Parece tratarse de dos meteoros no desintegrados. Por alguna razón pueden haber sido frenados por la fuerza de atracción terrestre, pasando a ser satélites de la Tierra.
Sin embargo, el profesor La Paz estuvo en desacuerdo:
– La caída de un cuerpo en el espacio sideral no puede ser frenada por la atracción terrestre.
Esta fuerza, por el contrario, debería actuar sobre un meteoro con la fuerza de un imán. Para que un cuerpo pueda quedar suspendido en el espacio, debe ser más ligero que la atmósfera terrestre o bien estar dotado de medios de propulsión sumamente potentes como para permitirle desafiar y vencer la ley de la gravitación. Los meteoritos son cuerpos sólidos, excesívamente pesados. Su tesis de que puedan haberse convertido en satélites de la Tierra está en contradicción con todas las leyes físicas.
Los dos meteoros desaparecieron del campo de observación de White Sands y a pesar del revuelo, pasaron a los archivos.

PRIMERA RESPUESTA EXTRATERRESTRE
SOBRE GRANDES POTENCIAS

En nuestro planeta, todo se repite, todo vuelve en ciclos periódicos de tiempo. Y también los acontecimientos que han pretendido ser archivados, terminados o enterrados por los responsables políticos o militares de la seguridad de los Estados.
Los protagonistas del avistamiento de Monte Palomar una noche clara de principios de los 50, estaban tranquilos y habían vuelto a su trabajo habitual de astrónomos que trabajan por turno auscultando a voluntad los cielos con enormes ojos de cristal movibles y dirigibles a voluntad, cuando la situación se repitió casi en las mismas condiciones que la primera vez.
Había entrado el turno de noche en Monte Palomar.

Era una agradable noche, estrellada, clara, la del 24 al 25 de abril de 1955.
Uno de los dos astrónomos que trabajaban aquella noche fue el primero en observar una poderosa luz que se movía de Este a Oeste, describiendo una órbita muy próxima a la Tierra.
Patrick Landing llamó sobresaltado a su compañero:
– ¡Mira esto!…
Williams Matwes observó unos segundos y dijo:
– Es idéntico en trayectoria y forma a los satélites que fueron observados a unos mil kilómetros, hace aproximadamente tres años…
– ¿Podemos calcular la distancia de giro y su velocidad?
– Debemos hacerlo si no desaparece, antes de comunicarlo. Además a estas horas es posible
que el sistema de radar de White Sands lo haya detectado. Si no hacemos la comunicación nosotros nos van a freír a preguntas. Es mejor adelantarse.
Observaron durante un tiempo más.
Llegaron a la conclusión de que se movía en una órbita próxima a la Tierra unos 500 kilómetros. De este a Oeste, a una velocidad de crucero superior a la de cualquier ingenio que fuese conocido en los Estados Unidos en ese momento. Patrick Landing lo comunicó al director del Observatorio.

Este se había acostado ya y tuvo que sufrir por segunda vez en 3 años un sobresalto profesional a cargo de luces desconocidas.
Preguntó a Landing si estaban seguros. Después se levantó encaminándose al Observatorio para cerciorarse por sí mismo.
Desde allí llamó al Pentágono:
– Aquí Monte Palomar. Póngame con el jefe de seguridad.
Esperó unos segundos… Añadió:
– Es muy urgente y grave.
La voz al otro lado del hilo le tuteó:
– ¿Qué pasa de importante esta noche?, ¿se os ha hundido el observatorio?
– Casi. ¿Recuerdas la observación que realizamos con el profesor La Paz y Clyde Tombaugh?
– No me digas que han vuelto.
– Tenemos uno de los dos cuerpos moviéndose en la misma dirección, pero en una órbita muy próxima a la Tierra. Calculamos que sólo a unos 500 kilómetros. El otro parece que ha desaparecido. Si eso se sigue acercando puede ser grave…
– Bien. Continuad observando minuciosamente el objeto. Voy a dar órdenes para que se realicen observaciones desde otros puntos y verificar así vuestra observación en los observatorios de radar. Si el objeto sigue describiendo esta misma órbita o se acerca, avisadme inmediatamente. Si permanece estacionario nos reuniremos mañana a las nueve.
¿Ok?
El director del Observatorio colgó y siguió vigilando con todo su equipo el extraño objeto. Dio las órdenes precisas y se retiró a su despacho para confrontar los datos de la primera observación con la actual y preparar un dossier detallado para la reunión del día siguiente.

Las comisiones investigadoras, los informes objetivos y los resultados de algunos científicos, habían podido ser mantenidos en suspenso o retirados a la publicidad de los medios de comunicación, aprovechando el cambio de Presidente en el país. Truman se había ido y en su lugar había un militar: el general Elsenhower.

En la mañana del 25, después de la reunión del personal de Monte Palomar con altas personalidades del Pentágono, se pasó un dossier al propio Presidente de los Estados Unidos.

El general Eisenhower lo leyó y, como respuesta, convocó para esa misma tarde una reunión extraordinaria con el Comité de Seguridad Nacional de los Estados Unidos.

Asistían a la reunión urgente, en calidad de consultores, los profesores La Paz y Clyde Tombaugh, y en calidad de informantes, el director del Observatorio de Monte Palomar y el jefe de la base White Sands.

Al comenzar, el director del Observatorio resumió así la situación:
– Tenemos nuevamente un cuerpo no identificado girando en tomo a la Tierra, en una órbita que se aproxima a la superficie en casi 500 kilómetros y siguiendo la ruta Este-Oeste. La observación coincide con la de hace tres años en varios aspectos: forma de luminosidad, dirección de giro, velocidad… La única diferencia consiste en su aproximación a la Tierra y en que, de los dos cuerpos observados, ha desaparecido uno. Nuestra conclusión definitiva es que no se trata de meteoritos, como apoyó anteriormente el profesor Clyde Tombaugh, sino de satélites de construcción humana. La conclusión levantó una ola de comentarios.

Algunos militares empezaron a gritar. Eisenhower escuchaba en silencio.
Asistían a la reunión, como técnicos en astronáutica, Wernher von Braun y Walter Doernberger, que estaban trabajando en un proyecto de satélite similar.
Von Braun tomó la palabra y se dirigió al director del Observatorio de Monte Palomar:
– ¿Puede decirme, por referencia a la observación anterior, las variaciones de velocidad, forma, luminosidad, conducta y diámetro de giro orbital del objeto en cuestión?

El director del Observatorio le respondió:

– En el tiempo que ha mediado entre la primera observación y esta segunda, hemos observado un acercamiento de 500 kilómetros en su órbita de giro con respecto a la Tierra. Cada mes ha ido ganando unos segundos en su velocidad de giro. Hoy podemos añadir que realiza una vuelta completa de nuestro Planeta en menos de una hora. Dada su aproximación, ha variado enormemente su tamaño. Según nuestros cálculos, hoy tiene un diámetro de más de 10 kilómetros. Su forma aparente es esférica.

Se alejó y desde ese día no volvió a aparecer.

(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Conciencia….

La conciencia es más que una ilusión, por otros motivos”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

En un memorando escrito en 1965, el filósofo Hubert Dreyfus aseguró que los humanos siempre ganarían a las computadoras al ajedrez porque las máquinas carecen de intuición.
Ya entonces el científico cognitivo, filósofo y escritor estadounidense Daniel Dannett se mostró en desacuerdo.
Unos años después, Dreyfus se encontró en situación de jaque mate contra una computadora.
Y en mayo de 1997, la computadora de IBM Deep Blue venció al campeón mundial de ajedrez Garry Kasparov.
Muchos, decepcionados con este resultado, aseguraron entonces que una partida de ajedrez es un juego aburridamente lógico. Las computadoras no necesitan la intuición para ganar.
Daniel Dennet siempre ha creído que nuestras mentes son máquinas formadas por miles de millones de “robots” minúsculos: nuestras neuronas o células cerebrales.
Para él, la pregunta importante no es si las computadoras pueden ser humanas, sino si los humanos somos realmente tan inteligentes.
¿Es la mente humana realmente tan especial?
En una entrevista con el programa de Radio 4 de la BBC “The Life Scientific” Dennet, codirector del Centro de Estudios Cognitivos y profesor de la Universidad de Tufts, en Estados Unidos, afirma que no hay nada especial en la intuición.
“La intuición es simplemente saber algo sin saber cómo llegaste hasta ahí”.
Dennett cree que nuestras células cerebrales son “robots” que responden a señales químicas.
Dennet culpa al filósofo francés René Descartes de contaminar nuestro pensamiento a la hora de reflexionar sobre la mente humana.
Descartes no podría imaginarse cómo una máquina iba a ser capaz de pensar, sentir e imaginar. Por tanto, para él, estos talentos tenían que proceder de Dios.
Descartes escribía en el siglo XVII, cuando las máquinas estaban formadas de palancas y poleas, no por CPUs y memorias RAM, así que quizás podamos perdonarle.
Nuestros cerebros están hechos de cientos de miles de millones de neuronas.
Si tuviésemos que contar todas las neuronas en el cerebro a una tasa de una por segundo, nos llevaría más de 3.000 años.
Nuestras mentes están hechas de máquinas moleculares, conocidas como células cerebrales. Y si esto te parece deprimente entonces es que te falta imaginación, dice Dennett.
“¿Sabes cuál es el poder de una máquina hecha de un trillón de partes en movimiento”, pregunta.
“No somos simplemente robots”, afirma. “Somos robots, hechos de robots, hechos de robots”.
Nuestras células cerebrales son robots que responden a señales químicas. Las proteínas motoras que crean son robots. Y así, una y otra vez.
La conciencia es real. Claro que lo es. La experimentamos cada día. Pero para Daniel Dennet, la conciencia no es más real que la pantalla de tu computadora o tu teléfono.
Los expertos que hacen dispositivos electrónicos llaman a lo que vemos en nuestras pantallas la “ilusión del usuario”.
Es un poco condescendiente, quizás, pero tienen cierta razón.
Presionar íconos en nuestros teléfonos nos hace sentir que tenemos todo bajo control. Nos sentimos a cargo del hardware interior.
Pero lo que hacemos con nuestros dedos en nuestros teléfonos es una contribución bastante patética a la suma total de la actividad del propio teléfono.
Y, evidentemente, no nos dice nada sobre cómo estos funcionan.
Con la conciencia humana ocurre lo mismo, dice Dennett. “Es la ‘ilusión del usuario’ del cerebro”, afirma.
A nosotros nos parece algo real e importante, pero en realidad no es para tanto.
“El cerebro no necesita entender cómo él mismo funciona”.
Sabemos que evolucionamos de los simios. Y sabemos que compartimos el 99% de nuestro ADN con los chimpancés.
Nosotros reconocemos que una parte de nuestro comportamiento se debe a nuestra naturaleza animal (aunque, generalmente, no los aspectos de los que estamos más orgullosos).
Nuestras cualidades más especiales, nuestra inteligencia, nuestra percepción y creatividad, queremos pensar, deben tener causas más especiales.
Nuestros cerebros, al igual que nuestros cuerpos, han evolucionado a lo largo de cientos de millones de años.
Son el resultado de millones y millones de años de experimentos evolutivos de azarosos ensayos y errores.
Desde un punto de vista evolutivo, nuestra habilidad para pensar no es diferente de nuestra habilidad para digerir, dice Dennett.
Ambas actividades pueden explicarse por la teoría de la selección natural de Darwin, descrita frecuentemente como la supervivencia del más fuerte.
Los seres humanos evolucionamos a partir de bacterias. Nuestras mentes, con todos sus talentos, son el resultado de experimentos biológicos interminables.
Nuestro genio no procede de Dios. Es el resultado de millones de años de ensayo y error.
Cuando una bacteria se mueve hacia una fuente de alimentos, los científicos no alaban a la bacteria por ser inteligente. Esto sería muy poco científico.
Pero cuando los científicos describen el pensamiento como una actividad biológica, se arriesgan al ridículo o a la ira, según con quién estén en ese momento.
Un reduccionismo tan brutal ofende. ¡Cuán inocente sugerir que no hay nada más en la mente humana que un conjunto de neuronas!
Descartes infravaloró enormemente a las máquinas; Alan Turing lo corrigió.
Turing predijo que para finales del siglo XX “el uso de palabras y opinión generalmente educada habrá alterado tanto, que uno podrá hablar de máquinas pensantes sin ser contradicho”.
Las computadoras en la década de 1960 no eran muy buenas jugando al ajedrez. Ahora tocan el saxofón como John Coltrane.
Y en esta era digital de supercomputadoras y teléfonos inteligentes, no es tan difícil imaginar cómo una máquina hecha con trillones de partes en movimiento puede ser capaz de ser humana.

La ciencia avanza y hasta casi todos los hombres sabios no recuerdan las últimas noticias sobre la materia. La naturaleza ha repetido soluciones cuánticas en los orgánulos de todas las células….ha estratificado dentro de túbulos producidos por una proteína, precisamente llamada tubulina, en donde se producen intercambios químico-biológicos cuánticos que engloban todos los procesos desde los prebióticos hasta nostros y las diferentes etnias humanoides.
Cada túbulo es una computadora, y una neurona y un astrocito son la unión de miles de computadoras túbulos. Estos forman los billones de computadoras de cada cerebro, lo que permite “mirarse al espejo” tantas veces que se forma lo que llamamos conciencia, pero a su vez, se carga de tantas superposiciones cuánticas que sus componentes van formando el espíritu que termina conformándose hasta la última vida corporal y ya no se re-encarne más.
Los procesos cuánticos , hace poco relativamente comprendidos en mascaran los procesos de superposición de estado de teleportación, del Multiverso atemporal y la conservación perenne de la información.
Es allí donde radica el porqué de la conciencia perenne, que trasciende nuestro cuerpo y cerebro, que pervive re-encarnación, tras cada re-encarnación.Y esa no es una ilusión, es la intimidad del ser. Nota del Redactor.
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Mucho poder de USA

“Bomba anti Bunker Grande y cosas mucho más importantes de USA”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)
El Ejército estadounidense ha atacado al Estado Islámico en Afganistán con “la madre de todas las bombas”, una GBU-43/B Massive Ordnance Air Blast Bomb (MOAB), el arma no nuclear más poderosa del arsenal de Washington, según ha informado el Pentágono. Donald Trump aseguró que dio “total autorización” a las Fuerzas Armadas para que fuera utilizada, y añadió que no sabe si manda o no un mensaje a Corea del Norte, que es “un problema y nos ocuparemos de él”.

La bomba ha sido lanzada por un avión MC-130 del Comando de Operaciones Especiales de la Fuerza Aérea, según fuentes militares implicadas en la operación citadas por la CNN.

El objetivo han sido combatientes y túneles del Estado Islámico en la provincia de Nangarhar, en el distrito de Achin, en el este afgano y cerca de la frontera con Pakistán, una remota región en donde el ISIS se ha asentado para ampliar su presencia en la que considera la provincia de Jorasán (parte de su autoproclamado ‘Califato’).

Destruye bunkers y grutas bajo tierra a más de dos kilómetros y produce la muerte y destrucción total en un hemiciclo de 5,5 Kilómetros de diámetro.

El arsenal americano tiene hoy en día cosas terribles en su poder, casi todas secretas, fruto de ingeniería inversa extraterrestre. Renglón aparte son las flotas de naves antigravedad que se desarrollaron en estas cuatro últimas décadas y que constan de estas técnicas:

La tecnología antigravedad más primitiva es la electrogravedad. Esto implica el uso de voltajes en millones de voltios para interrumpir el ambiente campo gravitacional. Esto resulta en una reducción de 89% de la gravedad en fuselajes en tales vehículos como el bombardero del Stealth B-2 y la nave triangular TR3-B Astra. Y teniendo en cuenta el campo de ionización ambiental considerable que observé en el X-22A, es razonable asumir que la electrogravedad de extrema tensión se emplea también con estas naves. El siguiente nivel de sofisticación es la magnetogravedad.

Se trata de generar altos campos de energía girando un toroidales a muchos rpm, que también interrumpe el ambiente campo gravitacional, de hecho se genera un contrapeso gravitacional. Los primeros ingenieros aeronáuticos británicos llaman a esto “dynamic counterbary”. Esto se ha utilizado en algunos anteriores platillos voladores americanos y prototipos, pero sólo me han dicho que los artefactos secretos de los viajeros del espacio Nautilus utilizan impulsos magnéticos, que aparecen al utilizar esta tecnología.

El tercer nivel de sofisticación, que se utiliza en la nave antigravedad americana más moderna, es la generación directa y el aprovechamiento de la fuerza gravitacional. Un campo de fuerza potente se extiende un poco más allá del núcleo atómico del elemento 115, un elemento exótico encontrado / entregado por visitantes extraterrestres junto con asesores científicos humanos en el S-4, al sur de la ex base secreta Area 51. Por amplificación de la fuerza gravitacional, usando la energía alta de un reactor de antimateria y luego dirigiéndola, es posible levantar una nave de la tierra y luego cambiar las direcciones de vectores en el campo de fuerza antigravitacional en forma consecuente

(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

La interacción entre Universos explican lo cuántico.

“Proponemos la existencia e interacción de universos paralelos”
Compilado por Manlio E. Wydler (|)

Hall dice que esta teoría puede incluso crear la extraordinaria posibilidad de hallar pruebas de la existencia de otros mundos. “La belleza de nuestro enfoque es que, si hay un solo mundo, nuestra teoría se reduce a la mecánica newtoniana, mientras que si hay un número gigantesco de mundos reproduce la mecánica cuántica”, dice. “Se predice algo nuevo que no es la teoría de Newton, ni tampoco la teoría cuántica”.
La Cosmología de Manlio E. Wydler, con un Multiverso que contiene infinitos universos paralelos, espejos, encadenados, inversos con inversos, Unos inflacionarios, materiales, de energía, temperatura positiva, con tendencia temporal al futuro, cada vez menos ordenado, etc. y otros Retrayentes, de antimateria, temperaturas negativas respecto al Cero grados Kelvin, antienergía, con tiempo orientado hacia el pasado, cada vez más ordenados, etc.
Todos separados por límites caóticos de desfasajes tal como Big-Bang-Big-Crunch, por un lugar y en el otro extremo donde la inflación supera la velocidad de la luz y se pasa de un Universo en expansión y se inicia el retrayente.
Todo lo que existe es un entramado de superposiciones cuánticas infinitas, que resuelven los grandes problemas de la cuántica, como la ubicación certera de lo que existe…..-principio de incertidumbre…
“También creemos que, en el suministro de una nueva imagen mental de los efectos cuánticos, será útil en los experimentos de planificación para probar y explotar los fenómenos cuánticos.” La capacidad a la aproximación de la evolución cuántica utilizando un número infinito de mundos podría tener ramificaciones significativas en la dinámica molecular, lo cual es importante para la comprensión de las reacciones químicas y la acción de los fármacos.
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.
Multiverso con infinitos universos:

Resultado de imagen para Fotos de Multiverso

Las proteínas marcan un nuevo camino en la cuántica.

“Las proteínas muestran nuevos caminos cuánticos”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

Un físico israelí ha investigado el plegamiento de proteínas desde el punto de vista cuántico y observado que el tiempo requerido para estos procesos disminuye a medida que la temperatura se reduce. También comprobó que es posible identificar la ubicación de una partícula cuántica con precisión, poniendo límites así al principio de incertidumbre de Heisenberg.

Las proteínas son cadenas moleculares largas que se pliegan en formas tridimensionales muy específicas para funcionar. Y a medida que avanzan en sus vidas, se despliegan y se repliegan, abriéndose y regresando a sus estructuras preestablecidas.

Para que el cuerpo funcione apropiadamente, la secuencia de aminoácidos tiene que ser plegada en una definida estructura tridimensional dentro de cada célula. Si falla este proceso de plegado de alta complejidad, aparecen enfermedades graves como el cáncer, el Alzheimer o el Parkinson.

Las dinámicas del plegamiento de las proteínas pueden ser descritas por las leyes de la física. En el pasado, por ejemplo, los investigadores usaron las leyes de la mecánica clásica para preguntar: ¿Cuánto tiempo, en promedio, se necesita para que una proteína se abra o se repliegue? ¿Cuál es el rango de tiempos en los que tiene lugar una acción molecular particular?

El Prof. Eli Pollak del Departamento de Química Física de la Ciencia del Instituto Weizmann, en Israel, que había desarrollado una teoría para estos procesos moleculares basados en la mecánica clásica de Newton, pensó que el mismo problema podría generalizarse y lo ha estudiado desde el punto de vista de la mecánica cuántica.

Por supuesto, hacer preguntas sobre el tiempo en la mecánica cuántica es difícil, como la pregunta básica relativa a ¿qué es el tiempo? Esto todavía no se ha respondido satisfactoriamente en un marco de física cuántica, explica el Instituto Wezmann en un comunicado.

Para resolver el problema del tiempo cuántico, Pollak demostró que uno puede investigar la probabilidad de que en cualquier punto particular en el tiempo, el sistema sufra un cambio de un estado cuántico a otro estado cuántico.

Para entender la aportación de Pollak hay que conocer el efecto túnel, específico de los procesos cuánticos. El efecto túnel permite que una partícula cuántica penetre y atraviese una zona que, en principio, sería imposible, porque no tiene energía suficiente para conseguirlo.

Esta evidencia del mundo físico no funciona en el mundo cuántico, porque a pesar de esa dificultad, la partícula cuántica es capaz de penetrar y atravesar una zona en la que teóricamente no puede estar, como si existiera un túnel invisible a través del cual la partícula cuántica sorteara el obstáculo. Se conoce como efecto túnel.

Un ejemplo clásico para explicar el efecto túnel es cortar el cable que ilumina una bombilla. Al quedar los dos extremos del cable separados, podemos suponer que los electrones no pueden saltar del uno al otro, y que por lo tanto, la bombilla no se enciende.

El efecto túnel demuestra que, a pesar de esa ruptura, los electrones siguen pasando, como si existiera un túnel entre ambos extremos. De todas formas, hay que tener en cuenta que el efecto túnel no se produce siempre y que no todos los electrones superan el vacío entre uno y otro extremo del cable.

Pollak se preguntó, siguiendo su razonamiento, ¿cuánto tiempo necesita una partícula cuántica para atravesar el efecto túnel? Pollak calculó este proceso y demostró que a las bajas temperaturas en las que surgen los fenómenos cuánticos, el tiempo promedio requerido para “atravesar el túnel” disminuye a medida que la temperatura se reduce.

En una continuación del mismo cálculo, demostró también que la “longitud del túnel” también influye: a veces, cuanto más larga es la distancia a recorrer por una partícula, más corto es el tiempo requerido. Es decir, cuanto más larga es la distancia que recorre un sistema cuántico que se mueve, y por lo tanto, cuanto mayor es el cambio, más corto es el tiempo invertido en el proceso.

Otro desarrollo derivado del mismo cálculo llevó a Pollak a otra conclusión sorprendente: en sistemas biológicos como los que investigó, es posible identificar la ubicación de una partícula móvil cuántica con precisión casi exacta.

Este hallazgo limita el principio de incertidumbre de Heisenberg, según el cual que es imposible medir simultáneamente, y con precisión absoluta, el valor de la posición y la cantidad de movimiento de una partícula.

Estos cálculos aparecieron en dos artículos publicados en el Journal of Physical Chemistry Letters y Physical Review Letters.

Pollak dice que el enfoque del estudio del tiempo a través de los cambios espaciales nos está acercando a entender el papel del tiempo en los sistemas que operan de acuerdo con las leyes de la mecánica cuántica.

(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

La isla de la estabilidad

“Proponen que una estrella podría tener elementos pertenecientes a la isla de estabilidad”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

El Universo no tiene un plan un objetivo o una meta. No está determinado por su final, sino por su comienzo: el Big Bang.
Todo lo que nos rodea es una consecuencia última de lo que pasó durante el Big Bang. Ese estado de baja entropía que es lo que parece que ha permitido la evolución hacia la complejidad del Cosmos.
Al poco de darse en Big Bang se puso en marcha la maquinaria nuclear y empezaron a formase elementos más pesados que el hidrógeno, principalmente helio. Esta producción de elementos se detuvo cuando la expansión del Universo diluyó y enfrío la materia que contenía. A partir de ahí las reacciones de fusión sólo se dieron en las estrellas.
Somos cenizas de estrellas. El carbono o el nitrógeno de las proteínas de nuestros cuerpos se sintetizaron en algún momento en el horno nuclear de alguna antigua estrella. Los elementos más abundantes del Universo son también los elementos de los que está hecha la vida, salvo el helio, que al ser noble, no es usado por la vida. Al fin y al cabo, la vida no es más que química auto-organizada.
En el interior de las estrellas sólo se llega a sintetizar hasta el hierro, los elementos de número atómico superior no son producidos allí. Esos elementos se producen en las explosiones de supernovas y en la colisión de estrellas de neutrones.
Algunos de esos elementos tienen vidas cortas y se desintegran al cabo de un tiempo. Pero las leyes de la física son generosas y nos proporcionan métodos para sintetizar elementos con alto número atómico. Algunos transuránidos se pueden sintetizar por captura de neutrones en un reactor nuclear. Otros, los más pesados, como los elementos transactínidos, sólo si se hacen chocar iones contra blancos de elementos pesados específicos.
Algunos de los elementos transactínidos han sido nombrados recientemente. Esta es la lista de los elementos con número atómico más alto encontrados hasta el momento: rutherfordio (Rf 104), 105 dubnio (Db 105), seaborgio (Sg, 106), bohrio (Bh 107), hassio (Hs 108), meitnerio (Mt 109), darmstadtio (Ds 110), roentgenio (Rg 111), copernicio (Cn 112), nihonio (Nh 113), flerovio (Fl 114), moscovio (Mc 115), livermorio (Lv 116), teneso (Ts 117) y oganesón (Og 118).
Estos elementos son todos radiactivos y con vidas medias muy cortas, aunque esta depende mucho del isótopo del que se trate. Para hacernos una idea, se cree que el isótopo 114Fl289 tiene una vida media de 66 segundos y sería de los más longevos. El 108Hs269 tiene un periodo de semidesintegración de 9,7 segundos. Mientras que el isótopo 112Cn285 tiene una vida media de sólo 0,24 ms. La vida media del moscovio es de 100 ms y el isótopo 118Og293 tiene un periodo de semidesintegración de menos de un milisegundo, pero aun así se considera que su núcleo es ligeramente más estable de lo predicho por situarse cerca de la isla de estabilidad. Este último elemento fue sintetizado con iones de calcio impactando sobre un blanco de californio.
La isla de estabilidad es una propuesta teórica según la cual ciertos isótopos de algunos elementos superpesados podrían tener vidas mucho más largas de lo esperado (ver imagen de cabecera). Aunque este es un tema en el que los expertos no ponen de acuerdo a falta de pruebas experimentales que lo confirmen.
Ahora, un trío de astrofísicos sugiere que se deberían buscar estos elementos “estables” con número atómico 119 o mayor en ciertas estrellas. Según Vladimir Dzuba (University of New South Wales) y sus colaboradores, la estrella de Przybylski o HD 101065 podría tener este tipo de elementos.
Esta estrella fue descubierta por Antoni Przybylski en 1961 y se encuentra a 370 años luz de nosotros en la región del cielo que denominamos constelación de Centauro. Es una estrella rara por contener poco hierro y níquel, pero mucha cantidad de elementos pesados.
Esta estrella es la única conocida que parece contener cantidades apreciables de elementos actínidos cuyos números atómicos van de 89 a 103, como el plutonio, americio o el einstenio. Sólo la estrella HD 25354 se le acerca en este aspecto al tener un poco de americio y curio, pero en menor cantidad. Sin embargo, la presencia de estos elementos está todavía por confirmar.
Pero explicar la presencia de estos elementos en esta estrella ya es de por sí complicado. Una hipótesis es que HD 101065 tuviera una estrella de neutrones por compañera que bombardeara su superficie con elementos con partículas y que así se generasen estos elementos pesados. Lo malo es que todavía no se ha encontrado a tal estrella de neutrones, si es que existe.
Según Dzuba la presencia de estos actínidos podría ser la pista sobre la predicha isla de estabilidad y estos elementos serían precisamente los subproductos del lento decaimiento de otros más pesados. Básicamente, los actínidos tienen vidas cortas y se desintegrarían en su totalidad al cabo de un tiempo. Como la estrella tiene, como mínimo, millones de años, entonces debe de haber un mecanismo que los reemplace y este sería la desintegración de elementos aún más pesados de la isla de estabilidad con vidas muy largas. Los elementos de la isla de estabilidad habrían sido generados por algún mecanismo en el pasado ¿ de quarcs? y serían los únicos supervivientes de una gran producción de elementos pesados por tener vidas medias muy largas.
Pero para poder demostrar esta afirmación habría que encontrar en el espectro de esta estrella las líneas del nobelio, lawrencio, nihonio y flerovio, que serían los pasos intermedios de decaimiento radiactivo desde la isla de estabilidad. Lo malo es que estas líneas no se conocen experimentalmente porque, aunque se ha logrado sintetizar estos elementos, sus periodos de semidesintegración son muy cortos y su cantidad tan escasa que no permiten tomar un espectro.
Para rematar, la atmósfera de esta estrella es altamente magnética, estratificada y químicamente complicada, así que la interpretación de los espectros es muy difícil. Incluso podría ser que la supuesta presencia de actínidos no fuera más que un espejismo producido por estas características.
Otro problema sería explicar cómo, en primer lugar, se sintetizaron esos elementos de la isla de estabilidad.
Las investigaciones sobre las naves antigravedad, accidentadas y en las que se desarrolló la ingeniería inversa por USA, son hoy todos estudios ultrasecretos y a los que la ciencia común ni ha podido hacer anotaciones. La isla de la estabilidad de los elementos extrapesados, solo sabemos que es uno de los sistemas de locomoción de las naves aliens y es secreto de Estado. (Nota del Redactor).
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.