Aviso de suicidio

“Detectar por escaneo cerebral el deseo de suicidarse”

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

 

Una nueva técnica de análisis para escaneos cerebrales es capaz de detectar el deseo de suicidarse en el individuo examinado. La técnica, basada en algoritmos de aprendizaje automático, escruta las alteraciones en el modo en que los cerebros de las personas examinadas representan ciertos conceptos, tales como la muerte y la crueldad.

El riesgo de suicidio es difícil de evaluar y predecir, siendo este la segunda causa principal de muerte entre los adultos jóvenes en países como Estados Unidos.

El desarrollo de la nueva técnica, a cargo del equipo de Marcel Just, de la Universidad Carnegie Mellon, y David Brent, de la de Pittsburgh, ambas entidades en Estados Unidos, ofrece un nuevo enfoque para evaluar los trastornos psiquiátricos que incluyen al suicidio como una de sus posibles consecuencias.

Esta técnica identifica alteraciones asociadas al comportamiento suicida, usando algoritmos de aprendizaje automático para evaluar la representación neural de conceptos específicos relacionados con el suicidio. Esto ofrece una ventana hacia el cerebro y el pensamiento, a través de la cual ver cómo los individuos con ideas suicidas piensan acerca de ello y en conceptos emocionales relacionados. Esto puede permitir dilucidar si alguien está considerando el suicidio a través de lo que está pensando en cuanto a temas relacionados con la muerte.

Para el estudio con el que pusieron a prueba la técnica, Just y Brent presentaron una lista de 10 palabras relacionadas con la muerte, 10 con conceptos positivos y 10 con ideas negativas a dos grupos de 17 personas con tendencias suicidas conocidas y 17 individuos corrientes.

Aplicaron un algoritmo de aprendizaje automático a seis conceptos que eran los que discriminaban mejor entre los dos grupos, mientras los participantes pensaban en cada uno de tales conceptos en el escáner cerebral. Basándose en las representaciones cerebrales de estos seis conceptos, su programa fue capaz de identificar con un 91 por ciento de precisión si un participante pertenecía al grupo de personas corrientes o al de quienes tenían ideas suicidas.

Después, centrándose en los individuos con pensamientos suicidas, utilizaron un enfoque similar para ver si el algoritmo podía discernir a los participantes que habían intentando previamente suicidarse de aquellos que solo habían pensado en ello. El programa pudo distinguir con un 94 por ciento de precisión a los que habían intentando suicidarse.

(°) Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

A la izquierda está el patrón de activación cerebral para el concepto “muerte” en participantes que intentaron suicidarse. La imagen de la derecha muestra el patrón de activación para el mismo concepto en participantes normales. (Imagen: Carnegie Mellon University)

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Pepino de mar, contra el cáncer

 “El animal marino que es capaz de atajar el cáncer”

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

Un grupo de científicos de la Academia de Ciencias de Rusia y de la Universidad Federal del Extremo Oriente ruso, han demostrado, en colaboración con sus colegas de Alemania y Suiza, que el extracto de Cucumaria miniata, una especie marina de clase de holoturoideos o pepinos de mar, es capaz de frenar varios tipos de cáncer resistentes a la quimioterapia.

 

Los investigadores detectaron un fuerte efecto curativo en el compuesto biológicamente activo frondoside A, que extrajeron de este animal marino. Según se informa en la página de la Universidad Federal del Extremo Oriente, “el efecto curativo del frondoside A ha sido probado en modelos de cáncer de vejiga y de linfoma resistentes a ciertos fármacos quimioterapéuticos”.

 

Según el comunicado, “el frondoside A es capaz de matar células tumorales que no tienen la proteína p53”, un “elemento presente en las células sanas”, pero que “muta en las cancerosas, dejando de ejercer su función protectora”. “Los investigadores descubrieron que la sustancia extraída de cucumaria […] tiene un efecto tan fuerte que es incluso capaz de matar células que no tienen la p53, resistentes a la quimioterapia clásica”, reza el texto.

 

“Los resultados de nuestro trabajo revisten importancia tanto para la medicina práctica —como forma de destruir las células resistentes a tumores—, como para la ciencia fundamental, ya que se trata de una nueva propiedad biológica de una sustancia previamente conocida”, comentó al portal Russkaya Planeta Serguéi Dyshlovói, autor principal del trabajo. No obstante, el científico precisa que hasta ahora los estudios se han llevado a cabo en cultivos de células tumorales y todavía requieren pruebas adicionales en organismos vivos.

(°) Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Orange sea cucumber (Cucumaria miniata)

FOTOS: Este animal marino es capaz de atajar el cáncer

Desde Argentina

“Avances Argentinos en el desarrollo de un medicamento para la conjuntivitis viral”

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

La conjuntivitis es una inflamación ocular que puede tener origen bacteriano, alérgico o viral. Con el objetivo de buscar un tratamiento específico para este último caso, investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA desarrollaron un compuesto único denominado “Virest” que permite no sólo combatir el virus sino también actuar como antiinflamatorio.

El proceso permitió producir un lote de 20 gramos de Virest, con un nivel de pureza de más del 98% y un rendimiento global aproximado del 70% del que se obtenía a escala de laboratorio —muy buenos indicadores para este tipo de productos—. Para lograr un procedimiento sencillo y fácil de escalar, los especialistas del INTI diseñaron una serie de ensayos hasta alcanzar su eficiencia.

“Transformamos el procedimiento original en un proceso más eficiente y económico, logrando reducir el número de operaciones para llegar al mismo producto”, explica la doctora Lucía Gandolfi Donadío, jefa del Laboratorio de Síntesis Orgánica de INTI-Química . Además, elaboraron un método analítico para controlar el proceso y la calidad del producto final por cromatografía líquida de alta eficacia (HPLC, por sus siglas en inglés).

El compuesto desarrollado en Argentina actúa contra los virus que causan la mayoría de las conjuntivitis virales —para la cual no existe un tratamiento específico— y tiene la ventaja de no presentar efectos colaterales adversos, como pueden provocar los corticoides. (Fuente: INTI)

El desarrollo del nuevo fármaco con capitales nacionales es un proyecto pionero y se da como resultado de un trabajo conjunto entre la industria e instituciones públicas. Se suma a las acciones que lleva adelante el INTI, organismo que este año celebra su 60º aniversario, para fomentar la producción de principios activos y medicamentos en Argentina. (Fuente: INTI)

(°) Ingeniero. Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001,

Novedades sobre el cáncer

“Argentino Descubre un tema importantísimo respecto al cáncer”

 

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

 

El doctor Ploper sostuvo que el objetivo de este trabajo de investigación es que en el futuro pueda servir de base para apuntar a nuevos blancos terapéuticos. Foto: Gentileza argentinainvestiga.edu.ar

 

El científico tucumano Diego Ploper, junto a un equipo de investigadores, logró identificar las causas del avance del melanoma, el tipo de cáncer de piel más peligroso, un descubrimiento que en el futuro podría permitir desarrollar fármacos y nuevas terapias que ayuden a combatir esta enfermedad, informó la Universidad Nacional de Tucumán ( UNT ).

 

La investigación, que se encuentra en la etapa inicial, podría servir también para establecer si existen vínculos entre el melanoma y el Parkinson.

El estudio se desarrolló en el laboratorio de Edward De Robertis en la Universidad de California (UCLA), en Los Ángeles, a partir de un trabajo elaborado por Ploper, quien se doctoró en Química en la UNT y actualmente integra el Instituto Superior de Investigaciones Biológicas (INSIBIO) que depende de la Universidad y el Conicet.

El equipo experimentó con líneas celulares de melanoma de pacientes del Hospital de UCLA y también con modelos de embriones de ranas (Xenopus laevis), que les permitieron desentrañar la relación que existe entre una proteína llamada ‘MITF’ y la proliferación de esta enfermedad”, informó a través de un boletín la UNT.

 

Otro avance de la investigación permitió conocer que esa proteína estimulaba una vía de señalización, la del Wnt, que está vinculada al cáncer.

Ploper señaló que diversas investigaciones científicas han determinado que también existe una “relación entre Parkinson y melanoma y que los pacientes con este tipo de cáncer de piel multiplican por cuatro el riesgo de desarrollar Parkinson y viceversa”.

 

Además, sostuvo que el objetivo de este trabajo de investigación es que “en el futuro pueda servir de base para apuntar a nuevos blancos terapéuticos”.

 

Según la Fundación Internacional Cáncer de Piel, esta enfermedad incrementó en los últimos 30 años, en todo el mundo y se estima que uno de cada cinco habitantes desarrollará este tipo de cáncer en el transcurso de su vida, es decir el 20% de la población.

 

Si bien el cáncer de piel es el más común de todos los cánceres, el melanoma en fase avanzada puede poner en riesgo la vida.

(°) Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Volviendo a la vida.

“Signos de conciencia en un hombre en estado vegetativo”

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

 

Un equipo del Instituto de Ciencias Cognitivas Marc Jeannerod (Lyon, Francia) ha aplicado técnicas de estimulación del nervio vago (VNS, por sus siglas en inglés) en un hombre que se encontraba en estado vegetativo –y sin ninguna mejoría– durante 15 años después de un accidente automovilístico que le causó daño cerebral grave. Durante 15 años, considerado irreversible.

Con el tratamiento el paciente mejoró su nivel de consciencia. El hallazgo, publicado en la revista Current Biology, desafía una idea ampliamente aceptada: si un trastorno limita la capacidad para percibir la realidad.

El nervio vago se extiende desde el bulbo raquídeo a las cavidades del tórax y el abdomen, y es importante en el estado de vigilia y alerta y otras muchas funciones esenciales. Aunque aún se desconoce el mecanismo por el que modula la actividad eléctrica cerebral, desde hace años su estimulación se ha utilizado en tratamientos para la epilepsia y la depresión.

Después de un mes de estimulación, la atención del paciente, los movimientos y su actividad cerebral progresaron desde un estado vegetativo a mínimamente consciente”, explica a Sinc Angela Sirigu, investigadora del centro francés. “De hecho, pudo responder a órdenes simples que antes eran imposibles, como seguir un objeto con su mirada o girar la cabeza al otro lado de la cama”

Flujo de información a través de los electrodos antes y después de la estimulación del nervio vago (a la derecha, post-VNS). A la derecha, los colores cálidos (amarillo y rojo) indican un aumento en la conectividad entre las regiones parietales posteriores. (Foto: Corazzol et al.)

Pero no solo eso, también mejoró su capacidad para mantener la atención –permaneciendo despierto al escuchar a su terapeuta leer un libro– y para responder ante ‘amenazas’ –cuando la cabeza del examinador se acercó de repente al rostro del paciente, este reaccionó sorprendido abriendo los ojos–.

“Estas réplicas no existían antes de la implantación”, añade Sirigu, autora principal del artículo. “Lo más importante es que nuestros resultados muestran cambios importantes a nivel cerebral. Tras implantar un estimulador de nervio vago en su pecho se optimizó la presencia del paciente en el mundo”.

 

Los investigadores están planeando un estudio más grande para confirmar y ampliar el potencial terapéutico de VNS en los pacientes en estado vegetativo o mínimamente consciente. Este tratamiento puede ser muy valioso en el caso de los pacientes con ese mínimo grado de consciencia porque les ofrecería más posibilidades de comunicarse con el mundo exterior.

“Los cambios pueden ocurrir con la intervención apropiada, incluso en pacientes clínicos graves. La reparación del cerebro todavía es posible incluso cuando la esperanza parece haber desaparecido, pero se necesitan más trabajos para acelerar este progreso”, concluye la experta.

No habrá entonces que apurarse en donar los órganos en los declarados con muerte cerebral, porque es erróneo. (Nota del Redactor)

(°) Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Flujo de información a través de los electrodos antes y después de la estimulación del nervio vago (a la derecha, post-VNS). A la derecha, los colores cálidos (amarillo y rojo) indican un aumento en la conectividad entre las regiones parietales posteriores. Al poco tiempo, el paciente abre los ojos y comienza a hablar en notable mejoría. (Nota del Redactor)

Radiación

“Los peligros de estar cerca de las naves aliens”
Por Manlio E. Wydler (°)
Por lo que hemos visto, muchas personas que estuvieron cerca de las naves aliens, en especial las que emiten luz muy brillante, neblinas violadas y gran calor. Hay sobrados casos que muestran el peligro que estas radiaciones representan para los terrestres que hemos estado en gran cercanía.
En USA, es famoso el caso de dos hermanas que vivían en Dalton, Arizona, que vieron una nave que parecía estar en dificultades….emitía una poderosa luz por debajo de su estructura, parecía no poder elevarse hasta que finalmente lo hizo y desapareció en los cielos. Las señoras pusieron el aire acondicionado y trataron de apartarse del lugar con su auto, que estaba recalentado y su pintura parcialmente dañada.
Ellas sufrieron que maduras, pérdida de piel y cabello y con el tiempo desarrollaron cáncer…El asfalto se quemó, como los árboles a los lados de la ruta…..el ejército, cambio dos veces la capa asfáltica y renovó los árboles que se dañaron, que se secaron.
Notable lo que sucedió en Colado, Brasil, donde las naves extraterrestres, perseguían a ciertos ciudadanos y los que fueron tocados por una fuerte luz, se quemaron y luego de un tiempo murieron, como el Jefe del ejército que intervino en la región.
Yo, muchas veces he relatado nuestro viaje en una nave, de color amarronado-mi señora embarazada y yo-, cuando viajábamos por un camino rural en la provincia de Buenos Aires.
Yo hoy soy calvo, pero mi señora hoy prácticamente también lo es y ambos desarrollamos tumores, que fueron operados…..mi señora perdió su parte reproductiva-ovarios y útero-; yo desarrollé carcinoma escamoso de la dermis y fui operado y lo tendré que volver a hacer.
Las Radiaciones ionizantes son aquellas con energía suficiente para ionizar la materia, extrayendo los electrones de sus estados ligados al átomo. La radiación reduce el número de glóbulos blancos, por lo que el organismo es más vulnerable a las infecciones. Las radiaciones ionizantes interaccionan con la materia viva, produciendo diversos efectos:

La exposición a altas dosis de radiación ionizante puede causar quemaduras de la piel, caída del cabello, náuseas, enfermedades y la muerte. Los efectos dependerán de la cantidad de radiación ionizante recibida y de la duración de la irradiación, y de factores personales tales como el sexo, edad a la que se expuso, y del estado de salud y nutrición. Aumentar la dosis produce efectos más graves.

Está demostrado que una dosis de 3 a 4 Sv (300 a 400 rem) produce la muerte en el 50 % de los casos. A los efectos producidos a altas dosis se les denomina deterministas o no estocásticos en contraposición a los estocásticos.

** (mili-Rem/hora) (Roentgen Equivalent Man (rem) La equivalencia con la nueva unidad es 1 Sv = 100 rem. (1 mSv = 100.000 mR)

Síntomas inmediatos en la salud
Síntomas en los humanos a causa de la radiación acumulada durante un mismo día (los efectos se reducen si el mismo número de Sieverts se acumula en un periodo más largo):
– 0 – 0,25 Sv ( 0 – 25 rem): Ninguno
– 0,25 – 1 Sv (25 – 100 rem): Algunas personas sienten náuseas y pérdida de apetito, y pueden sufrir daños en la médula ósea, ganglios linfáticos o en el bazo.
– 1 – 3 Sv (100 – 300 rem): náuseas entre leves y agudas, pérdida de apetito, infección, pérdida de médula ósea más severa, así como daños en ganglios linfáticos, bazo, con recuperación solo probable.
– 3 – 6 Sv (300 – 600 rem): náusea severa, pérdida de apetito, hemorragias, infección, diarrea, descamación, esterilidad, y muerte si no se trata.

36 – 10 Sv (600 – 1000 rem): Mismos síntomas, más deterioro del sistema nervioso central. Muerte probable.
– Más de 10 Sv (más de 1000 rem, es decir, un milirem (1 mR)): parálisis y muerte.

Los ocupantes de estos vehículos, está equipados con vestimentas apropiadas o son robots autónomos de gran inteligencia artificial.

Hasta nuevo aviso: tratar de no tener ninguna relación de cercanía con estas naves, ni tocar objetos o metales que hayan pertenecido a estas naves.

(°) Ingeniero. Presidente H. de FAPLE V. Vecino Solidario 2001.
Nave alien muy luminosa sobre Madrid:

Última maduración del cerebro-

“Lenta maduración de la facultad cerebral”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)
Los científicos cada vez están más seguros de que el cerebro es un órgano plástico en constante evolución. De hecho, poco a poco van constatando que esta flexibilidad no está reservada para los niños ni los jóvenes: el cerebro adulto también es capaz de adaptarse grandes cambios, como puede ser aprender a leer o descubrir un nuevo idioma.

En este sentido, un estudio publicado este lunes en «The Journal of Neuroscience» ha descubierto que la corteza visual primaria no finaliza su madurez cuando tenemos cinco o seis años, como se pensaba, sino que está evolucionando hasta los 36 años de vida, aproximadamente. Esta corteza primaria es la primera región cerebral que procesa la información visual, y que luego la deriva a una veintena de zonas más epecializadas.

«Hay un gran hueco en nuestro entendimiento de cómo funciona el cerebro», ha dicho a ABC Kathryn Murphy, profesora en la Universidad McMaster (en Hamilton, Canadá) y primera autora del estudio. «Nuestra idea de que las áreas sensoriales se desarrollan durante la infancia y que luego se quedan estáticas durante la edad adulta no es correcta».

La corteza visual primaria (o V1) es una región cerebral tan amplia como una mano. Recibe y procesa la información visual que llega desde las retinas, en los ojos, y que previamente ha atravesado el tronco y el tálamo. Con un total de alrededor de 280 millones de neuronas, la V1 procesa información relacionada con objetos estáticos y en movimiento y con el reconocimiento de patrones. Además, envía información a otras partes de la corteza visual especializadas en funciones concretas, como reconocer caras, palabras o gestos.
Los experimentos hechos con animales mostraban que la madurez del córtex visual primario se alcanzaba entre los cinco o seis años. Pero la investigación de Murphy, en la que se analizaron muestras de cerebro de 30 personas fallecidas entre las horas de vida y los ochenta años, no apoyó estas ideas.
En concreto, los investigadores descubrieron que un grupo de proteínas (llamadas glutamatérgicas) está activo durante una buena parte de la vida, y que no se «apagan» en la infancia. Una de sus funciones es regular el fenómeno de la plasticidad sináptica, puesto que son capaces de reforzar o debilitar las sinapsis (conexiones) entre neuronas. Gracias a esto, los millones de células de esa zona del cerebro pueden cambiar el modo como están «cableadas». Al menos hasta los 36 años de vida, con un margen, por arriba y por abajo, de cuatro años y medio.

«Incluso una zona sensorial primaria, que es la primera parte de la corteza que procesa la información visual, está cambiando y desarrollándose durante toda la vida», ha explicado Murphy. «Sufre una serie de cambios orquestados, que probablemente responden a cambios que ocurren en la percepción visual».
Todo esto quiere decir que, incluso una zona cerebral con una función básica, y no muy especializada, es flexible y está en desarrollo durante décadas, lo que se traduce, a su vez, en que la visión humana no deja de evolucionar hasta bien entrada la tercera década de vida.
Tal como averiguaron los investigadores, los niveles de activación de las proteínas glutametérgigas van cambiando con el paso de los años. Esto tiene importancia a la hora de buscar tratamientos para dolencias relacionadas con la visión, según Murphy.
Por ejemplo, los autores han recordado que los tratamientos para la vista cansada siempre se han diseñado teniendo en cuenta que solo los niños pueden beneficiarse de terapias correctivas, porque se considera que el cerebro de los adultos ya no puede responder. Pero sus avances podrían llevar a que esto se reconsiderase.
Otras dolencias podrían beneficiarse de esta investigación: «Desórdenes visuales relacionados con el envejecimieto o la diabetes, el glaucoma o la degeneración macular quizás podrían tener un mejor tratamiento teniendo en cuenta nuestra aproximación», ha dicho la investigadora. ¿Cómo? «El reto es poder traducir este conocimiento en tratamientos efectivos para cada persona y dirigidos a un blanco concreto», ha aventurado Murphy.

El siguiente paso que tomará su equipo será analizar el desarrollo de regiones relacionadas con en el reconocimiento de caras o emociones, para tratar de comprender su desarrollo y su forma de especializarse con el paso de los años.
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Cuidado con el cerebro envejecido….

“El cerebro puede tener más edad que el resto del cuerpo y así…..”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

El cerebro puede tener una edad mayor a la real de una persona. Así lo destacaron especialistas británicos, al trabajar con imágenes de resonancia magnética y algoritmos, con los que lograron conocer cuántos años tiene el órgano y si puede ser causante de una muerte prematura.

Los neurocientistas del Imperial College de Londres utilizaron computadoras para predecir la edad cerebral con base en el volumen y el tejido del órgano. Al obtener un resultado y compararlo con la edad real de la persona, logran detectar dificultades en la salud mental que podrían surgir con el paso de los años, en especial, la posibilidad de morir antes de los 80 años.

Otros problemas pueden ser una menor capacidad pulmonar y una mayor lentitud para caminar.
En caso de que esta técnica sea ratificada, mejorada y finalmente aplicada en la práctica médica cotidiana -en las pruebas mostró un margen de error de unos cinco años- podría servir para informar a los médicos sobre la variable de la edad cerebral y, en consecuencia, recomendar determinados tratamientos o cambios en el estilo de vida.

“Se usa la ‘edad’ de un órgano todo el tiempo para hablar sobre la salud. Se dice que los fumadores tienen pulmones con 20 años más de los que deberían, incluso se pueden hacer consultas en Internet sobre ejercicios y dieta y saber la ‘edad del corazón’. Esta técnica podría funcionar igual”, explicó James Cole, uno de los especialistas que encabezó el estudio.

Por último, destacó la importancia de mejorar la “precisión” de este procedimiento para poder aplicarlo con todos los pacientes. Mientras tanto, hay que saber que los hábitos saludables nos aumentan la vida.
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Nuevo antimicótico

“Descubren un antibiótico que podría usarse contra un conocido hongo que ataca a los humanos”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

Un nuevo antibiótico con propiedades contra los hongos fue descubierto en el país gracias a la colaboración científica de investigadores de la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad de Harvard y la Universidad de Wisconsin en Madison, ambas de Estados Unidos.
Esta nueva molécula con propiedades contra los hongos es la Selvamicina, llamada así en honor al sitio donde fue descubierta: la Estación Biológica La Selva, ubicada en Sarapiquí, en Heredia, de la Organización para Estudios Tropicales (OET), consorcio de universidades al cual pertenece la UCR.
De acuerdo con los científicos, el antibiótico tiene la capacidad de inhibir el crecimiento de la Candida albicans, un hongo muy conocido que afecta a los humanos. Estas características le confieren al descubrimiento un alto potencial de ser desarrollado para uso terapéutico.
La Selvamicina se identificó a partir de una bacteria asociada a las hormigas del género Apterostigma, que cultivan hongos para su alimentación. Se localizó tras realizar dos aislamientos bacterianos en el 2013 en dos hormigueros cercanos uno del otro.
El antibiótico se compone de una estructura parecida a la Nistatina A1 y a la Amfotericina B (reconocidos antimicóticos), los cuales forman parte de la lista de medicamentos esenciales de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ambas sustancias poseen ciertas características que no son beneficiosas para los humanos, como por ejemplo una alta toxicidad. Por este motivo, los científicos buscan otras alternativas para poder reemplazarlas.
“La Selvamicina es un miembro atípico de una clase clínicamente importante de agentes antimicóticos y parece tener dos de las mejores propiedades terapéuticas y un mecanismo distinto de acción”, afirman los investigadores en el artículo científico que esta semana publicó la revista Proceedings of the National Academy of Science of the United States of America) o PNAS, la publicación oficial de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.
El antibiótico se identificó a partir de una bacteria asociada a las hormigas del género Apterostigma, que cultivan hongos para su alimentación. (Foto: Carlos de la Rosa)
El Vicerrector de Investigación de la UCR, Dr. Fernando García Santamaría, indicó que “la resistencia a drogas antimicrobianas es un problema global de salud pública y la búsqueda de nuevas moléculas con estas propiedades resulta esencial y urgente”.
El académico resaltó el trabajo conjunto entre las tres universidades y señaló que “el descubrimiento surgió de una de las mayores ventajas en investigación que tiene nuestro país: la biodiversidad”.
Por su parte, el director de la Estación Biológica La Selva, Dr. Carlos de la Rosa, expresó que “la OET, con sus tres estaciones de investigación en Costa Rica, apoya a la comunidad científica para que tenga el espacio físico y las facilidades para poder llevar a cabo sus proyectos”.

La Selva, próxima a cumplir 50 años de creación, recibe al año a cerca de 300 investigadores y desarrolla entre 125 y 150 proyectos anualmente.
El hallazgo del nuevo antibiótico se logró luego de muchos años de investigación científica sobre las hormigas, que forman parte de los insectos sociales y con un alto grado de organización, con el fin de conocer sus interacciones y actividades.
Las relaciones de mutualismo entre las hormigas y el hongo que ellas cultivan para su alimentación se han moldeado durante millones de años de evolución conjunta. Las hormigas colectan material vegetal que acumulan dentro del hormiguero para que el hongo prolifere y les brinde los nutrientes necesarios para su supervivencia.
Por otro lado, existen microbios que atacan a este tipo de hongo y, en respuesta, las hormigas tienen una bacteria perteneciente al género Pseudonocardina que les provee una defensa química. Esta bacteria produce agentes antifúngicos y antibacteriales.
El investigador de la UCR, Dr. Adrián Pinto Tomás, explicó que desde el 2009 viene trabajando con las hormigas en Costa Rica. “Nosotros estudiamos los microbios en su ambiente natural, cómo se relacionan entre sí y con sus hospederos. También estudiamos a los microbios que protegen a los insectos sociales de enfermedades, como en el caso de las hormigas”, expresó.
Para el científico, la identificación de una nueva molécula “refuerza la idea de que queda mucho por descubrir, de que las hormigas son una fuente de muchos productos de los cuales la sociedad tiene necesidad, abre nuevas posibilidades de investigación, de colaboración y de entrenamiento para estudiantes y futuros profesionales”.
El investigador de la Universidad de Harvard, Ethan van Arnam, comentó que “la Selvamicina es una fascinante molécula con potencial como agente antimicótico terapéutico. En nuestro trabajo en la Facultad de Medicina de Harvard nos intrigaba la inusual estructura química de esta molécula.
Se espera empezar las pruebas en animales….
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001

Después de la muerte.

“Elizabeth Kübler-Ross: Otra connotada científica que confirmó que sí existe el Más Allá”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)
Esta médica y psiquiatra suiza recabó centenares de testimonios de experiencias extracorporales, lo que la llevó a concluir que “la muerte no era un fin, sino un radiante comienzo”. Como lo hicieron antes los Doctores Weiss, Newton, etc., con la Siquiatría de la reencarnación.
La doctora suiza Elizabeth Kübler-Ross se convirtió en el siglo XX en una experta mundial en el tétrico campo de la muerte, al implementar modernos cuidados paliativos con personas moribundas para que éstas afrontaran el fin de su vida con serenidad y hasta con alegría (en su libro “On death and dying”, de 1969, que versa sobre la muerte y el acto de morir, describe las diferentes fases del enfermo según se aproxima su muerte, esto es, la negación, ira, negociación, depresión y aceptación). Sin embargo, esta médica, psiquiatra y escritora nacida en Zurich en 1926 también se transformó en una pionera en el campo de la investigación de las experiencias cercanas a la muerte, lo que le permitió concluir algo que espantó a muchos de sus colegas: sí existe vida después de la muerte.
La férrea formación científica de esta doctora, que se graduó en psiquiatría en Estados Unidos, recibiendo posteriormente 23 doctorados honoríficos, se pondría a prueba luego de que a lo largo de su prolongada práctica profesional los enfermos moribundos a los que trataba le relataran una serie de increíbles experiencias paranormales, lo que la motivó a indagar si existía el Más Allá o la vida después de la muerte. Así, se dedicó a estudiar miles de casos, a través del mundo entero, de personas de distinta edad (la más joven tenía dos años, y la mayor, 97 años), raza y religión, que habían sido declaradas clínicamente muertas y que fueron llamadas de nuevo a la vida.
“El primer caso que me asombró fue el de una paciente de apellido Schwartz, que estuvo clínicamente muerta mientras se encontraba internada en un hospital. Ella se vio deslizarse lenta y tranquilamente fuera de su cuerpo físico y pronto flotó a una cierta distancia por encima de su cama. Nos contaba, con humor, cómo desde allí miraba su cuerpo extendido, que le parecía pálido y feo. Se encontraba extrañada y sorprendida, pero no asustada ni espantada. Nos contó cómo vio llegar al equipo de reanimación y nos explicó con detalle quién llegó primero y quién último. No sólo escuchó claramente cada palabra de la conversación, sino que pudo leer igualmente los pensamientos de cada uno. Tenía ganas de interpelarlos para decirles que no se dieran prisa puesto que se encontraba bien, pero pronto comprendió que los demás no la oían. La señora Schwartz decidió entonces detener sus esfuerzos y perdió su conciencia. Fue declarada muerta cuarenta y cinco minutos después de empezar la reanimación, y dio signos de vida después, viviendo todavía un año y medio más. Su relato no fue el único. Mucha gente abandona su cuerpo en el transcurso de una reanimación o una intervención quirúrgica y observa, efectivamente, dicha intervención”.
La doctora Kübler-Ross añade que “otro caso bastante dramático fue el de un hombre que perdió a sus suegros, a su mujer y a sus ocho hijos, que murieron carbonizados luego que la furgoneta en la que viajaban chocara con un camión cargado con carburante. Cuando el hombre se enteró del accidente permaneció semanas en estado de shock, no se volvió a presentar al trabajo, no era capaz de hablar con nadie, intentó buscar refugio en el alcohol y las drogas, y terminó tirado en la cuneta, en el sentido literal de la palabra. Su último recuerdo que tenía de esa vida que llevó durante dos años fue que estaba acostado, borracho y drogado, sobre un camino bastante sucio que bordeaba un bosque. Sólo tenía un pensamiento: no vivir más y reunirse de nuevo con su familia. Entonces, cuando se encontraba tirado en ese camino, fue atropellado por un vehículo que no alcanzó a verlo. En ese preciso momento se encontró él mismo a algunos metros por encima del lugar del accidente, mirando su cuerpo gravemente herido que yacía en la carretera. Entonces apareció su familia ante él, radiante de luminosidad y de amor. Una feliz sonrisa sobre cada rostro. Se comunicaron con él sin hablar, sólo por transmisión del pensamiento, y le hicieron saber la alegría y la felicidad que el reencuentro les proporcionaba. El hombre no fue capaz de darnos a conocer el tiempo que duró esa comunicación, pero nos dijo que quedó tan violentamente turbado frente a la salud, la belleza, el resplandor que ofrecían sus seres queridos, lo mismo que la aceptación de su actual vida y su amor incondicional, que juró no tocarlos ni seguirlos, sino volver a su cuerpo terrestre para comunicar al mundo lo que acababa de vivir, y de ese modo reparar sus vanas tentativas de suicidio. Enseguida se volvió a encontrar en el lugar del accidente y observó a distancia cómo el chofer estiraba su cuerpo en el interior del vehículo. Llegó la ambulancia y vio cómo lo transportaban a la sala de urgencias de un hospital. Cuando despertó y se recuperó, se juró a sí mismo no morirse mientras no hubiese tenido ocasión de compartir la experiencia de una vida después de la muerte con la mayor cantidad de gente posible”.
La doctora Kübler-Ross añadió “que investigamos casos de pacientes que estuvieron clínicamente muertos durante algunos minutos y pudieron explicarnos con precisión cómo los sacaron el cuerpo del coche accidentado con dos o tres sopletes. O de personas que incluso nos detallaron el número de la matrícula del coche que los atropelló y continuó su ruta sin detenerse. Una de mis enfermas que sufría esclerosis y que sólo podía desplazarse utilizando una silla de ruedas, lo primero que me dijo al volver de una experiencia en el umbral de la muerte fue: «Doctora Ross, ¡Yo podía bailar de nuevo!», o niñas que a consecuencia de una quimioterapia perdieron el pelo y me dijeron después de una experiencia semejante: «Tenía de nuevo mis rizos». Parecían que se volvían perfectos. Muchos de mis escépticos colegas me decían: «Se trata sólo de una proyección del deseo o de una fantasía provocada por la falta de oxígeno.» Les respondí que algunos pacientes que sufrían de ceguera total nos contaron con detalle no sólo el aspecto de la habitación en la que se encontraban en aquel momento, sino que también fueron capaces de decirnos quién entró primero en la habitación para reanimarlos, además de describirnos con precisión el aspecto y la ropa de todos los que estaban presentes”.
La doctora Kübler-Ross aseguró que después de investigar estos casos concluyó que la muerte no existía en realidad, pues ésta sería no más que el abandono del cuerpo físico, de la misma manera que la mariposa deja su capullo de seda. ”Ninguno de mis enfermos que vivió una experiencia del umbral de la muerte tuvo a continuación miedo a morir. Ni uno sólo de ellos, ni siquiera los niños. Tuvimos el caso de una niña de doce años que también estuvo clínicamente muerta. Independientemente del esplendor magnífico y de la luminosidad extraordinaria que fueron sido descritos por la mayoría de los sobrevivientes, lo que este caso tiene de particular es que su hermano estaba a su lado y la había abrazado con amor y ternura. Después de haber contado todo esto a su padre, ella le dijo: «Lo único que no comprendo de todo esto es que en realidad yo no tengo un hermano.» Su padre se puso a llorar y le contó que, en efecto, ella había tenido un hermano del que nadie le había hablado hasta ahora, que había muerto tres meses antes de su nacimiento”.
La doctora agregó que “en varios casos de colisiones frontales, donde algunos de los miembros de la familia morían en el acto y otros eran llevados a diferentes hospitales, me tocó ocuparme particularmente de los niños y sentarme a la cabecera de los que estaban en estado crítico. Yo sabía con certeza que estos moribundos no conocían ni cuántos ni quiénes de la familia ya habían muerto a consecuencia del accidente. En ese momento yo les preguntaba si estaban dispuestos y si eran capaces de compartir conmigo sus experiencias. Uno de esos niños moribundos me dijo una vez: «Todo va bien. Mi madre y Pedro me están esperando ya.» Yo ya sabía que su madre había muerto en el lugar del accidente, pero ignoraba que Pedro, su hermano, acababa de fallecer 10 minutos antes”.
La doctora Kübler-Ross explicó que después que abandonar el cuerpo físico y de reencontrarse con aquellos seres queridos que partieron y que uno amó, se pasa por una fase de transición totalmente marcada por factores culturales terrestres, donde aparece un pasaje, un túnel, un pórtico o la travesía de un puente. Allí, una luz brilla al final. “Y esa luz era más blanca, de una claridad absoluta, a medida que los pacientes se aproximaban a ella. Y ellos se sentían llenos del amor más grande, indescriptible e incondicional que uno se pudiera imaginar. No hay palabras para describirlo. Cuando alguien tiene una experiencia del umbral de la muerte, puede mirar esta luz sólo muy brevemente. De cualquier manera, cuando se ha visto la luz, ya no se quiere volver. Frente a esta luz, ellos se daban cuenta por primera vez de lo que hubieran podido ser. Vivían la comprensión sin juicio, un amor incondicional, indescriptible. Y en esta presencia, que muchos llaman Cristo o Dios, Amor o Luz, se daban cuenta de que toda vuestra vida aquí abajo no es más que una. Y allí se alcanzaba el conocimiento. Conocían exactamente cada pensamiento que tuvieron en cada momento de su vida, conocieron cada acto que hicieron y cada palabra que pronunciaron. En el momento en que contemplaron una vez más toda su vida, interpretaron todas las consecuencias que resultaron de cada uno de sus pensamientos, de sus palabras y de cada uno de sus actos. Muchos se dieron cuenta de que Dios era el amor incondicional. Después de esa «revisión» de sus vidas ya no lo culpaban a Él como responsable de sus destinos. Se dieron cuenta de que ellos mismos eran sus peores enemigos, y se reprocharon el haber dejado pasar tantas ocasiones para crecer. Sabían ahora que cuando su casa ardió, que cuando su hijo falleció, cuando su marido fue herido o cuando sufrieron un ataque de apoplejía, todos estos golpes de la suerte representaron posibilidades para enriquecerse, para crecer”.
La especialista, en este punto, hizo una recomendación a todos aquellos que sufren el trance de tener cerca a algún ser querido a punto de morir. “Deben saber que si se acercan al lecho de su padre o madre moribundos, aunque estén ya en coma profundo, ellos oyen todo lo que les dicen, y en ningún caso es tarde para expresar «lo siento», «te amo» o alguna otra cosa que quieran decirles. Nunca es demasiado tarde para pronunciar estas palabras, aunque sea después de la muerte, ya que las personas fallecidas siguen oyendo. Incluso en ese mismo momento se pueden arreglar «asuntos pendientes», aunque éstos se remonten a diez o veinte años atrás. Se pueden liberar de su culpabilidad para poder volver a vivir ellos mismos”.
La doctora Elizabeth Kübler-Ross, intrigada por todos estos asombrosos relatos, decidió una vez comprobar por sí misma su veracidad. Y, luego de ser inducida a una muerte artificial en un laboratorio médico de Virginia, experimentó dos veces estar fuera de su cuerpo. “Cuando volví a la conciencia tenía la frase «Shanti Nilaya», que por cierto no sabía qué significaba, dándome vueltas en mi cabeza. La noche siguiente la pasé sola, en una pensión aislada en medio del bosque de Blue Ridge Mountains. Allí, luego de sufrir inexplicables dolores físicos, fue gratificada con una experiencia de renacimiento que no podría ser descrita con nuestro lenguaje. Al principio hubo una oscilación o pulsación muy rápida a nivel del vientre que se extendió por todo mi cuerpo. Esta vibración se extendió a todo lo que yo miraba: el techo, la pared, el suelo, los muebles, la cama, la ventana y hasta el cielo que veía a través de ella. Los árboles también fueron alcanzados por esta vibración y finalmente el planeta Tierra. Efectivamente, tenía la impresión de que la tierra entera vibraba en cada molécula. Después vi algo que se parecía al capullo de una flor de loto que se abría delante de mí para convertirse en una flor maravillosa y detrás apareció esa luz esplendorosa de la que hablaban siempre mis enfermos. Cuando me aproximé a la luz a través de la flor de loto abierta y vibrante, fui atraída por ella suavemente pero cada vez con más intensidad. Fui atraída por el amor inimaginable, incondicional, hasta fundirme completamente en él. En el instante en que me uní a esa fuente de luz cesaron todas las vibraciones. Me invadió una gran calma y caí en un sueño profundo parecido a un trance. Al despertarme caí en el éxtasis más extraordinario que un ser humano haya vivido sobre la tierra. Me encontraba en un estado de amor absoluto y admiraba todo lo que estaba a mi alrededor. Mientras bajaba por una colina estaba en comunión amorosa, con cada hoja, con cada nube, brizna de hierba y ser viviente. Sentía incluso las pulsaciones de cada piedrecilla del camino y pasaba «por encima» de ellas, en el propio sentido del término, interpelándolas con el pensamiento: «No puedo pisaros, no puedo haceros daño», y cuando llegué abajo de la colina me di cuenta de que ninguno de mis pasos había tocado el suelo y no dudé de la realidad de esta vivencia. Se trataba sencillamente de una percepción como resultado de la conciencia cósmica. Me fue permitido reconocer la vida en cada cosa de la naturaleza con este amor que ahora soy incapaz de formular. Me hicieron falta varios días para volver a encontrarme bien en mi existencia física, y dedicarme a las trivialidades de la vida cotidiana como fregar lavar la ropa o preparar la comida para mi familia. Posteriormente pesquisé que “Shanti Nilaya» significa el puerto de paz final que nos espera. Ese estar en casa al que volveremos un día después de atravesar nuestras angustias, dolores y sufrimientos, después de haber aprendido a desembarazarnos de todos los dolores y ser lo que el Creador ha querido que seamos: seres equilibrados que han comprendido que el amor verdadero no es posesivo”.
La Dra. Elizabeth Kübler-Ross, luego que en 1995 sufriera una serie de apoplejías que paralizaron el lado derecho de su cara, falleció en Scottdale, Arizona, el 24 de agosto del 2004. Se enfrentó a su propia muerte con la valentía que había afrontado la de los demás, y con el coraje que aprendió de sus pacientes más pequeños. Sólo pidió que la despidieran con alegría, lanzando globos al cielo para anunciar su llegada.
En su lecho de muerte, por cierto, sus amigos y seres queridos le preguntaron si le temía a la muerte, a lo que ella replicó: «No, de ningún modo me atemoriza; diría que me produce alegría de antemano. No tenemos nada que temer de la muerte, pues la muerte no es el fin sino más bien un radiante comienzo. Nuestra vida en el cuerpo terrenal sólo representa una parte muy pequeña de nuestra existencia. Nuestra muerte no es el fin o la aniquilación total, sino que todavía nos esperan alegrías maravillosas”.
Reomiendo que se lea a los grandes autores que trabajaron con estos temas y a los que dediqué muchos capítulos. (Nota del Redactor).

(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.