Comtra el Alzheimer.

 

“Nuevo fármaco contra el Alzheimer”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Un nuevo fármaco contra la enfermedad de Alzheimer no ha logrado frenar el deterioro cognitivo de los pacientes como se esperaba que lo hiciera, pero ha llamado la atención de los investigadores que aguardaban con impaciencia las conclusiones de su primer ensayo clínico de fase 3 a gran escala. el fármaco solo funcionó para un subgrupo de pacientes —el 15% de los participantes del estudio— que lo tomaron como única terapia contra la enfermedad, sin combinarlo con otros ya existentes.

Los resultados se presentaron ayer en la Conferencia de la Asociación Internacional de Alzheimer, en Toronto (Canadá), y aunque fueron decepcionantes, también dejaron abierta una puerta a la esperanza.

El medicamento, llamado LMTX y desarrollado por TauRx Therapeutics, es el primero creado para deshacer los ovillos de proteína tau que se forman en el cerebro, y que son característicos de la enfermedad. En el grupo de individuos que recibieron LMTX como único tratamiento se ralentizó la progresión de la enfermedad, medida a través de tres tipos de evaluaciones: cognitiva, funcional y del grado de atrofia cerebral, detectada con resonancia magnética.

Sin embargo, el otro 85% de los participantes del ensayo, que había recibido otro fármaco adicional ya existente contra la enfermedad, no obtuvo resultados positivos. La compañía planea solicitar la aprobación del fármaco como monoterapia.

El ensayo clínico de fase 3 –la etapa de experimentación previa a que se legalice su comercialización en farmacias– contó con 891 pacientes con alzhéimer en grado leve o moderado. A los participantes les asignó de manera aleatoria o bien una dosis baja del fármaco, o bien una dosis alta, o un placebo. De todos ellos, solo quienes probaron el LMTX y no habían tomado otros fármacos contra el alzhéimer mantuvieron prácticamente intactas sus funciones cognitivas durante los quince meses que duró el ensayo, según explicó en el congreso Serge Gauthier, director de la Unidad de Investigación del alzhéimer en la Universidad McGill e investigador principal del estudio.

En un campo plagado de fracasos de otros candidatos a fármacos, y donde no ha habido ningún avance terapéutico práctico en más de una década, estoy entusiasmado con la promesa que representa LMTX para estos pacientes”, añade Gauthier en un comunicado.

Para Claude Wischik, profesor de Psiquiatría en la Universidad de Aberdeen (Escocia) y cofundador de TauRx, “tal vez lo más importante de estos resultados es que apoyan la investigación de los cúmulos de proteína tau como vía de desarrollo de fármacos muy prometedores”.

Algunas empresas farmacéuticas han comenzado a investigar la acción de tau, otra proteína que, cuando se comporta de manera anormal, forma agregados en el cerebro que se expanden y aniquilan a las neuronas. LMTX es un antiagregante de tau cuyo mecanismo de acción consiste en deshacer los ovillos neurofibrilares que genera esta proteína.

Primero en el Alzhéimer la patología amiloide; después, la patología de tau, y finalmente la muerte neuronal. En sus primeras fases, el alzhéimer es silencioso, no presenta síntomas. Por eso se han dado los tratamientos para la amiloide demasiado tarde, cuando ya se había acumulado y lo que había que tratar era la tau. Igualmente, si empiezas a hacer un tratamiento antitau en fase de muerte neuronal masiva, tampoco sirve. Es una enfermedad difícil de curar, lo efectivo sería prevenir con tratamientos iniciados en fases asintomáticas. Cuando alguien va al neurólogo porque ha perdido memoria, ya es tarde”.

Por otra parte, como explica Alcolea, los depósitos de beta-amiloide en el cerebro no se asocian necesariamente con el grado de deterioro cognitivo; es decir, que el hecho de tener más depósito de amiloide no implica un mayor deterioro. En cambio, los depósitos de tau aumentan de manera progresiva y paralela al empeoramiento de los síntomas”, se indica. “Es probable que en el futuro sea necesaria una combinación de tratamientos que estén dirigidos a distintas vías para tratar la enfermedad”.

LMTX se deriva del azul de metileno, un fármaco que ya se utiliza para otros propósitos en medicina y en química. Un anterior ensayo clínico frente al alzhéimer, en 2008, tuvo también resultados confusos puesto que una sola dosis retrasaba el deterioro cognitivo mientras que dosis más elevadas no tenían afecto alguno. Según la empresa, se debía a un defecto en la formulación que se ha corregido con el nuevo LMTX.

Según los críticos, sería necesario un ensayo a gran escala que evaluara los efectos del fármaco en pacientes que no hayan tomado otros productos contra el alzhéimer, algo que portavoces de la compañía aseguran tener planeado. “Definitivamente hay que esperar al segundo ensayo que está en marcha con este fármaco para tener una respuesta más concluyente”, opina Lleó.

El quid de la cuestión reside en que el estudio no estaba diseñado para el subgrupo de pacientes que no toma ningún otro tratamiento para la enfermedad, y por eso los científicos quieren estar seguros de que el resultado positivo no es fruto de un sesgo de la muestra.

Así lo argumenta Alcolea: “Podría darse la posibilidad de que estos pacientes fueran los que ya estaban más estables o en fases más leves al inicio del estudio y este fuera el motivo por el que no tomaban tratamiento. Esto podría explicar que su evolución fuera mejor que la del resto. Otra posibilidad es que haya algún tipo de interferencia entre medicamentos”. El estudio actual no permite todavía contestar estas preguntas.

“De todas maneras, esto no curaría el alzhéimer sino que retrasaría sus efectos. No es la panacea, pero es de lo poco que tenemos”

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Ovillos neurofibrilares en el hipocampo de una persona anciana con Alzhéimer:

ovillos neurofibrilares