El cometa sin cola.

“El cometa rocoso sin cola”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Observatorios astronómicos han descubierto un raro objeto que parece estar hecho del material original del Sistema Solar de la época de la formación de la Tierra. Este objeto se habría conservado «congelado» muy lejos, en la nube de Oort, durante miles de millones de años y ahora vuelve tal y como era al interior de nuestro sistema, lo que puede proporcionar importantes pistas sobre sus orígenes. Se trata de un raro tipo de cometa, uno sin cola, que Karen Meech, del Instituto de Astronomía de la Universidad de Hawái, llama cometa Manx, por la raza de gatos sin cola. 

 

En un artículo que publican en la revista Science Advances, Meech y sus colegas concluyen que C/2014 S3 (PANSTARRS) se formó en el interior del Sistema Solar junto con la propia Tierra, pero fue expulsado en una fase muy temprana. Quedó conservado en el congelador de la nube de Oort durante miles de millones de años hasta ahora, que vuelve hacia el interior del sistema.

«Ya sabíamos de la existencia de muchos asteroides, pero todos han sido “cocinados” por el calor y la cercanía del Sol durante miles de millones de años. Este es el primer asteroide “en crudo” que hemos podido observar: se ha conservado en el mejor congelador que hay», explica la investigadora.

C/2014 S3 (PANSTARRS) fue originalmente identificado por el telescopio Pan-STARRS1 como un débil cometa activo a una distancia de algo más de dos veces la distancia Sol-Tierra. Su largo período orbital actual (alrededor de 860 años) sugiere que su origen está en la nube de Oort, y fue empujado hace relativamente poco tiempo a una órbita que lo acerca al Sol.

Inmediatamente, el equipo se dio cuenta de que C/2014 S3 era inusual, ya que no tiene la característica cola que tienen la mayor parte de los cometas de período largo cuando se acercan tanto al Sol. Unas semanas después de su descubrimiento, el equipo obtuvo espectros de este débil objeto con el Very Large Telescope del Observatorio Europeo Austral (ESO), instalado en Chile.

Estudios de la luz reflejada por el objeto indican que no parece un cometa típico, de los que se cree que se forman en el Sistema Solar exterior y son helados en lugar de rocosos. Al contrario, parece que el material ha sufrido muy poco procesamiento, indicando que ha permanecido profundamente congelado durante mucho tiempo. La débil actividad es aproximadamente un millón de veces inferior a la de los cometas activos de período largo situados a una distancia similar del Sol.

«Hemos encontrado el primer cometa rocoso y estamos buscando otros. Dependiendo de cuántos encontremos, sabremos si los planetas gigantes bailaron por todo el Sistema Solar cuando eran jóvenes, o si crecieron tranquilamente sin moverse mucho», señala Olivier Hainaut, coautor del estudio e investigador de ESO en Garching, Alemania.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Para comentar: manliowy@yahoo.com.ar

Ilustración del singular cometa rocoso C/2014 S3 (PANSTARRS)