En busca de la “isla de la estabilidad” en elementos superpesados.

“Hay medios divulgadores que confunden”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Debemos ante nada recordar que ya se trabaja en lo referente al elemento 119 y aún más el 120 de la Tabla periódica, elementos muy inestables, no naturales, que se forman en el laboratorio por técnicas de fusión.

Muchos han descripto una noticia sobre el elemento 113, que ya es “historia vieja” como un descubrimiento reciente de los científicos japoneses, pero no es así,  debería haberse dicho que:

El equipo japonés se disputa desde hace más de una década el descubrimiento de este elemento con un grupo de científicos estadounidenses y rusos.

 

En septiembre de 2004 los investigadores nipones lograron sintetizar el elemento 113 al colisionar iones de zinc contra una fina capa de bismuto y repitieron el experimento en 2005 y 2012.

 

Sin embargo, siete meses antes el equipo de científicos rusos y estadounidenses anunciaron que habían obtenido el elemento 113 cuando buscaban sintetizar el elemento 115 y propusieron nombrarlo ‘bequerelio’, pero la Unión Internacional de Química Pura y Aplicada no reconoció los resultados.

 

Esta unión ha proclamado al equipo liderado por Kosuke Morita de los laboratorios Riken como los descubridores del elemento 113-sus trabajos preliminares ya lo habían descubierto en el 2002- y probablemente lo nombrarán oficialmente Japonio.

 

Morita ha logrado sintetizar el elemento en tres ocasiones a través de un método consistente en hacer colisionar iones de zinc sobre una capa ultrafina de Bismuto: «Ahora que hemos demostrado de forma concluyente la existencia del elemento 113, planeamos seguir investigando el territorio inexplorado del elemento 119 y más allá», ha afirmado.

 

«Algún día, esperamos llegar a la isla de los elementos estables», ha añadido el investigador nipón.

 

 Estos elementos estables arriba del 222- son los que según la tecnología inversa hacen funcionar algunas secciones de los motores antigravedad de las naves extraterrestres y las híbridas. Pero como estas naves son secretas, los descubrimientos de todos los últimos elementos esperarán otros tiempos para juntarse con la “gloria de los escritorios”.

 

Por ahora a la USA, no le interesa colocarles “nombres oficiales”.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

La nave antigravedad americana multipropósito Astra en esta foto de Google maps:

 

 

 

Deja un comentario