Estudios mentirosos.

“Basta de mentiras”

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

Desde hace unos años crecen las dudas sobre la calidad de los estudios científicos que se publican: muchos hallazgos que supuestamente abren caminos nuevos resultan ser, en el peor de los casos, una falsificación, o están manipulados, y asusta cuántos son los que no es posible verificar por completo después.

Por esa razón hay científicos voluntarios que forman grupos de control de calidad para determinar la magnitud del problema. En el marco del denominado Proyecto Reproducibilidad, investigadores de la especialidad de que se trata reproducen viejos estudios, tal y como ya ocurrió en el campo de la psicología hará apenas dos años. El objetivo es reproducir 50 de los estudios más citados entre 2010 y 2012 en el campo de la oncología. El equipo ha publicado ahora los primeros resultados en Proyecto Reproducibilidad: biología del cáncer. 

Tras intentar reproducir cinco de los estudios, los participantes han ofrecido unas primeras conclusiones bastante mezcladas. En dos casos han conseguido confirmar en buena medida, pero no por completo los resultados originales; en un tercero, no. Y los otros dos presentan dificultades técnicas que impiden llegar a un juicio definitivo.

Este balance mixto arroja ante todo luz sobre el problema que plantean los estudios de reproducibilidad. Resulta que los detalles de los métodos empleados originalmente no están a menudo descritos de modo suficiente en las publicaciones. Para circundar esta dificultad, los colaboradores del Proyecto Reproducibilidad tienen que hablar con los autores del trabajo original para poder establecer el protocolo exacto que emplearon, así que estos tienen a su vez que dedicar mucho tiempo a encontrar y estudiar viejos papeles de trabajo y diarios de laboratorio, si es que se han olvidado ya los procedimientos exactos que se aplicaron.

Además, la investigación biológico-médica demuestra ser propensa en general a las sorpresas: el efecto, por ejemplo, de unos presuntos anticuerpos antitumorales en una investigación con animales no se confirmó porque los tumores implantados en los animales retrocedían también sin ellos. En otro estudio, las consecuencias de unas mutaciones del gen PREX2 no se reprodujeron como estaba previsto porque las líneas cancerosas empleadas crecieron claramente más deprisa que en el experimento original. Diferencias mínimas en el protocolo pueden tener efectos drásticos cuando se investiga con células vivas.

Es, por lo tanto, difícil poder hacer afirmaciones tajantes, y no digamos ya llegar a una refutación con toda seguridad El trabajo ha resultado mucho más laborioso y consumidor de tiempo de lo planeado; no obstante, se va a seguir adelante, según han declarado desde el Proyecto Reproducibilidad a la revista estadounidense The Atlantic, aunque quizá solo se reproduzcan unos 30 estudios en vez de 50.

(|) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV, Vecino Solidario 2001

Deja un comentario