Hormigas con aguijón.

“Hormigas con aguijón”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

La mayoría de las hormigas carece de aguijón, muchas han desarrollado órganos masticadores con buena carga ofensiva. Pero otras si tienen aguijón, lo que nos recuerda que todos los himenópteros tienen antepasados comunes. Son insectos sociales y los machos se aparean con las hembras en vuelo.

Entre las hormigas con aguijón están:

Las hormigas son menos agresivas que el resto de himenópteros al ser menos móviles, al menos que no se moleste su hábitat. La más peligrosa de ellas es la roja de la especie Solenopsis, de las que existen ejemplares en Europa, habiendo sido importadas de Estados Unidos, son las “hormigas de fuego” (Solenopsis invicta de la costa del golfo de México y Carolina del Sur y Solenopsis ricliteri, en zonas del Misisipi y Alabama), propias de Sudamérica desde donde se han extendido a otras zonas.

Producen picaduras múltiples, originando lesiones múltiples. Cada picadura produce una pápula característica, que en 24 horas forma una pústula estéril de 2-4 mm de diámetro y finalmente una escara. Su veneno contiene alcaloides de la piperidina. Es frecuente la infección secundaria por estreptococo, para lo que se administra antibiótico. 

La muerte en el hombre es rara y se debe a cuadros de hipersensibilidad con signos locales y sistémicos. A los que desarrollan estos cuadros habrá que desensibilizarlos con extractos totales de hormigas.

En la Península Ibérica hay una hormiga venenosa, roja, la hormiga roja chica (Myrmica rubra laevinoides), que tiene una aguijón abdominal, pero sus picaduras son poco serias.

Las hormigas gigantes (Paraponera clavata), propias de los bosques de América Central y Sudamérica, son llamadas “falofas” y “tucandeiras”, miden hasta 3 cm y poseen un fuerte aguijón por el que inoculan un veneno potente, que origina dolor local y ampolla con cierto grado de necrosis en el lugar de la picadura. Aparece además linfadenopatía regional, escalofríos y fiebre que puede durar varios días.

En Asia hay diversas especies de hormigas de fuego como la del género “sima”, frecuentes en la India, o como la Tetraponera rufonigra de Malasia. Todas ellas al picar causan dolor y edema. Aunque el peligro mayor son las reacciones anafilácticas por sensibilización al veneno. Hay una “hormiga gigante o elefante”, pero carece de aguijón y su mordedura es poco importante.

En Australia hay hormigas “bull-dog” con aguijón venenoso y con potentes mandíbulas.

Algunas especies con aguijón pueden ser especies que esclavizan a otras hormigas.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

 

 

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