La gran mentira

“Separar la paja del trigo”

 

Compilado por Manlio E. Wydler (*)

 

Dela Siquiatríarescato la curación de enfermedades por regresiones hipnóticas y la ayuda de ciertos medicamentos que ayudan a morigerar determinados síntomas peligrosos para el paciente y la sociedad.

 

Rescato también el esfuerzo científico en conocer el mecanismo y funcionamiento cerebral,  pero no creo en los métodos “brujeriles” primitivos, como el psicoanálisis.

 

Adhiero a lo manifestado por esta profesional, actual, pese a todo:

 

Un extracto del artículo “Nos han Mentido: Introducción”, escrito hace unos años por  Jan Eastgate, Presidenta del CCHR Internacional. Lo comparto a raíz de un artículo publicado en GenCiencia que me hizo pensar sobre la psiquiatría.

He trabajado en el campo de la salud mental por casi 30 años. He oído innumerables promesas acerca de los últimos tratamientos “milagrosos” de la psiquiatría, cada uno tan peligroso e impracticable como los desprestigiados anteriores. En el afán por mantener una explicación para sus fallas, los psiquiatras publican declaraciones y estadísticas sobre “enfermedades mentales en aumento”. En la actualidad, según esos mismos psiquiatras, estamos frente a una epidemia de “enfermedades mentales” verdaderamente alarmante que afectará a la mitad de la población y requiere varios miles de millones de dólares más de los que ya se han dado.

El 27 de junio de 2005, en el programa Today de la NBC, se le preguntó al Dr. Steven Sharfstein –presidente de la Asociación Estadounidense de Psiquiatría (APA)– acerca del hecho de que no existe un “desequilibrio químico” comprobado en el cerebro que pueda compensarse con medicamentos psiquiátricos. A lo que él respondió: “Bueno, eso es una tontería. No se condice con los últimos 20 años de increíbles adelantos en la neurociencia ni con nuestro entendimiento de cómo funciona el cerebro, ni con el hecho de que los medicamentos que utilizamos son muy eficaces”. De hecho, no respondió la pregunta. Varios días más tarde, se vio obligado a admitir en la prensa nacional: “No tenemos una prueba de laboratorio clara” que determine un desequilibrio químico.

El Dr. Mark Graff, Presidente del Comité de Asuntos Públicos de la APA, cuando se le preguntó en el programa de la CBS, Studio 2, acerca del repentino cambio de opinión del Dr. Sharfstein, declaró: “A decir verdad, desequilibrio químico… es un término abreviado, probablemente proveniente de la industria farmacéutica… No tenemos pruebas puesto que para realizarlas, probablemente tendríamos que extraer un trozo de cerebro de alguien; no es una buena idea” pero “estoy de acuerdo. No hay análisis de sangre” que determinen un desequilibrio químico.

Para dar otro ejemplo, la Dra. TanaDineen examinó los porcentajes de personas que padecían 17 “trastornos mentales” específicos. Simplemente sumó el número total de personas que, según lo informado, padecían una o más de éstas y descubrió que el número de estadounidenses mentalmente enfermos alcanzaba los 560.950.000, más del doble de la población del país. Y esos son solamente 17 “trastornos” de los más de 370 que figuran enla Biblia de facturación de la psiquiatría, el Manual Diagnóstico y Estadístico de Trastornos Mentales (DSM, por sus siglas en inglés).

La información errónea significa que millones de personas podrían estar tomando medicamentos peligrosos o padeciendo otros “tratamientos” psiquiátricos riesgosos por creer que tienen un “trastorno mental” de origen físico, cuando no existe evidencia científica o médica alguna.

La actividad de Siquíatras y Sicólogos son –en su enorme mayoría- un indecoroso negocio.

(*) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001

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