La obesidad se autoalimenta.

 

“La obesidad se autoalimenta”

 

Compilado por Manlio E. Wydler  (*)

 

Una nueva investigación llevada a cabo por especialistas de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA) ha identificado un posible vínculo entre los anuncios de comida en vallas publicitarias y otras formas similares de publicidad en exteriores, y una tendencia a ganar peso.

Estudios anteriores ya habían sugerido una relación entre las características de un barrio y la incidencia de la obesidad en sus habitantes, así como una conexión entre obesidad y la publicidad exhibida en revistas y televisión.

 

Ahora, el Dr. Lenard Lesser y sus colegas sugieren que cuantas más vallas publicitarias y medios similares en un distrito censal dado exhiban anuncios promoviendo el consumo de refrescos y comida rápida, mayores serán las probabilidades de que los habitantes de esa área tengan sobrepeso.

 

Para el estudio, los investigadores analizaron dos áreas densamente pobladas en Los Ángeles y Nueva Orleans, cada una con más de 700 personas por kilómetro cuadrado. Ellos se centraron en más de 200 distritos censales seleccionados al azar de estas dos áreas, los cuales incluían residentes con ingresos económicos muy variados.

 

Los investigadores encontraron una correlación: Cuanto mayor era el porcentaje de la citada publicidad exterior dedicada a alimentos, mayores eran las probabilidades de obesidad en esas áreas. (Esa es la idea de la publicidad)

 

Por ejemplo, en un distrito censal típico con cerca de 5.000 personas, si el 30 por ciento de dicha publicidad estaba dedicado a comida, el equipo de Lesser solía encontrar de 100 a 150 personas más que eran obesas, en comparación con un distrito censal que no tenía publicidad de ese tipo dedicada a los alimentos.

 

Como en el estudio sólo se trabajó sobre dos áreas urbanas, los autores instan a que se realicen otras investigaciones para averiguar si estos resultados aparecen también en otras zonas. Debido a las características del estudio, los investigadores no pueden asegurar que la publicidad analizada cause la obesidad, pero los resultados del mismo hacen aconsejable profundizar en la cuestión a través de nuevos estudios.

 

Todos  sabemos  del sobrepeso de la población.

 

En Argentina sucede otro tanto,  las propagandas, casi todas como resultado producen gorduras mórbidas.

 

(*) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

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