La supersimetría tambalea….

“Tastabilla la nueva religión”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

La Física Teórica en sus diferentes teorías, más recuerda a los postulados de una religión que una estructura razonable.  Ciertos científicos opinan  que un nuevo golpe se ha asestado aparentemente a la teoría de la supersimetría. Expertos en el tema han reportado que hay evidencia nueva sobre la actividad de las partículas subatómicas que es consistente con el Modelo Estándar (ME) de la física de partículas.

De hecho, nuevos datos que provienen del Gran Colisionador de Hadrones mostró que una partícula exótica, bautizada como “el quark bello”, se comporta como lo ha predicho el Modelo Estándar, de acuerdo a un artículo del Nature Physics.

En intentos anteriores para medir la rara transformación del quark bello a lo que se denomina el quark-up (donde se supone, por ejemplo, que el núcleo del protón contiene tres quarks, dos de ellos ya identificados y un tercero, el up, que aún está por demostrarse su existencia), el cual ha llevado a resultados conflictivos. Esto fue lo que llevó a los científicos a crear una explicación más allá del ME, posiblemente una supersimetría.

Sin embargo, las últimas observaciones fueron “consistentes totalmente con el ME y quitan la necesidad de esta hipótesis (la de la supersimetría)”, como una teoría alternativa, según Guy Wilkinson, líder del “experimento de la belleza” del colisionador. “Sería muy emocionante si pudiésemos mostrar que hay algo equivocado en el modelo estándar. No puedo negar que eso sería sensacional”, dijo.

El ME es la teoría principal de todas las partículas fundamentales que hacen la materia, y las fuerzas que las gobiernan. Pero el modelo tiene sus debilidades. No explica la materia oscura o la energía oscura, la cual aparentemente existe en el 95% del Universo. No es compatible con la Teoría General de la Relatividad y la gravedad por ende, como se conoce, no parece trabajar en la escala cuántica subatómica.

La supersimetría (SUSY), es una de las alternativas propuestas para explicar estas inconsistencias, postulando la existencia de “parientes” pesados para cada partícula en el Universo. Esto podría explicar tanto la materia oscura y la energía oscura. Pero no hay ninguna prueba de las partículas supersimétricas gemelas, al menos no se han hallado en el Gran Colisionador, que es desde donde se han observado todas las partículas observadas en el ME, incluyendo el bosón de Higgs, que sería el responsable de darle masa a la materia.

La supersimetría predice la existencia de al menos cinco bosones de Higgs, pero solamente uno, que es consistente con el ME, ha sido encontrado. Sin embargo, Wilkinson piensa que es “muy pronto para abandonar la teoría de la supersimetría. Es muy difícil matar a SUSY, es un monstruo de mil cabezas”, indicó. No obstante esta opinión: “si no se ve nada dentro de los siguientes años, la supersimetría podría estar en una situación aún más difícil. El número de verdaderos creyentes podría caer alarmantemente”.

Los nuevos supercolisionadores nos darán muchas respuestas en los próximos años y quizás entonces tengamos que decidir si SUSY es factible o bien, es momento de deshacerse de esta interesante teoría.

…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………

Otros  teóricos, apenas unos días después, publican esta otra especie:

 

Los nuevos resultados del LHC, el mayor acelerador de partículas del mundo, ubicado en el subsuelo de la frontera francosuiza, desvelaban a mediados de este mes la posible existencia de una partícula desconocida  con una masa seis veces mayor que el bosón de Higgs, descubierto en 2012. Esta misteriosa señal pertenecería a un ámbito de la Física más allá del modelo estándar, es decir, un terreno completamente nuevo en el que todo lo que se conoce se pone en cuestión.

 

Pero nos movemos en el tambaleante campo de las hipótesis. Hasta ahora, no es posible decir qué es lo que han encontrado los dos grandes detectores del colisionador, los experimentos ATLAS y CMS. Ni siquiera se está en condiciones de afirmar que esa partícula existe o se trata, en cambio, de un simple error estadístico. A pesar de todo, el interés que suscita es tan alto que los investigadores teóricos ya han enviado 95 manuscritos al servidor de preimpresión arXiV en el que lanzan sus hipótesis sobre qué es lo que se ha visto en realidad, según informa la revista Nature.

 

Esta oleada de interés ya estaba prevista. Poco después del anuncio del intrigante hallazgo, Tiziano Camporesi, portavoz del CMS, explicaba a «Nature» que esperaba ver cientos de preimpresos en las siguientes semanas. «Tengo mucha curiosidad por ver lo que nuestros amigos teóricos están preparando», reconocía a la publicación. Y no es para menos, porque el atisbo de una nueva partícula es el premio gordo para cualquier físico.

Desde el laboratorio europeo de física de partículas CERN saben que hay que ser cautelosos. No hay más que mirar los ejemplos del pasado. Una emoción similar se suscitó después del polémico anuncio en 2011 de que los neutrinos pueden viajar más rápido que la luz, o tras el falso positivo del descubrimiento de las ondas gravitacionales con un telescopio desde el Polo Sur en 2014, pero ninguna de las dos afirmaciones superó la revisión científica. En este caso, además, el interés ni siquiera se ha suscitado después de una publicación científica, sino de una transmisión en directo de un evento del CERN.

 

Muchos de esos informes en arXiv relacionan la hipotética partícula con la supersimetría (SUSY) un nuevo marco teórico más allá de la teoría estándar que predice que cada partícula conocida tiene una gemela desconocida más pesada.

 

El mismo día que se hizo el anuncio, el teórico del CERN Gian Francesco Giudice y sus colaboradores publicaron un documento de 32 páginas con el análisis de las conclusiones, que ya tiene 68 citas. Al contrario que muchos de sus colegas, Giudice cree que la hipotética partícula no es fácil de conciliar con la supersimetría.

 

Otras posibilidades son que la partícula sea un primo más pesado del bosón de Higgs o un «gravitón», una partícula que podría llevar la fuerza de la gravedad, de una manera similar a cómo los fotones llevan la fuerza electromagnética.

 

El tiempo dirá cuál es la auténtica identidad de esta señal. El LHC, otra vez está parado para reparaciones, debido a lo forzado de su uso actual-, volverá a ponerse en marcha en abril de 2016. Quizás en los meses siguientes pueda obtener más datos que esclarezcan su origen o olvidarse de SUSY, la supersimetría..

¿Qué me cuentan?

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

supersimetria00

 

Deja un comentario