Los sueños lúcidos.

“El sueño lúcido”

 

Compilado por Manlio E. Wydler (*)

 

 

Una de las experiencias más asombrosas de la vida, es sin lugar a dudas el fenómeno de los “sueños lúcidos”, que como implica el término, son sueños con gran lucidez.

Sin embargo, más allá de lucidez este tipo de sueños tienen la particularidad de que uno sabe que está soñando, y en un nivel aun más profundo, uno puede ejercer control sobre el sueño.

La mayoría de las personas alguna vez en su vida ha tenido al menos un par de este tipo de sueños, y son por el momento (en particular para el que pueda controlarlos) la experiencia más cercana a un Realidad Virtual hyper-realista al estilo la película The Matrix.

 

Yo personalmente he tenido unos cuantos de estos sueños, y es verdaderamente increíble la experiencia. Uno de verdad que siente que lo que experimenta, es real, y lo mejor es cuando uno no solo sabe que sueña, sino que empieza a hacer cosas a su antojo (como volar, correr a grandes velocidades, etc).

 

Es bueno hacer notar que esto es un comportamiento real del cerebro humano, que ha sido estudiado por la ciencia desde al menos el 1968 con el libro seminal “Lucid Dreams” de Celia Green. Sin embargo, se tienen datos históricos que datan desde cuando menos el año 415DC (en una carta escrita por San Augustín de Hippo). También existen muchas referencias en varias culturas a fenómenos que hoy sabemos se referían muy posiblemente a este estado mental.

Algo interesante sobre este tema es que nos sirve de evidencia para que sepamos que es posible creer haber visto u oído algo, o incluso “sentir” algo, sin ser real.

 

Y precisamente este estado mental se cree tiene que ver con las “experiencias extra-corporales” y “milagros espirituales” que muchos profesan y juran haber sentido, cuando muy posiblemente lo que estas personas experimentaron no fue más que un sueño lúcido y no la realidad.

Relacionado a este fenómeno está además el tema de parálisis al despertar… Sucede que aunque aparente tenebroso, lo cierto es que todos nosotros cuando dormimos entramos a un estado de parálisis física.

 

En esencia, el cerebro debe paralizar nuestro cuerpo cuando dormimos, ya que de lo contrario estaríamos moviéndonos continuamente, o incluso posiblemente imitando los movimientos de nuestros sueños en el cuerpo real. Por eso, literalmente, en el momento que caemos en sueño profundo, nuestro cuerpo es paralizado prácticamente por completo por nuestro cerebro.

Sin embargo, sucede en raras ocasiones que justo al despertar el mecanismo cerebral encargado de devolvernos la capacidad de movernos no entra en acción inmediatamente, y sucede una de las cosas más espeluznantes que puedan sucedernos en la vida (a mi me sucedió una sola vez, y aun lo recuerdo de tan impactante que fue), y es que despertamos, estamos conscientes, pero no podemos movernos…  Otros ante pesadillas quieren avisar o pedir auxilio y no puede articular las palabras o gritar.

 

Una vez más, eso es algo normal que sucede a algunas personas a veces, pero en el folclor popular fue causa de muchas supersticiones paganas. Por ejemplo, se decía en el pasado que cuando a una mujer le sucedía eso, que lo que pasaba es que “el demonio” se apoderaba de ella para violarla, cosa que hoy sabemos es totalmente absurdo.

 

Otro tema importante con relación a Sueños Lúcidos es que lamentablemente es un tema que dado precisamente su efecto (que muchos tildan de “espiritual”), hay mucha desinformación, especulación, mentiras, exageraciones y supersticiones con relación al tema, por lo que no es siempre fácil para una persona ignorante del tema el poder obtener información confiable.

Lo que sí les puedo decir es que el fenómeno existe, yo mismo lo he experimentado, y que existe toda una rama de la psicología que estudia el fenómeno de forma científica.

 

Incluso se dice que algunos monjes budistas han dominado la técnica por milenios, aunque ciertamente por más que alguien diga que la experiencia tiene que ver con cosas paranormales, lo cierto es que se debe a efectos físicos del cerebro y no por causas de dioses, duendes o hadas madrinas.

Otra cosa interesante de este fenómeno es que se puede utilizar para causas terapéuticas, por ejemplo, para contrarrestar pesadillas. La idea siendo que si sabes que estás experimentando una pesadilla, que puedas ignorarla, cambiarla, o incluso hasta despertar de ella.

Pero más allá de todo eso, estoy seguro que la pregunta que todo el mundo tiene en mente es ¿cómo puedo yo experimentar un sueño lúcido? Pues la respuesta inicia con “nos es nada fácil”.

Por más que lean en Internet procesos “garantizados” de proveerles de sueños lúcidos en corto tiempo, no es así de fácil la cosa. Como dicen, las cosas buenas de la vida requieren tiempo y esfuerzo.

Sin embargo, el truco principal que dispara un sueño lúcido es obviamente el uno darse cuenta que está soñando. Si uno se puede dar cuenta que está soñando (es decir, cobrar consciencia dentro del sueño), de ahí en adelante todo es cuesta abajo de fácil. El problema es ¿cómo “disparar” ese sentimiento de darnos cuenta que estamos soñando?

 

Pues independientemente de todas las técnicas que lean al respecto, todas comparten un patrón en común: Tienes que entrenar tu mente a reconocer patrones que disparen la pregunta “¿estoy soñando?”.

 

A tal fin lo primero que se sugiere casi siempre es desarrollar la habilidad de uno poder recordar sueños cuando despierta, y para eso se sugiere que inmediatamente uno despierte (y repito, inmediatamente, no segundos después) uno apunte en una libreta lo que cree que acaba de soñar, y repetir la rutina todos los días por varios días/semanas/meses. Después de eso, uno no requerirá la libreta y se recordará de lo que soñó.

 

El paso siguiente es notar patrones en los sueños (consulta las notas que tomaste), y si por ejemplo en tus sueños siempre ves un reloj, o los mismos zapatos, o la misma casa, lo que tienes que hacer entonces en tu vida despierta es interactuar con esos objetos y hacerte la pregunta “¿estoy soñando?” mientras los ves despierto.

 

En otras palabras lo que quieres lograr es activar automáticamente la pregunta “¿estoy soñando?” en el momento que interactúes con esos objetos, con el objetivo de que cuando estés dentro de un sueño, y veas uno de esos objetos, que tu subconsciente dispare la pregunta de “¿estoy soñando?” a tu consciente dentro del sueño, y si puedes responder “Sí” es en ese momento en donde muy posiblemente puedas cobrar consciencia de que estés soñando, y quizás incluso poder tomar control del sueño en vez de solo ser un espectador consciente.

Otra tema importante es cómo responder “Sí” a la pregunta de “¿estoy soñando?”. Un truco es responder a la pregunta mientras estás despierto al ver algo que nunca cambia. Aparenta que en sueños hay muchas cosas que cambian, y una de ellas son patrones en paredes y pisos. Así que puedes entrenarte mientras estés despierto para que cuando te hagas la pregunta “¿estoy despierto?” tu automáticamente mires al piso o a alguna pared, después mires en otra dirección, y después vuelvas a mirar fijamente el piso o la pared para ver si algo cambió (como por ejemplo, el patrón dibujado de líneas a cuadrados).

 

Esos son básicamente los pasos básicos generalizados.

Con el tiempo, podrá uno vivir una segunda vida, tal vez más interesante que cuando estamos despiertos. Donde el país funcione, la vida nos sonrié y hasta volvemos a pensar que nuestro país, la Argentina, tendría arreglo.  Y no es decir poco.

 

(*) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

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