Nasa, no nos mientas más con tus anuncios!

“NASA, No nos mientan más”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

Hallan en torno a la estrella enana ultrafría TRAPPIST-1 siete planetas con tamaños parecidos al nuestro. Sus temperaturas les permitirían, en principio, tener agua líquida, en tres de ellos.
A 39 años luz de la Tierra, en la constelación de Acuario, hay una estrella enana, ultrafría y muy tenue llamada TRAPPIST-1. En nuestra galaxia hay millones y millones de estrellas de esta clase, denominadas enanas rojas o enanas M. Pero TRAPPIST-1 se ha convertido ya en una estrella muy especial a la que buena parte de los telescopios terrestres, sin duda, van a seguir apuntando. Y es que este astro es el corazón de un sistema solar repleto de planetas que parecen ser similares al nuestro.

Como siempre la NASA nos desazona con promesas que nos son sensacionales ni muy importantes. Las enanas rojas son pequeñas y los planetas que pueden estar en zona de habitabilidad, al estar tan cerca de ellas hacen que por fuerzas de mareas los planetas tienen una cara siempre mirando al astro, o sea que un lado es muy caliente y el oscuro, extremadamente frío, lo que pone en duda la posibilidad de vida en ellos. Además, las estrellas rojas producen estallidos y estas explosiones no son compatibles con la vida. “Los años” de estos planetas van de pocos días a algunos cientos en los planetas más alejados. Por lo que acotamos, poco entusiasmo nos puede quedar por este sistema. (Nota del Redacctor)

Nada menos que siete mundos se han encontrado ya alrededor de esta estrella todos ellos con tamaños parecidos al de la Tierra y ciertas características que, en principio, les permitirían tener agua líquida y, como consecuencia de ello, albergar algún tipo de vida. De estos siete planetas, tres son particularmente prometedores para ser considerados gemelos de la Tierra, pues están en la llamada zona habitable de su estrella y probablemente se trata de mundos rocosos.

El hallazgo ha sido anunciado este miércoles mediante la publicación simultánea del estudio en la revista Nature y en una rueda de prensa organizada por la NASA. Y es que nunca antes se había encontrado un sistema solar tan cercano con tantos planetas tan parecidos al nuestro. La búsqueda comenzó en los años 90, cuando se descubrieron los primeros planetas fuera de nuestro sistema solar (llamados exoplanetas o planetas extrasolares).
“Este descubrimiento podría ser una pieza significativa en el puzle que representa la búsqueda de entornos habitables, lugares que son propicios para la vida”, ha declarado este miércoles Thomas Zurbuchen, uno de los responsables del Departamento de Misiones Científicas de la NASA, en Washington. Y es que según ha señalado Zurbuchen, “responder a la pregunta ‘¿estamos solos?’ es una prioridad científica y encontrar tantos planetas como estos por primera vez en la zona habitable [de su estrella] es un paso extraordinario para conseguir ese objetivo”.

Según detalla el equipo que firma el descubrimiento, liderado por Michaël Gillon, los planetas de este sistema solar han sido denominados TRAPPIST-1b, c, d, e, f, g y h, en orden creciente de distancia de su estrella.

El sistema de TRAPPIST-1 no ha sido descubierto ahora. En mayo de 2016 se anunció el hallazgo de tres planetas orbitando esta enana roja, cuya descripción se publicó también en la misma revista (los primeros fueron TRAPPIST-1 b, c y d). Las nuevas observaciones realizadas para investigar mejor esos mundos han permitido detectar otros cuatro planetas.

“Estamos ante una noticia importante porque parece un análogo al Sistema Solar, tres planetas rocosos cerca de la zona de habitabilidad de la estrella y probablemente planetas gigantes a mayor distancia, como en nuestro sistema solar. Y es, sin duda, el sistema planetario de este tipo más cercano a la Tierra”, explica a este diario Bruno Merin, científico de la Agencia Espacial Europea (ESA), sin vinculación con este estudio.

“Se trata de un sistema planetario sorprendente, no sólo porque hayamos encontrado tantos planetas, ¡sino porque son todos asombrosamente similares en tamaño a la Tierra!”, afirma Michaël Gillon, investigador del Instituto STAR en la Universidad de Lieja (Bélgica) y autor principal, en declaraciones recogidas por el Observatorio Europeo Austral (ESO), uno de los centros involucrados en el estudio, pues en la detección se utilizó su Very Large Telescope (VLT), en Paranal (Chile).

(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV: Vecino Solidario 2001.

Deja un comentario