Propulsión antigravedad

“Posible propulsión de las naves extraterrestres”

Compilado por Manlio E. Wydler (°)

Muchas veces ha escrito sobre este tema. Desgraciadamente constituye el mismo, temas secretos de las Fuerzas Armadas de USA, por lo que poco hoy podemos avanzar los civiles en este conocimiento.

Hoy leí un artículo que me interesó enormemente: un libro de (1.978) escrito por el ufólogo sueco “K.GÖSTA REHN”, titulado “DOSSIER OVNIS”.

Para no hacer largo ni pesado el presente artículo, se toca  solo una  hipótesis de energía propulsora, dentro de la muchas posibles, que se tratan en el libro, ya que me parece poco conocida, aunque no por ello improbable de poder ponerse en práctica, máxime si aceptamos que las “civilizaciones” que pueden estar utilizando estas formas de propulsión o energía pudieran llevarnos quizás cientos de años de adelanto.

El doctor Burkhard Heim, de Göttingen, Alemania, era un inválido de guerra, ciego, manco y aquejado de fuerte sordera. Heim elaboró su teoría hacia 1.952 y la expuso ante diversos grupos de científicos.

La teoría sixdimensional de Burkhard Heim es integral. Abarca como casos singulares la teoría de la relatividad general y la teoría cuántica de campos, es decir, que el formalismo de estas dos teorías se obtiene relegando ciertos miembros en las ecuaciones de campo de Heim. De aquí que el enfoque teórico de Heim tenga un carácter más general que cualquier otro enfoque teórico tratado en el presente.

También salva contradicciones básicas entre la teoría de los cuantos y de la relatividad en general (que la restringe forzosamente al terreno microscópico y macroscópico, respectivamente).
Por ello no puede sorprendernos que la teoría sixdimensional de Heim arroje resultados que anticipan una serie de fenómenos físicos de índole desconocida hasta el momento.
Los resultados obtenidos por Heim conciernen en particular a las relaciones entre la fuerza gravitatoria y la materia que la genera. Dado que las ondas electromagnéticas son casos especiales de campos materiales, los campos electromagnéticos deben ir acompañados por otros gravitatorios, hecho ciertamente confirmado por la deflección de los rayos luminosos al atravesar campos gravitatorios de gran intensidad (y, además acreditado experimentalmente durante el eclipse solar de 1.919).

La teoría de Heim señala la existencia de interacciones mutuas entre las fuerzas inerciales (según Einstein, equivalentes a las fuerzas gravitacionales) y la radiación electromagnética.
En la teoría de Heim, el miembro que representa la radiación electromagnética está relacionado por medio de un “operador” (instrucciones para realizar cómputos determinados), a una “densidad espacial variable en el tiempo”. Ello supone una fuerza inercial de un género tal, que la acción del operador sobre el factor electromagnético produce efectos en la inercia por vía de radiación.

Si fuese posible configurar físicamente este “operador”, es decir, hallar medios de realizar verdaderamente la manipulación formalista de la teoría de la transformación directa de ondas electromagnéticas (la luz por ejemplo) en fuerza mecánica (ondas de gravedad), sería una realidad supeditada, por supuesto a ciertos factores de rendimiento o eficiencia. Por otra parte, la masa podría convertirse, también directamente, en radiación sin producción de calor. 

El doctor Heim había llevado a cabo ya cierto número de experimentos, pero carecía de fondos suficientes para proseguirlos. Necesitaba nuevos aparatos que emplearan ondas más cortas y arrojaran un índice de rendimientos o eficiencia más elevado.
El campo intermedio de Heim plantea también la posibilidad de neutralizar o de invertir la aceleración gravitatoria directamente a expensas de la masa-energía por medio de una conversión electromagnética/gravitatoria que prácticamente no acarrearía pérdida alguna. Por lo demás, también un “estado dinabárico” del campo intermedio debería inducir la conversión directa de la masa en energía electromagnética sin producir calor ni formación de productos residuales.

Si las conclusiones que se derivan de la teoría integral de Heim demuestran tener viabilidad práctica, se deduciría una serie de consecuencias fantásticas, del género de las que suelen atribuirse a los platillos volantes (con inclusión de su pretendida inmunidad ante los efectos de bruscas y rápidas aceleraciones). También aparece como posible la propulsión de vehículos espaciales mediante la utilización de fuerzas externas de energía natural, es decir, la que resulta de la conversión de la luz o de otra radiación electromagnética.

Según el doctor Ludwing Soucek, de nacionalidad checa, en el libro sobre los ovnis que publicaron los Lorenzan en 1.969, lo descrito como campo intermedio es el “meso campo”.
Heim afirma que la materia puede existir en un estado todavía desconocido de “meso-campo”, en y entre los campos electromagnético y gravitatorio. 

Este mesocampo podría facilitar la construcción de un artefacto cósmico en forma de disco, en condiciones de desplazarse a mayor velocidad de la luz, que además sería invisible. Por medio de la adecuada manipulación del “impulso de campo” que también calculó, el artefacto podría resistir toda suerte de choques, y los tripulantes no correrían el menor riesgo, ni siquiera cuando se produjesen súbitos cambios de curso y aceleración. Es, ciertamente, una teoría aventurada, pero el simple hecho de que se haya dado a conocer y merecido atención, otorga al autor una cierta respetabilidad. En todo caso se trata de un reputado físico.

Einstein afirma que ningún cuerpo puede exceder de la velocidad de la luz. Pero si la teoría formulada por Heim resulta ser cierta, ¿habría que proceder a una revisión de la teoría de la relatividad?
Según dijo el doctor James Harder en 1.968, ante la comisión del Congreso estadounidense encargada de estudiar estos temas: “Existen razones teóricas para suponer que debe haber otro campo gravitatorio, correspondiente al campo magnético en la teoría electromagnética, y que la interacción entre estos dos campos debe parecerse a la interacción entre los campos magnético y eléctrico”. 

En una investigación llevada a cabo en los Estados Unidos, físicos de partículas han mostrado que los pulsos de partículas pueden ser acelerados hasta 300 veces su velocidad normal de 186.000 millas por segundo.

Eso significaría que la luz llegaría a su destino poco menos que antes de que hubiera comenzado su viaje; en efecto se trataría de un viaje en el tiempo.

Detalles exactos de los descubrimientos permanecen confidenciales ya que han sido sometidos a la revista “Nature”, el periódico científico internacional, para una revisión previa antes de su publicación.

El trabajo ha sido llevado a cabo por el Dr. Lijun Wang, del Instituto de investigación de NEC en Princeton, quien transmitió un pulso de luz sobre una cámara rellenada con un gas de cesio especialmente tratado.

Antes de que el pulso hubiera entrado por completo en la cámara había viajado más de 60 pies a través del Laboratorio. En efecto, existió en dos lugares al mismo tiempo, un fenómeno que Wang explica diciendo que viajó 300 veces más rápido que la luz.

La investigación ya está creando controversia entre los físicos. Lo que les molesta es que si la luz puede viajar en el tiempo, podría llevar información. Esto rompería uno de los principios básicos en física: causalidad, que dice que una causa debe venir de un efecto. También quebraría la teoría de Einstein sobre la relatividad que depende en parte de la premisa de que la velocidad de la luz no se puede sobrepasar.

Hoy sabemos que entre Universos pueden existir infinitas superposiciones cuánticas, por lo que la causalidad y la efectividad son simétricas e inversas, según la flecha del tiempo en cada Universo sea hacia el futuro o hacia el pasado. (Nota del Redactor).

En Italia, otro grupo de físicos ha tenido éxito en romper la barrera de la velocidad de la luz. En un nuevo informe publicado, físicos del consejo de Investigación Italiano describieron como propagaron micro-ondas un 25% por encima de la velocidad de la luz normal.
Wang enfatiza que sus experimentos son relevantes solo para la luz y puede no encontrar aplicación en otras entidades físicas aún.

Pero los científicos están comenzando a aceptar que el hombre pueda explotar con el tiempo algunas de estas características para viajes interestelares en el espacio.

Todo el Multiverso estará a un instante del inicio del viaje.
(°) Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Nave extraterrestre equilibrando cargas:

Deja un comentario