Señales de afuera de la galaxia y de tantos lugares.

“Señales raras de radio”

 

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

Astrónomos australianos han registrado cinco señales misteriosas que proceden fuera de la Vía Láctea. Los científicos no descartan que pueda ser un importante descubrimiento.

 

Según informa el periódico Daily Mail ‘, se trata de una serie de “explosiones de radio rápidas” (FRB, por sus siglas en inglés) recogida por el radiotelescopio Parkes en Australia.

 

Emily Petroff de la Universidad de Swinburne, quien ayudó a descubrir los impulsos, ha sugerido que este patrón puede conducir a una revelación significativa. “No tenemos idea de lo que está pasando, pero sabemos que definitivamente es algo interesante”, escribió en su cuenta de Twitter.

Las emisiones de radio FRB, detectadas por primera vez en 2007, aparecen temporalmente y de forma aleatoria, por lo que no solo son difíciles de encontrar sino de estudiar. El misterio radica en el hecho de que todavía no está claro que es lo que podría producir una explosión tan corta y aguda.

La NASA descifra la Señal de Auxilio de un Planeta Condenado fuera de nuestra Galaxia, noticia propalada el 15 de julio de este año.

Mediante un radiotelescopio en Australia, se han detectado cuatro destellos fugaces de emisiones de radio procedentes de puntos lejanos del universo. Su origen es desconocido, y todo parece apuntar a que abrirán un área completamente nueva de la astrofísica. El sorprendente hallazgo lo ha hecho un equipo de científicos de diez instituciones de Australia, Estados Unidos, el Reino Unido, Alemania e Italia.

Antes de la detección reciente de estos cuatro fogonazos, se registró un primer caso, aunque, por no haber precedente alguno y por otras razones, buena parte de la comunidad científica se mostraba escéptica sobre la validez de aquella detección, hasta ahora. Ese primer destello, originado fuera de nuestra galaxia y del que nada se pudo averiguar sobre su origen, fue detectado hace seis años, pero, como hemos dicho, nadie estaba seguro de lo que era ni tan siquiera de si era real.

 

Aquel enigmático primer estallido, sobre el cual los redactores de NCYT de Amazings escribimos un artículo (http://www.amazings.com/ciencia/noticias/161107d.html) publicado el 16 de noviembre de 2007, se ha conocido desde aquel año como el “Estallido de Lorimer”, por el nombre del científico que dirigió la investigación en la que se hizo el hallazgo, Duncan Lorimer, de la Universidad de Virginia Occidental en Estados Unidos. El radiofogonazo llegó a la Tierra en 2001, pero fue en 2007 cuando se le detectó al reanalizar datos de observaciones hechas por un radiotelescopio desde Australia.

 

Quizá lo más asombroso es que ahora los científicos estiman que los destellos de esta clase pueden ser muy frecuentes, alcanzando un promedio de hasta uno cada diez segundos, y pudiendo llegar cada uno de ellos de cualquier dirección del firmamento, tal como señala Simon Johnston, jefe de astrofísica de la sección de Astronomía y Ciencias Espaciales de la CSIRO (Commonwealth Scientific and Industrial Research Organisation) de Australia.

El radiotelescopio con el que se han hecho los hallazgos es el Parkes, que la CSIRO tiene emplazado en el este de Australia. En la nueva investigación, se detectaron cuatro radiofogonazos, cada uno desde una dirección diferente y cada uno con una duración del orden de la milésima de segundo.

Las características de estas señales de radio indican que provienen de distancias muy grandes, de hasta 11.000 millones de años-luz.

No se detectaron rayos gamma ni rayos X asociados con los radiofogonazos, y el equipo de Dan Thornton ha descartado que los destellos procedan de fenómenos tales como estallidos de rayos gamma, la fusión entre dos estrellas de neutrones, la fusión entre dos agujeros negros, o un proceso de “evaporación” en un agujero negro.

Lo anterior ha llevado a especular que podría ser cualquier cosa: desde estrellas que chocan hasta mensajes creados artificialmente. Los científicos creen que se originan varios miles de millones de años luz más allá de la Vía Láctea.

Puede ser un comunicado de una civilización muy antigua, que haya recién conocido la ciencia como nosotros y busque vida inteligente que aún use radio, o puede ser un fenómeno natural que ha sucedido hace miles de años en un mundo miles de años adelantados a nosotros, si consideramos el tiempo que la luz tara en llegar a nosotros…..imagínense lo que tardan las ondas de radio que viajan más lerdas.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001

 

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