Terremotos 2018

“Existe un vínculo en la rotación de la Tierra y la actividad sísmica “

Compilado por Manlio E- Wydler (°)

Grandes cantidades de energía subterránea serían liberadas por las rotaciones de la Tierra, que aunque sean mínimas, podrían cambiar la duración del día en un milisegundo y las consecuencias para la humanidad serán poderosos terremotos.

Lo anterior fue advertido por expertos en materia geológica, destacando que esas mínimas variaciones en la velocidad de rotación de la Tierra podrían desencadenar una intensa actividad sísmica en 2018.

El vínculo existente en la rotación de la Tierra y la actividad sísmica se argumenta en un estudio de Roger Bilham de la Universidad de Colorado en Boulder y Rebecca Bendick de la Universidad de Montana en Missoula, el cual fue presentado durante la reunión anual de la Gological Society of America.

En dicho estudio, los expertos observaron los terremotos de magnitud 7 y mayores que ocurrieron desde 1900.

“La correlación entre la rotación de la Tierra y la actividad sísmica es fuerte y sugiere que va a haber un aumento en el número de terremotos intensos el próximo año”, advierten.

Tras la ardua observación en materia geológica, Bilham y Bendick encontraron cinco períodos en los que hubo un número significativamente mayor de grandes terremotos en comparación con otros tiempos.

“En estos períodos hubo entre 25 y 30 terremotos intensos al año”, explicaron.

Los investigadores buscaron encontrar correlaciones entre esos períodos de actividad sísmica intensa y otros factores, y descubrieron que cuando la rotación de la Tierra disminuía ligeramente, era seguido por períodos de aumento en el número de terremotos intensos.

“La rotación de la Tierra cambia ligeramente –en un milisegundo por día a veces- y eso se puede medir con mucha precisión mediante relojes atómicos”, explicó el experto.

La alerta indica que el próximo año se vería un aumento significativo en el número de terremotos severos.

Durante el 2017 se han tenido alrededor de seis terremotos severos, de los cuales dos han ocurrido en México.

(°( Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV. Vecino Solidario 2001

Terremoto en Puebla (México) 2017

Débiles anuncios.

“Amenaza de gran terremoto”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Sismos, que suelen durar semanas o incluso meses, no causan daños significativos, pero son considerados por muchos como señal de un futuro terremoto de mayor fuerza e intensidad.

Un equipo internacional de científicos de Francia, Estados Unidos y Rusia realizó por primera vez un análisis estadístico de los llamados ‘terremotos lentos y de baja frecuencia’. Estos sismos, que suelen durar semanas o incluso meses, no causan daños significativos, pero son considerados por muchos un preámbulo de aquellos más peligrosos y de mayor magnitud.

El estudio publicado en la revista Science Advance, encaminado a comprobar el origen y la conexión entre los deslizamientos lentos y los terremotos en la corteza terrestre, llevó a los sismólogos a analizar alrededor de 1.120 fuentes de terremotos y cerca de 1,8 millones de casos individuales de sismos de baja frecuencia ocurridos durante dos años en el estado de Guerrero en México. En esa zona se localizan la placa tectónica de Cocos y la placa Norteamericana, causantes de la alta actividad volcánica centroamericana y de fuertes terremotos ocurridos en la región.

 

El análisis permitió a los científicos descubrir una interacción entre los sismos lentos. Se cree que la interacción colectiva de los sismos de baja frecuencia se debe a la presencia de una zona de falla de “fluidos”, que puede tratarse de agua liberada mediante la conversión de algunos minerales a una profundidad de 40 kilómetros.

Los investigadores consideran que esta interacción está ligada al deslizamiento lento, un fenómeno que ocurre en el ciclo normal de un terremoto de mayor magnitud: un deslizamiento rápido es seguido por un largo reposo, que al parecer no es de inactividad absoluta, ya que se demostró que durante este, se pueden producir una serie de eventos de menor magnitud.

Existe la posibilidad de que estos fluidos sean cruciales no solo para las interacciones entre los terremotos de baja frecuencia, sino también para determinar las propiedades mecánicas de las fallas geológicas”, señaló Aleksandr Gusev, jefe del Laboratorio del Instituto de Sismología, Vulcanología de la Academia Rusa de Ciencias y uno de los coautores del estudio.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001

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