Solo una inflación, sin singularidad

“La burbuja de la inflación cósmica”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)
Los primitivos elementos con que aún contamos han dado unas últimas medidas astronómicas, que unidas a problemas de carácter teórico, ponen en duda el arraigado modelo inflacionario del universo primitivo y plantean la necesidad de nuevas ideas.

Las últimas medidas del fondo cósmico de microondas, la luz más antigua del universo, plantean serias dudas sobre la teoría inflacionaria del cosmos, la idea de que el espacio se expandió exponencialmente tras la gran explosión.
Los modelos tradicionales de inflación predicen variaciones de temperatura en el fondo de microondas distintas de las observadas. También vaticinan la existencia de ondas gravitacionales primordiales, las cuales no se han detectado.
Otro problema de la hipótesis inflacionaria es que sus detalles pueden ajustarse para predecir casi cualquier resultado, lo que impide falsarla. Los cosmólogos deberían considerar nuevas opciones sobre el inicio del universo

El paradigma inflacionario goza de mejor salud que nunca. Las críticas vertidas contra él resultan falaces y sus alternativas, poco creíbles. Nos dice García-Bellido, Juan, en nota.
El 21 de marzo de 2013, la Agencia Espacial Europea anunció en una conferencia de prensa los nuevos resultados del satélite Planck. Este había cartografiado el fondo cósmico de microondas (la luz emitida poco después de la gran explosión, hace más de 13.000 millones de años) con un nivel de detalle sin precedentes. El nuevo mapa, explicaron los científicos a los periodistas, confirmaba una teoría que viene ganándose el fervor de los cosmólogos desde hace 35 años.
Según ella, nuestro universo comenzó con una gran explosión y, acto seguido, experimentó un breve período de expansión hiperacelerada, o «inflación». Ese estiramiento primigenio del espacio suavizó el cosmos hasta tal punto que, miles de millones de años más tarde, este continúa siendo prácticamente uniforme en todo lugar y a lo largo de cualquier dirección, con una geometría plana (es decir, no curvada, como ocurre en la superficie de una esfera) excepto por minúsculas variaciones en la concentración de materia. Dichas irregularidades dan cuenta de la intrincada jerarquía que definen las estrellas, las galaxias y los cúmulos de galaxias que pueblan el universo.
El mensaje principal de aquella conferencia de prensa fue que los datos de Planck se ajustaban a la perfección a las predicciones de los modelos inflacionarios más simples, reforzando la impresión de que la teoría se hallaba firmemente establecida. El libro de la cosmología parecía concluido.
A raíz del anuncio, los tres autores de este artículo estuvimos analizando sus implicaciones en el Centro Smithsoniano de Astrofísica de Harvard. Ijjas era entonces una estudiante de doctorado llegada de Alemania para visitar el instituto. Steinhardt, quien hace tres décadas fue uno de los principales arquitectos de la teoría inflacionaria, pero cuyo trabajo posterior ha señalado serios problemas en sus fundamentos teóricos, se hallaba disfrutando de un año sabático en Harvard. Loeb, en su calidad de director del departamento de astronomía, ejercía de anfitrión. Los tres subrayamos la exquisita precisión de las observaciones de Planck, pero no conveníamos en la interpretación. Si acaso, los datos contradecían los modelos inflacionarios más simples y exacerbaban los problemas ya conocidos de los fundamentos de la teoría. Ello no aportaba sino nuevas razones para considerar ideas alternativas sobre el origen y la evolución del universo.
Durante los años siguientes, datos más precisos, obtenidos tanto por el satélite Planck como por otros instrumentos, no han hecho más que proporcionar nuevos indicios en la misma dirección. Aun así, la comunidad de cosmólogos sigue sin replantearse seriamente y con honestidad la teoría inflacionaria, y no presta demasiada atención a las voces que la cuestionan. En su lugar, numerosos investigadores parecen aceptar literalmente la aserción de que la teoría inflacionaria proporciona la única explicación sencilla de las propiedades observadas del universo. Pero, tal y como explicaremos a continuación, los datos de Planck, sumados a varios problemas teóricos, han sacudido los cimientos de esa afirmación.
Como habíamos dicho hace casi dos lustros el Big Bang es una emanación de materia energía luego de un desfasaje desde un universo paralelo en retracción máxima….cuando la velocidad de la misma supera la velocidad de la luz. La Retracción como la Expansión, que dan las propiedades de los universos alternos paralelos, se inician muy lentamente al desfasarse para ir aumentando la velocidad hasta alcanzar la velocidad de la luz y volver a desfasarse y así eternamente formando una cadena sin fin, que en su infinito conjunto forma el Multiverso. (Nota del Redactor).
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.