Rápida resolución

“Record de velocidad en razonar en robot”

 

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

 

La espectacular rapidez con la que un robot armó un cubo de Rubik y batió el récord mundial, fue plasmado en un video que dio la vuelta al mundo.

 

  • El 11 noviembre 2016 un robot estableció un nuevo récord al armar el cubo de Rubik en tan solo 0,637 segundos, según aseguran los creadores del robot.
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Este fue el tiempo que le tomó al robot Sub1 Reloaded analizar el juguete y hacer los 21 movimientos necesarios para que cada lado del cubo quedase de un solo color.

Así, la máquina superó el tiempo récord previo de 0,887 segundos alcanzado por una versión anterior del mismo robot que utilizaba un procesador diferente.

La empresa Infineon suministró el chip para mostrar los avances en la tecnología empleada por los autos que no requieren conductor.

Si bien el récord del robot no fue puesto en duda, un experto cuestionó la validez de este experimento en relación a su aplicación a la tecnología de los vehículos que se manejan solos.

En contraste, el record oficial alcanzado por un ser humano al hacer la misma tarea es de 4,904 segundos. Pero ambos tenían extensas prácticas resolviendo, las máquinas , no!

Fue alcanzado por un niño de 14 años en 2015. Y, en días recientes, otro joven completó la tarea en 4,74 segundos.

 

(º) Ingeniero, Presidente Honorario de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

VÍDEO Un robot arma el cubo de Rubik en 0,637 segundos (INFINEON)

La inteligencia artificial….

“La Inteligencia artificial”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 En 1967, el recientemente fallecido Marvin Minsky, del Instituto de Tecnología de Massachusetts, vaticinó que el reto de la IA se superaría en el plazo de una generación.

Sin embargo, tal optimismo resultó prematuro. Aquellas expectativas no fueron colmadas ni por los programas que ayudaban a los médicos a efectuar mejores diagnósticos ni por las redes que tomaban como modelo el cerebro humano para reconocer el contenido de una fotografía. Los algoritmos de esos primeros años no eran lo suficientemente refinados, y necesitaban una cantidad de datos de la que no se disponía en la época. Además, la capacidad de computación era demasiado limitada para que las máquinas realizasen los ingentes cálculos necesarios para aproximarse a la complejidad del pensamiento humano.

A principios del siglo XXI, el sueño de construir máquinas con un nivel de inteligencia humano casi se había desvanecido. Hasta la expresión «inteligencia artificial» parecía haber sido erradicada de las disciplinas serias. Para referirse a las truncadas esperanzas del período comprendido entre los años setenta y mediados de los años 2000, científicos y escritores hablan de una sucesión de «inviernos de la IA».

Es sorprendente cómo pueden cambiar las cosas en diez años. Las perspectivas en IA han mejorado notablemente desde 2005, época en que comenzaron a despuntar las técnicas de aprendizaje profundo: un enfoque para construir máquinas inteligentes inspiradas en la neurociencia y que, en los últimos años, ha impulsado de manera singular la investigación en IA. Hoy, grandes empresas tecnológicas están invirtiendo miles de millones en su desarrollo.

«Aprendizaje profundo» es una manera de referirse a la simulación de redes de neuronas que «aprenden» gradualmente a reconocer imágenes, a comprender el lenguaje o incluso a tomar decisiones. Esta técnica descansa en las redes neuronales artificiales, un elemento básico de la investigación actual en IA. Dichas redes no imitan exactamente el funcionamiento del cerebro. En su lugar, se basan en principios matemáticos generales que, a partir de ejemplos, les permiten aprender a detectar personas u objetos en una fotografía o a traducir los principales idiomas del mundo.

El aprendizaje profundo ha transformado la investigación en IA y reavivado las ambiciones perdidas en visión computarizada, reconocimiento de voz, procesamiento del lenguaje natural y robótica. En 2012 se lanzaron los primeros productos que entendían el habla —quizás el lector esté familiarizado con Google Now— y poco después aparecieron aplicaciones que permitían identificar el contenido de una imagen, una característica hoy ya incorpora Google Photos.

Las computadoras cuánticas solucionarían este avance hacia la Inteligencia Artificial, el problema es el costo de la Investigación y la inteligencia excepcional necesaria en los equipos humanos que trabajan en ellas. Son trabajos secretos y las computadoras solo las fabrica un laboratorio con empresas y el gobierno de Canadá y USA como socios.

Han logrado que las máquinas pensantes aprendan solas con pocos temas guías, a veces con uno solo y, aunque parezca magia, son capaces de generar todo el proceso como hacen los humanos al pensar e inventar.

Muchos ya tienen miedo de las consecuencias, piensan en las películas del tipo de la serie “Terminator”.

Una máquina que tiene un objetivo concreto cuenta con otra característica que solemos asociar a los seres vivos: el deseo de preservar su propia existencia. No se trata de un rasgo innato en la máquina ni de uno introducido por los humanos: es una consecuencia lógica del simple hecho de que la máquina no puede alcanzar su propósito original si está muerta. Por tanto, si a un robot solo le damos la directriz de que nos haga el café, tendrá un buen incentivo para asegurar el éxito de su tarea inhabilitando su interruptor de apagado o incluso exterminando a quien interfiera en su misión. Si nos descuidamos, podríamos vernos participando en una suerte de partida de ajedrez global contra máquinas muy decididas y superinteligentes, cuyos objetivos habrían entrado en conflicto con los nuestros y en la que el tablero de jueg0 sería el mundo real.

Yo personalmente prefiero pensar que seremos hábiles para realizar  verdaderos individuos pensantes como” la Nave Voyaguer de Viaje a las Estrellas” que poseía circuitos neuronales como cualquier ser viviente súperinteligente y que colaboraría con nosotros en el estudio y descubrimiento de las ciencias y tecnologías de todo el Universo.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

La Nave Voyaguer:

Superación cuántica.

“La Inteligencia artificial va tomando las decisiones”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Hace tres años que la inteligencia artificial de las computadoras cuánticas en USA, han reemplazado la decisión del momento de atacar y la estrategia de la acción eventual en algunos navíos de Guerra.

Es una consecuencia de las necesidades de cálculo y toma de decisiones en tiempo real de las nuevas naves antigravedad y cuyas bondades se van extendiendo a todas las fuerzas armadas.

Ya, en el plano militar, la Inteligencia artificial ha sobrepasado a los humanos en casi todas las ramas, lo que marca la tendencia que será el armamento robotizado el que se despliegue en cualquier tipo de batalla futura.

El subsecretario de Defensa de EE.UU., Robert Work, ha informado que la inteligencia artificial de los sistemas antiaéreos de misiles Aegis, instalados en varios destructores del país, ya se ha hecho cargo de la decisión de lanzar misiles contra blancos que considere peligrosos.

“Vamos a tener máquinas inteligentes que juzguen si estamos o no bajo un ataque”, señaló Work este lunes en una conferencia del Consejo Atlántico  “Ya las tenemos instaladas en el sistema de combate Aegis”, precisó.

 

Cabe destacar que el destructor estadounidense Donald Cook, que ya se ha acercado en reiteradas ocasiones a las bases navales rusas en los mares Negro y Báltico, está dotado con este sistema antiaéreo.

 

Cada ‘acercamiento’ de los destructores estadounidenses a las bases navales rusas hace reaccionar a los aviones y sistemas de defensa costera de Rusia.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

Para comentar: manliowy@yahoo.com.ar

 

Al mando de la Inteligencia Artificial:

Lanzamiento de un misil del sistema Aegis desde el destructor USS Higgins.