Agujero Blonco

“Los Agujeros Blancos”
Por Manlio E. Wydler (°)
El agujero negro de Schwarzschild es descrito como una singularidad en la cual una geodésica puede solo ingresar, tal tipo de agujero negro incluye dos tipos de horizonte: un horizonte “futuro” (es decir, una región de la cual no se puede salir una vez que se ha ingresado en ella, y en la cual el tiempo -con el espacio- son curvados hacia el futuro), y un horizonte “pasado”, el horizonte pasado tiene por definición la de una región donde es imposible la estancia y de la cual sólo se puede salir; el horizonte pasado entonces ya correspondería a un agujero blanco
El agujero blanco pasa a ser – hipotéticamente- la “salida” de un agujero negro en otro “universo”, es decir, otra región asintóticamente plana similar a la región de la que procede un objeto emergente por ese otro tipo de agujero. La carga eléctrica del agujero del Reissner-Nordstrøm proporciona un mecanismo físico más razonable para construir posibles agujeros blancos.
En mi Cosmología toda la antimateria y antienergía de un Universo Retrayente, con la flecha del tiempo orientada hacia el pasado produce un Big Crunch, que desfasándose, desemboca como un Big-Bang, iniciando otro Universo en Expansión de materia y energía, con la flecha del tiempo hacia el futuro…Este sería el único Agujero Blanco conocido.
El Multiverso contiene infinitos Universos alternos espejos, ora en expansión, ora retrayentes, encadenados sin principio ni fin, limitados por el Caos de inversión de propiedades, donde en una está el proceso recién descripto, del Agujero Blanco y el otro límite lo genera el fin de la expansión acelerada, cuando esta logra la velocidad de la luz y el límite caótico se conforma como cáscara bidimensional del Universo Expansivo y allí comienza el Universo Retrayente, que finalmente terminará en el Big crunch….. y así siempre….en infinitos ciclos.
La materia no llega al fin de la expansión toda junta, ni tampoco lo hace al alcanzar el Big Crunch. Igualmente, no emerge del Agujero Blanco-Big-Bang- como una explosión, sino como una emanación concentrada.
(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.
El Multiverso:

La Cosmología del Multiverso.

“Para algunos, la primera prueba histórica del Multiverso”
Compilado por Manlio E. Wydler (°)

El fondo cósmico de microondas (CMB, por sus siglas en inglés), una reliquia del Big Bang, muestra un retrato del Cosmos cuando tenía unos 380.000 millones de años, prácticamente un bebé en términos cosmológicos. Rastreado por la sonda Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA), en esta primera luz aparecen pequeñas fluctuaciones en la temperatura que se corresponden con regiones con una densidad ligeramente distinta: son las semillas de las estrellas y galaxias que vemos hoy en día. Según el modelo cosmológico estándar, estas fluctuaciones crecieron de forma brutal durante un breve período de expansión acelerada, lo que se conoce como inflación. Sin embargo, el Cosmos no presenta las mismas propiedades en todas direcciones. Existen algunas anomalías extrañas, como la llamada Mancha Fría, que resultan inexplicables.

El fondo cósmico cubre todo el cielo a una temperatura de 2,73 grados por encima del cero absoluto (-270,43ºC), pero algunas anomalías, incluyendo la Mancha Fría, son aproximadamente 0,00015 grados más frías que sus alrededores. Esto ha causado un fuerte debate en los modelos de la cosmología estándar, incapaces de encontrar una explicación. Una de las hipótesis más extendidas para la gran mancha es que se trata de un enorme vacío, miles de millones de años luz de diámetro que contienen relativamente pocas galaxias. Pero investigadores de la Universidad de Durham no están de acuerdo con esa teoría, y creen que esta rareza podría ser tener una explicación de lo más exótica: una colisión entre universos.

Anteriormente, la mayoría de las búsquedas de un supervacío han calculado las distancias a las galaxias usando sus colores. Con la expansión del Universo, la luz de las galaxias más distantes se desplaza a longitudes de onda más largas, un efecto conocido como desplazamiento al rojo. Cuanto más distante es la galaxia, mayor es su desplazamiento al rojo. Pero estas medidas tienen un alto grado de incertidumbre.

En su nuevo trabajo, el equipo de Durham presentó los resultados de un estudio exhaustivo de los desplazamientos al rojo de 7.000 galaxias, recogiendo 300 a la vez usando un espectrógrafo desplegado en el Telescopio Anglo-Australiano. A partir de este conjunto de datos de más alta fidelidad, los investigadores no ven ninguna evidencia de un supervacío capaz de explicar la Mancha Fría dentro de la teoría estándar.

Los investigadores encontraron que esta región fría, que hasta ahora se creía poco poblada de galaxias, se divide en huecos más pequeños, rodeados de cúmulos de galaxias. Esta estructura de «burbuja de jabón» se parece mucho al resto del Universo.

«Los vacíos que hemos detectado no pueden explicar la Mancha fría bajo la cosmología estándar. Existe la posibilidad de que algún modelo no estándar pueda ser propuesto para enlazar los dos en el futuro», dice Ruari Mackenzie, uno de los autores del estudio.
Si realmente no hay un supervacío que puede explicar la Mancha fría, las simulaciones del modelo estándar del universo dan una probabilidad de 1 entre 50 de que surgiera por casualidad.
«Esto significa que no podemos descartar por completo que la mancha haya sido causada por una fluctuación poco probable explicada por el modelo estándar, pero si esa no es la respuesta, entonces hay explicaciones más exóticas…», apunta Tom Shanks, coautor del trabajo.
«Tal vez la más apasionante sea que la Mancha fría fue causada por una colisión entre nuestro universo y otro universo burbuja. Si un análisis aún más detallado de los datos de CMB demuestra que este es el caso, entonces la Mancha fría podría ser tomada como la primera evidencia del multiverso, y podrían existir mil millones o un número infinito de otros universos como el nuestro, como piensa M. E. Wydler en su Cosmología», añade.

Por el momento, los investigadores dicen que la falta de un supervacío para explicar el punto frío ha inclinado la balanza hacia estas explicaciones más inusuales, ideas que tendrán ponerse a prueba por observaciones más detalladas del fondo cósmico de microondas.

De todas formas, conviene que empiecen a pensar en reescribir la verdadera Cosmología del Multiverso.

(°) Ingeniero, Presidente H. de FAPLEV. Vecino Solidario 2001.

Sobre el Multiverso.

“Mi amigo del Blog Asusta2, me publicó algunas cosas”
JUL 17, 2014 POR ADMIN
Estrellas que vienen del otro Universo
Compilado por Manlio E. Wydler (*)

La Cosmología Estándar sigue en entredicho, porque esas viejas estrellas que se dataron en más edad que la ocurrencia del Big-Bang, deberá modificar la noción de ese evento….no sería una explosión, sino un pasaje tranquilo y no explosivo de una sopa de anti- preones con la información perenne de ubicaciones de condensaciones y con algunas estrellas muy particulares formadas durante las transferencias de fases del pasaje del Universo Retrayente al Universo Inflacionario.

Multiverso:

Hace poco relaté sobre una de estas viejas estrellas, la llamada Matusalén, con un tiempo re-corregido que de todos modos excede la ocurrencia del Big-Bang. Según un nuevo estudio llevado a cabo por investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia y que se publica en Monthly Notices of the Royal Astronomical Society, la luz ultravioleta de las estrellas que formaban las antiquísimas galaxias enanas más lejanas ayudó a arrancar electrones al hidrógeno interestelar en un proceso de vital importancia llamado reionización.

La época de la reionización comenzó alrededor de doscientos millones de años después del Big Bang, cuando el Universo era aún muy joven, y los científicos creen que hicieron falta cerca de 800 millones de años más para que todo el Universo se reionizara por completo.

Lo cual marcó la mayor fase de transición de todo el gas existente, que sigue estando ionizado en la actualidad. Estas galaxias tempranas son la causa de la reionización, por lo tanto se formaron aún antes de este evento y nos acercamos más al tiempo del Big-Bang.

Nada en la evolución es instantáneo y en los límites del Caos de la transferencia de fases, puede bien el tiempo retroceder y adelantarse (Tiempos positivos y negativos) por lo que en estos ciclos liminales podrían aparecer y desaparecer no solo subpartículas y anti -sub, sino cuerpos diversos hasta cúmulos estelares de estrellas harto particulares.

Estas estrellas estarían formadas de materiales exóticos que podrían pasar-según el “observador”, de la virtualidad a la realidad en Universos encadenados espejos. Es en esta zona donde la materia y la antimateria también se dividen.

El Universo Retrayente es definido para nosotros de antimateria y antienergía, mientras que en nuestro Universo Inflacionario reina la materia y la energía. El Big- Bang, así es solo la zona límite caótica donde los parámetros supersimétricos hacen el importante trabajo de reciclar eternamente los Universos que forman el majestuoso: MULTIVERSO.

Este artículo es uno de muchos que explican mi Cosmología.

* Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.
Multitud de Universos que forma el eterno Multiverso, representación artística:

Nueva Cosmología.

“La ciencia actual se acerca más y más a mis meditaciones sobre el Multiverso”

Por Manlio E. Wydler (º)

Hace veinte años meditaba sobre el Multiverso y los ciclos universales infinitos que contenía, unos en expansión, otros en regresión, unos con materia, energía, flecha del tiempo hacia el futuro, hacia el desorden, temperaturas sobre el cero absoluto, acelerando la inflación hacia los límites caóticos en donde este fenómeno alcanza la velocidad de la Luz y comienza el Universo alterno, espejo, con antimateria, antienergía, la flecha del tiempo hacia el pasado, hacia el orden, temperaturas debajo del cero absoluto, muy calientes del otro lado del cero y disminuyendo hacia el otro límite caótico, donde todo se precipita para rebotar hacia un nuevo ciclo inflacionario. –La retracción empieza muy lento, la inversa de la velocidad de la luz “del otro lado y alcanza en este universo retractivo la velocidad de la luz y sucede el rebote. Así por siempre, generando este encadenamiento sin principio ni fin, el Multiverso eterno que contiene todos los ciclos. La interrelación entre universos explicaría las fuerzas conocidas y las supuestas, como “la oscura” que solo sería la manifestación del ‘hilo conductor’ de este proceso continuo. El rebote equilibra todas las ecuaciones incluso las referidas a la energía del punto cero. (Ver el resumen de mi Cosmología en Internet).

Leemos estos días de Julio de 2016 lo siguiente:

Un nuevo estudio sobre el Universo primitivo sugiere que, al principio de los tiempos, las cosas podrían haber sucedido de una forma muy diferente a lo que pensábamos hasta ahora. De hecho, podría ser que nuestro Universo se formara a partir del colapso gravitatorio de otro mucho más antiguo. En cuyo caso no habría existido un pensado Big Bang como origen de todas las cosas, sino un simple “rebote” en el que un Universo ya existente habría pasado de una fase de contracción a otra de expansión.

 

Sabemos que el Universo se sigue expandiendo, y las teorías más comunes achacan esa expansión al Big Bang  el momento en el que todo empezó a existir a partir de un punto infinitamente denso de material muy caliente. De alguna forma, algo puso en marcha el proceso por el que ese punto empezó a expandirse de forma explosiva, creando el espacio, el tiempo y la materia que conocemos y de la que todos estamos hechos. Y ahí es precisamente donde está el problema.

 

Los físicos, en efecto, han intentado desde siempre rebatir esa idea, ya que aceptarla significa estar de acuerdo con que el Universo comenzó en un estado en el que ninguna de las leyes conocidas de la Física puede aplicarse. Si el modelo del Big Bang  ha terminado por imponerse, es porque sus predicciones, después del momento cero, funcionan a la perfección y explican con sorprendente exactitud todo lo que suponemos que sucedió desde el Big Bang hasta nuestros días.

 

Para evitar esa incertidumbre en el momento del origen, algunos investigadores han sugerido que el Universo alterna periodos en los que se expande, como sucede en la actualidad, con otros en los que se contrae. En ese escenario, la expansión actual no sería más que una fase entre otras muchas de expansión/contracción.

La idea del “Big Bounce” (El Gran Rebote) fue sugerida por primera vez en 1922, pero fue rechazada debido a su incapacidad para explicar las transiciones de un Universo en contracción a otro en expansión, y viceversa, sin tener que recurrir, de nuevo, a un punto de densidad infinita. El problema, pues, continuaba siendo.

 

Ahora, en un nuevo estudio recién publicado en Physical Review Letters, Steffen Gielen, Del Imperial College de Londres, y Neil Turok Director del Instituto Perimeter de Física Teórica en Canadá, han demostrado que el “Gran Rebote” podría haber sucedido realmente. Y han logrado explicar cómo se produjo, evitando pasar por la molesta, inimaginable singularidad.

Las observaciones cosmológicas sugieren que durante sus primeros momentos, todo el Universo era exactamente igual e uniforme, con independencia de de la escala en que lo observáramos. Lo cual implica que las leyes físicas que funcionaban en las escalas más grandes, debían funcionar también en las más pequeñas, incluso en los átomos y partículas individuales. El fenómeno se conoce como “simetría conforme”.

Pero sucede que en el Universo actual esa simetría no existe. Y como los científicos saben muy bien, las partículas subatómicas siguen unas leyes (las de la Mecánica Cuántica) que son totalmente diferentes de las que gobiernan el comportamiento de los grandes conjuntos de partículas, como planetas, estrellas o galaxias. Lo cual significa que la simetría original debió romperse en algún momento.

 

Por lo tanto, en el Universo primitivo, donde toda la materia se presentaba en forma de partículas y no existían aún las grandes estructuras actuales, la ley imperante debió ser la que impone la Mecánica Cuántica, y no la física de los objetos a gran escala que rige en nuestros días. Y ahí es, precisamente, donde está la clave.

Los investigadores, en efecto, sugieren que los efectos de la Mecánica Cuántica pueden evitar que el Universo colapse y se destruya a sí mismo en un “Big Crunch”, el momento final de un periodo de contracción. En lugar de eso, el Universo podría sufrir una transición, y pasar de un estado de contracción a otro de expansión sin necesidad de colapsar por completo.

En palabras de Steffen Gielen, “la Mecánica Cuántica nos salva cuando las cosas se rompen. Evita que los electrones se precipiten sobre los núcleos y destruyan los átomos, y tal vez hizo lo mismo en el Universo primitivo, evitando comienzos y finales violentos como son el Big Bang y el Big Crunch”.

Siguiendo la idea de que al principio el Universo estaba en un estado de simetría conforme, y que dicha simetría seguía los dictados de la Mecánica Cuántica, Gielen y Turok construyeron un modelo matemático para comprobar, con esas premisas, cómo habría evolucionado el Universo a partir de ese momento.

El modelo contiene unos pocos ingredientes muy simples, los que más probabilidades tienen de haberse formado muy al principio, como el hecho de que el Universo primitivo estaba totalmente hecho de radiación y prácticamente sin materia tal y como la conocemos. Con esa premisa, el modelo predice que los efectos de la Mecánica Cuántica habrían permitido que nuestro Universo surgiera a partir de otro anterior que se contraía, y todo sin necesidad de recurrir a ese punto inicial de densidad infinita que la Física no puede explicar.

Para Neil Turok, “la mayor sorpresa de nuestro trabajo es que con él podemos describir los primeros instantes del Big Bang caliente con la Mecánica Cuántica, y todo bajo unos supuestos mínimos y basados en la materia presente en el Universo. Asumiendo esos supuestos, el Big Bang fue solo un rebote en el que una fase de expansión siguió a otra previa de contracción”.

Ahora, los investigadores tratan de averiguar cómo su modelo puede extenderse hasta llegar a explicar el origen de las perturbaciones que dieron lugar a que esa estructura tan simple del Universo primitivo diera lugar a la actual, llena de estrellas y galaxias. “La capacidad de nuestro modelo de dar una posible solución al problema del Big Bang -concluye Gielen- abre el camino a nuevas explicaciones sobre el origen del Universo”.

Como ven, ya falta muy poco para que alcancen la síntesis de mi Multiverso Akáshico, por lo que además me prueba que lograr resultados con esta meditación es trascendental.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, vecino Solidario 2001.

Para comentar: manliowy@yahoo.com.ar

El infinito Multiverso:

Einstein no lo imaginó.

“Si consideramos al Multiverso entendemos cómo funciona la acción fantasmal a distancia”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

La mecánica cuántica es una de las teorías mejor probadas en la ciencia, y una de las pocas que permiten a los físicos llegar a hacer experimentos para demostrar que Einstein no tenía razón.

Un equipo de científicos de la Universidad de Griffith, Australia, y la Universidad de Tokio, Japón, ha demostrado que Albert Einstein estaba equivocado, revelando que la medición de una partícula sí afecta a su ubicación, escribe Life Science.

 

En los años 1920 y 1930 Albert Einstein afirmó que no podía apoyar esta idea, a la que llamó “acción fantasmal a distancia”. Según este fenómeno una partícula puede estar en dos lugares al mismo tiempo gracias a la medición de su estado. De acuerdo con la mecánica cuántica, una partícula puede ser descrita por una función de onda que se propaga a lo largo de grandes distancias, pero nunca se detecta en dos o más lugares.

 

Einstein no creía que existiera “acción fantasmal a distancia” porque el fenómeno viola la teoría de la relatividad, según la cual la velocidad de la luz es un límite de la rapidez con la que cualquier señal puede viajar.

 

Los científicos dividieron un fotón entre dos laboratorios y midieron sus propiedades ondulatorias, determinando que la medición de la propiedad de una partícula cuántica en un lugar afecta a lo que se ve en otro lugar, mientras la interacción entre las dos ocurre más rápido que la velocidad de la luz.

 

Parecería que la velocidad de la luz, solo podría sobrepasarse en una interacción entre universos alternos, o sea que en un Multiverso infinito, se permutarían en sus existencias instantáneamente.

 

Esta permutación permitirá en un futuro, viajar entre las estrellas saltando de universos alternos a universos alternos las veces necesarias hasta que nos reencontremos con la flecha del tiempo de la dirección buscada. Virtualmente viajaríamos a años luz de distancia a poco de haber salido de viaje.

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Para comentar: manliowydler@yahoo.com.ar

Científicos corren un experimento y confirman que Einstein estaba equivocado

 
 
 
 

No hay límites para la Ciencia….

“¿Existen los límites de la ciencia?”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

Qué hace que una teoría sea considerada propiamente científica en lugar de mera especulación? ¿Qué criterios usan los científicos para depositar su confianza en una teoría en lugar de en otra? Aunque estas preguntas están implícitas en la evaluación de cualquier teoría científica, tradicionalmente han sido abordadas de forma explícita por la filosofía de la ciencia. Sin embargo, desde hace un tiempo han pasado al primer plano de una enquistada discusión entre físicos teóricos. Así al menos se desprende del actual debate en torno a si es legítima o no la adhesión de una parte de la comunidad a ciertas propuestas que, como la teoría de cuerdas o la hipótesis del multiverso, no pueden ser comprobadas  con los medios técnicos actuales.

En su reciente libro String theory and the scientific method (Cambridge University Press, 2013), el físico y filósofo de la ciencia Richard Dawid, de la Universidad de Viena, defiende la existencia de una serie de criterios que permitirían evaluar la viabilidad de una teoría más allá de su pura confirmación empírica. Para Dawid, el empleo de tales argumentos constituye una buena práctica científica, intensificada por la naturaleza de la física de altas energías, pero legítima y —aunque en menor medida— ya usada en otros episodios de la historia de la ciencia. En el caso concreto de la teoría de cuerdas, dichos criterios legitimarían la defensa que muchos hacen ella.

Por supuesto, no todos secundan esa opinión. En un artículo muy comentado publicado en Nature en 2014, George Ellis, cosmólogo de la Universidad de Ciudad del Cabo, y Joe Silk, investigador del Instituto de Astrofísica de París, argumentaban que, con la teoría de cuerdas, la física se está alejando peligrosamente de uno de sus pilares metodológicos fundamentales: el requisito de confirmación empírica. Esta valoración de Ellis y Silk, así como otras duras críticas lanzadas contra la teoría de cuerdas, son hoy compartidas por numerosos físicos y filósofos. Tal vez esta oposición se deba a que no todos pueden entender cabalmente la complejidad de estas teorías. Por caso los descubrimientos de Maldacena, católico y para peor de un país periférico: Argentina. (Nota del Redactor)

El debate no es nuevo, pero en fecha reciente parece haber arreciado. En parte como consecuencia del libro de Dawid y del artículo de Ellis y Silk, el pasado mes de diciembre un congreso reunió en Múnich a físicos y filósofos para tratar la cuestión. La polémica hunde sus raíces en algo tan básico como qué entendemos por ciencia. Para unos, defender teorías que no se prestan a la confirmación empírica puede llegar a poner en peligro la integridad de la ciencia en su conjunto. Para otros, la situación anuncia un cambio revolucionario: la necesidad de redefinir el método científico.

La teoría de cuerdas es una teoría científica con un altísimo grado de complejidad matemática. Pretende proporcionar una descripción unificada de todas las partículas e interacciones fundamentales a partir de ciertas entidades microscópicas extensas («cuerdas») y sus modos de vibración. Quienes se dedican a ella muestran un alto grado de confianza en su teoría; si no completa, la consideran seguramente la más ambiciosa y con mayores probabilidades de éxito de la física fundamental. Ello se debe, en gran parte, a que promete solucionar la aparente incompatibilidad de las dos teorías que dominaron la física del siglo XX: la mecánica cuántica y la relatividad general de Einstein. Con tales credenciales, puede resultar sorprendente descubrir que la teoría de cuerdas no se encuentra confirmada experimentalmente, o, más aún, que se afirme que ni siquiera hace predicciones empíricas.

Esta última crítica abarca dos aspectos, uno más preocupante que el otro. En primer lugar, la mayoría de las predicciones de la teoría de cuerdas afectan a escalas de energía que se encuentran extraordinariamente lejos de las que pueden sondear los medios técnicos actuales; escalas que, de hecho, tal vez permanezcan para siempre inaccesibles al ser humano. Por ejemplo, la extensión finita de las cuerdas solo tendría efectos directamente observables a la escala de Planck, unos mil billones (1015) de veces más que la energía de los experimentos que actualmente lleva a cabo el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) del CERN. Pero, aún peor, algunas implicaciones de la teoría podrían hacerla incontrastable no solo en la práctica, sino también en principio. Esto último guarda relación con el hecho de que la teoría de cuerdas predice un inmenso «paisaje» de estados fundamentales, los cuales se corresponderían con un número infinitos de universos posibles, constituyendo un Multiverso sin principio ni fin. (N. del Redactor)

Una nueva propuesta surgida en el ámbito de la filosofía de la ciencia ha defendido la legitimidad de esos argumentos no empíricos. Su validez implicaría la necesidad de redefinir el método científico.

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

Para comentar: manliowy@yahoo.com.ar

Representación del Multiverso infinito: