Universos Alternos.

 

 

Miles de millones de neutrinos se mueven a través del espacio, y también a través de nuestros cuerpos, y de casi cualquier otra cosa. Siendo, tras el fotón, la partícula elemental más abundante en el universo, el neutrino despierta un gran interés científico, con cientos de investigadores de todas partes del mundo, incluyendo varios de la Universidad Estatal de Colorado (EE.UU.), trabajando para desentrañar sus misterios.

 

Dos colaboraciones científicas internacionales separadas que estudian los neutrinos, el experimento T2K en Japón, y el experimento NOvA del Fermilab de Estados Unidos, han presentado públicamente nuevos y reveladores datos sobre cómo se comportan. En ambos grupos han participado de manera destacada investigadores de la Universidad Estatal de Colorado.

 

“Otro estudio sobre los neutrinos-antineutrinos”

 

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

Los científicos del T2K, entre ellos los profesores de física Walter Toki y Robert J. Wilson de la Universidad Estatal de Colorado, han dado a conocer una diferencia clave de comportamiento entre los neutrinos y sus partículas iguales pero opuestas, los antineutrinos. Han comprobado que las tasas de oscilación de identidad de los neutrinos (la tasa con que cambian entre tres “sabores” diferentes) son diferentes de las de los antineutrinos. El descubrimiento previo de que los neutrinos oscilan fue objeto del premio Nobel de Física de 2015, y se espera que el nuevo hallazgo tenga también grandes repercusiones en el progreso de la física de partículas.

 

En particular, los investigadores del T2K han encontrado que la posibilidad de que los neutrinos muónicos se transformen en neutrinos electrónicos (de tipo electrón) es más alta que la probabilidad de que los antineutrinos muónicos se conviertan en antineutrinos electrónicos.

 

¿Por qué es esto importante? Pues porque estos resultados violan el principio de la física llamado simetría carga-paridad. Según la teoría, estas tasas de transformación (oscilación) deberían haber sido iguales.

 

La violación de la simetría carga-paridad podría guardar la clave para responder a una de las preguntas más importantes de la física: ¿por qué el universo está compuesto hoy en día de materia, a pesar de que el Big Bang produjo cantidades iguales de materia y antimateria? Ver más abajo. (Nota del Redactor)

 

El resultado del T2K no es aún estadísticamente significativo, tal como advierten los científicos del experimento. Habrá que realizar más observaciones para tener la certeza necesaria.

 

Norman Buchanan, profesor de física en la Universidad Estatal de Colorado, trabaja en el experimento NOvA del Fermilab, que funciona desde 2014. Como el T2K, el NOvA también examina cómo los neutrinos oscilan entre “sabores” (muónico, electrónico y tauónico) y cómo existen en tres estados de masa. Los neutrinos son difíciles de estudiar porque van cambiando sus identidades. Además, los sabores no corresponden necesariamente a los tres estados de masa. La forma en que sabores y masas se relacionan en el mundo del neutrino es un proceso llamado mezcla.

 

Los científicos del NOvA informan ahora de que, a juzgar por los últimos resultados obtenidos en su experimento, uno de los tres estados de masa de los neutrinos podría no incluir partes iguales de sabores muónico y tauónico, como se pensaba anteriormente. El experimento no ha recogido aún suficientes datos para poder corroborar debidamente el fenómeno, pero en observaciones adicionales se intentará confirmar estos resultados iniciales.

 

Según mi Cosmogonía hay Universos inflacionarios y otros retrayentes, unos con flecha del tiempo hacia el futuro, otros hacia el pasado, unos con materia, otros con antimateria, etc. Unos con neutrinos y antineutrinos mezclados en formas diferente, debido a que se encuentran en Universos alternos diferentes.

 

Mienrras se siga ignorando estos conceptos la física actual no es más que una bolsa de suposiciones.. (Nota del Redactor)

 

 

(º) Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001. 

 

Ilustración simbólica de los tres estados de masa y los tres sabores de los neutrinos (electrónico, muónico y tauónico), como previamente se creía que se mezclaban. El nuevo resultado del NOvA muestra que el tercer estado de masa podría no tener cantidades iguales de sabores muónico (gominolas amarillas) y tauónico (gominolas azules). (Imagen: Fermilab/Sandbox Studios)

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Uniendo Universos.

“Los sistemas macroscópicos también violan la causalidad local”

Compilado por Manlio E. Wydler (º)

 

La mecánica cuántica es la física de los sistemas microscópicos; y es “completamente contraria” a lo intuitivo. 

 

¿Por qué? Entre otras cosas, porque en mecánica cuántica las magnitudes físicas que se miden jamás tienen valores definitivos. Tan sólo encontramos mayor o menor probabilidad (amplitud de rango de probabilidad) de obtener un valor entre diversos valores posibles. 

 

De esta mayor o menor ‘indefinición’ se ha deducido que, en ese mundo microscópico, las mediciones interfieren en el sistema. Es por eso que se dice que la mecánica cuántica “distorsiona la noción de realidad”, que en el mundo macroscópico está basada en la máxima de que “un estado existe antes de ser medido”. 

 

Por si esto fuera poco, de los sistemas cuánticos no podemos determinar simultáneamente con total precisión todas sus magnitudes, pues una medida realizada en un punto del sistema afecta a otros puntos. 

 

Este hecho, también contraintuitivo, ha llevado a introducir el concepto de “no localidad”. Por comparación: La física clásica es local, es decir, algo que sucede en un punto sólo afecta a otros que interaccionan localmente con él y va transfiriéndose a otros lugares a una determinada velocidad (siempre igual o menor que la de la luz).  

 

Pero en mecánica cuántica esto ocurre de forma instantánea, rompiéndose la idea de localidad.

 

Si esto te resulta chocante, no te extrañes, también lo fue en 1935 para Einstein, Podolsky y Rosen; lo que propició que formulasen una crítica a modo de experimento, que posteriormente se denominó como la paradoja EPR. 

 

En ella cuestionan que la mecánica cuántica no es una teoría completa ya que no da una descripción determinista de la realidad, y por tanto deben existir unas variables ocultas que deben tenerse en cuenta.

 
En 1964, un físico llamado John S. Bell dedujo unas desigualdades matemáticas para verificar la idea propuesta en la paradoja EPR Teorema de Bell (.  Estas desigualdades establecen un requisito que una teoría realista local debería satisfacer.  

 

Pero Bell vio que las predicciones de la mecánica cuántica eran incompatibles con este requisito  (es decir, violaban las desigualdades de Bell), por lo tanto, que la mecánica cuántica no podía describirse por ningún tipo de teoría local real, ni aún en el caso de que existieran esas variables ocultas que señalaban Einstein y sus colaboradores. 

 

Por tanto, las correlaciones entre partículas que dan lugar a que se violen estas desigualdades se denominan correlaciones de Bell, y son las responsables de la no localidad del sistema. A estas correlaciones también se las denomina correlaciones no locales. 

 

Su existencia implica que no hay una causalidad local, es decir, que las propiedades de una parte del  sistema pueden aparentemente ser completamente aleatorias, pero al mismo tiempo las medidas hechas en otra parte del sistema influirán en ellas. 

 

Estas correlaciones son una parte básica e importante de la mecánica cuántica y además, actualmente y de cara al futuro, son un recurso clave en las tecnologías cuánticas. 

 

Dicho todo esto, en el pasado se había demostrado experimentalmente que los sistemas cuánticos de unas pocas partículas exhibían este tipo de comportamiento.  

Sin embargo, quedaba pendiente la detección de estas correlaciones en grandes sistemas, con el fin de ayudar a comprender en sistemas cuánticos de muchos cuerpos cómo conectar las propiedades globales del sistema con las correlaciones cuánticas subyacentes

 

En un estudio reciente, se han medido correlaciones entre los espines de alrededor de 480 átomos en un condensado de Bise-Einstein (un estado de la materia en el que el sistema, aunque puede ser macroscópico, es de características puramente cuánticas), de forma que se demuestra que estas correlaciones son experimentalmente accesibles en sistemas de muchos cuerpos. 

 

La detección de estas correlaciones se realiza a través de medidas colectivas del sistema. Para probar su existencia se ha observado la violación de unas desigualdades que juegan un papel equivalente a las desigualdades de Bell. 

 

Si el sistema posee correlaciones de Bell, muestra una estadística que no puede explicarse por una receta que determine los resultados de las medidas de cada átomo independientemente del resto de medidas y del entorno de los otros átomos. 

 

Este estudio implica que en un sistema macroscópico de muchos cuerpos también se puede violar la “causalidad local”, de forma que una medida realizada en una parte del sistema puede afectar inmediatamente a otro componente distante del mismo. 

 

Este estado macroscópico correlacionado cuánticamente  puede llevar a comprender mejor las correlaciones de muchos cuerpos fuera del formalismo cuántico, así como a detectar y cuantificar el grado de no localidad de un sistema

 

Por otro lado, también puede ser útil como un recurso en teoría de la información cuántica, por ejemplo, en la generación de números completamente aleatorios.

 

Las superposiciones de estado, en este Universo y en Universos alternos, nos permitirían entender la continuidad de los fenómenos en ambas ópticas físicas. (Nota del Redactor).

 

Ingeniero, Presidente de FAPLEV, Vecino Solidario 2001.

 

Para comentar: manliowy@yahoo.com.ar

Imagen: geralt. Fuente: Pixabay.